viernes, 23 de noviembre de 2012

Día de la música

"Según cuentan los memoriosos, en otros tiempos el sol fue el dueño de la música, hasta que el viento se la robó.
Desde entonces, para consolar al sol, los pájaros le ofrecen conciertos al principio y al fin de cada día.
Pero los alados cantores no pueden competir con los rugidos y los chillidos de los motores que gobiernan las grandes ciudades. Ya poco o nada se escucha el canto de los pájaros. En vano se rompen el pecho queriendo hacerse oír, y el esfuerzo por sonar cada vez más alto arruina sus trinos.
Y ya las hembras no reconocen a sus machos. Ellos las llaman, virtuosos tenores, irresistibles barítonos, pero en el barullo urbano  no se distingue quién es quién, y ellas terminan aceptando el abrigo de alas extrañas".
De Eduardo Galeano

LA YAPA
lo que hace el progreso... los pájaros se parecen cada vez más a los humanos...http://youtu.be/cy7p_RcLVtY

El partido más triste de la historia

"En 1973, Chile era un país prisionero de la dictadura militar, y el Estadio Nacional se había convertido en campo de concentración y en cámara de torturas.
La selección chilena iba a disputar, contra la Unión Soviéta, un partido decisivo para clasificar a la Copa del Mundo.
La dictadura de Pinochet decidió que el partido debía disputase en el Estadio Nacional, sí o sí.
Los presos que el estado encerraba fueron trasladados de apuro y las máxima autoridades del fútbol mundial inspeccionaron la cancha, césped impecable, y dieron su bendición.
La selección soviética se negó a jugar.
Asitieron dieciocho mil entusiastas, que pagaron entrada y ovacionaron el gol que Francisco Valdés metió en el arco vacío.
La selección chilena jugo contra nadie":
De Eduardo Galeano.


LA YAPA
Donde le cortaron al poeta sus manos...
http://youtu.be/rv_HbxLAT5k


Niños que dicen

20 de noviembre.
"Hoy es el Día de la infancia.
Salgo a caminar y me cruzo con una nena de dos años, o poco más, esa edad en la que todos somos paganos.
La nena viene brincandO, saludando al verderío:
-¡Hola, pastito!
-¡Buen día, pastito!

Después, se detiene a escuchar a los pájaros que cantan en la copa de un árbol. Y los aplaude.
Y al mediodía de este día, un niño de unos ocho años, nueve quizás, me trae a casa un regalo.
Es una carpeta llena de dibujos.
El regalo viene de los alumnos de una escuela montevideana, del barrio del Cerrito de la Victoria. Y el joven artista me lo ofrece explicando:
-Estos dibujos somos nosotros."
De: Eduardo Galeano.

LA YAPA
La infancia, esa etapa para que los niños la vivan haciendo las cosas propias de esos días. Es que la vida debería vivirse pasando por las etapas sucesivas en que se hace acopio de experiencias. Y los niños merecen ese tiempo de profunda ingenuidad y aprendizaje, de bellezas y sorpresas, de magias y risas.
Y no con guerras, con bombas que destruyen no sólo los cuerpos, las vidas, y la infancia...
http://youtu.be/U-5UviiQnRs

lunes, 19 de noviembre de 2012

El musgo y la piedra

"Al amanecer de este día de 1915, Joe Hill fue fusilado en Salt Lake City.
Este extranjero agitador, que había cambiado dos veces de nombre y mil veces de oficio y de domicilio, había cometido las canciones que acompañaban las huelgas obreras en los Estados Unidos.
En la última noche, pidió a sus compañeros que no perdieran tiempo llorándolo:
Mi última voluntad es fácil de decir,
porque no dejo herencia para dividir:
Mi libertad es todo lo que queda,
no cría musgo la piedra que rueda"
de Eduardo Galeano.


LA YAPA
¿Quién fue Joe Hill?

Joe Hill, un héroe de la clase trabajadora

5 de mayo de 2005


Joe Hill (1879-1915)

Joe Hill es el título de una película sueca de 1970 y dirigida por Bo Winderberg, uno de los más importantes directores de su país. En ella se narran los hechos que llevaron a la ejecución del líder sindical Joe Hill en 1915.

La historia comienza con el viaje que Joe realiza como emigrante desde su Suecia natal a Estados Unidos. Una vez allí, entra en contacto con el sindicato de los Wobblies (su nombre auténtico era International Workers of the World, pero acabó llamándose así porque los inmigrantes tenían muchas dificultades para pronunciar las siglas IWW). El IWW llegó a contar con un cuarto de millón de afiliados, pero fue descabezado durante la Primera Guerra Mundial, cuando 150 de sus líderes fueron encarcelados. Siempre acompañado de su banjo, Joe empieza pronto a componer canciones sindicalistas. Tras trabajar una temporada con los Wobblies, viaja a Utah, donde, por proteger a la mujer que ama, carga con un asesinato y es ejecutado ante un pelotón de fusilamiento.

Joel Emmanuel Hägglund nació en Gävle (Suecia) el 7 de octubre de 1879. Su padre, Olof, era un trabajador ferroviario que tuvo nueve hijos, de los cuales Joel fue uno de los seis que lograron sobrevivir. La familia Hägglund eran feligreses devotos de la iglesia protestante, en la que aprendieron música. Joel tocaba el órgano, el piano, el acordeón, el banjo, la guitarra y el violín. En alguna ocasión comentó que disfrutaba más tocando el violín que comiendo. Su padre murió en 1887 y su madre en 1902. Los hijos tuvieron que vender el hogar familiar y la familia se disolvió. Joel emigró a Estados Unidos en compañía de Paul, uno de sus hermanos, bajo el nombre de Joseph Hillström.

Llegó a Nueva York en octubre de 1902. Los hermanos Hägglund habían estudiado inglés en Suecia. Tenían una imagen idílica de Estados Unidos como la tierra prometida, el paraíso idílico de la prosperidad para todos. Pero nada más llegar el emigrante sueco se dio de bruces con la evidencia. Tuvo ocasión de conocer a fondo la realidad capitalista más salvaje, al recorrer los Estados Unidos de costa a costa desde Nueva York hasta Hawai, como hobo en los trenes de carga o de polizonte en los barcos, trabajando en las minas, en la industria maderera y como estibador de los muelles. Su ingenuo mito se rompió pronto por las duras condiciones de trabajo y la salvaje explotación que padecían los trabajadores inmigrantes.

Se estableció finalmente en California y cambió otra vez su nombre, el definitivo, Joe Hill. En 1910 se afilió al sindicato IWW, los wobblies y fue uno de los dirigentes de la huelga de los trabajadores del muelle de San Pedro, en California. En 1912 le apalearon dejándole una cicatriz durante un mitin en San Diego. El sindicato IWW comenzó a utilizar la música para atraer la atención de trabajadores en reuniones sindicales, e incluso en las esquinas de los barrios obreros. Hill compuso canciones revolucionarias que aparecían en los periódicos del sindicato, Industrial Worker y Solidarity.

La fórmula del IWW consistía en poner estrofas pegadizas y combativas a las canciones populares y a los himnos que cantaban los trabajadores. Hill solía decir que un libro es bueno, pero pocas veces se lee más de una vez, mientras que una canción se aprende de memoria y se repite continuamente. Esa era la fuerza de la música como instrumento de lucha obrera. El sindicato recopiló todas esas melodías, publicando un folleto titulado Libro rojo de canciones (Red Songbook) con repertorio de himnos para las manifestaciones y piquetes de huelga. Estas canciones tuvieron una extraordinaria importancia, ya que la mayor parte del proletariado estadounidense era inmigrante y apenas hablaban inglés ni ningún otro idioma común. Hill era un decidido partidario de la incorporación de las mujeres trabajadoras a la lucha de clases. A causa de su lucha sindical los capitalistas dejaron de contratarle en California, y tuvo que trasladarse a Utah, donde comenzó a trabajar en unas minas cerca de Salt Lake City. Allí ayudó a organizar en 1913 una huelga en la empresa United Construction Company.


Joe Hill

Poco después de esta lucha, un antiguo policía, John B. Morrison, fue asesinado junto con su hijo Arling de 17 años en un asalto a la tienda de comestibles que regentaban en Salt Lake City. Le dispararon dos individuos que penetraron en ella enmascarados. Su hijo trató de repeler la agresión y, aunque logró herir a uno de ellos, fue también abatido por los disparos. Un segundo hijo consiguió escapar escondiéndose en la trastienda. Morrison siempre había manifestado que había dejado de ser policía porque le habían amenazado debido a alguna detención que practicó. En la misma noche del asesinato, el 10 de enero de 1914, Hill había sido atendido por Frank McHugh, un médico de ideas socialistas, a causa de una herida de bala en su hombro izquierdo en su consulta de Murray. Hill le dijo a McHugh que había sido herido en una pelea por una mujer. Además el médico pudo comprobar que Hill iba armado con un revólver.

A pesar de sus ideas socialistas, el médico denunció a Hill a la policía al leer a la mañana siguiente la noticia del doble asesinato en la tienda de Morrison. De acuerdo con la policía le tendió una trampa a Hill, citándole en su consulta tres días después de la cura, durante la cual le dio un sedante para que la policia pudiera detenerle más fácillmente. La policía ya conocía sus actividades sindicales. Relacionar el asalto a la tienda con la herida de Hill era lo más sencillo, así que aprovecharon la oportunidad para deshacerse de él. Lo detuvieron inmediatamente rompiéndole los huesos de una mano de un golpe. Hill rechazó confesar cómo se hizo la herida y tampoco dio el nombre de la mujer con la que había pasado la noche para evitar comprometerla, porque estaba casada. Se quedó sin coartada aunque arriesgaba una condena a muerte porque Hill fue acusado del asesinato de Morrison y su hijo.

Los dirigentes de IWW denunciaron que la detención de Hill era un ataque directo al movimiento sindical. Los capitalistas del oeste, especialmente los empresarios mineros del cobre de Utah, habían conspirado para quitarse de enmedio a Hill con ayuda de Harry MaCrae, director de una agencia privada de detectives. Incluso el gobernador del estado, William Spry, admitió que deseaba utilizar el caso "para frenar a la calle que ruge" y para despejar el estado de sujetos sin ley y agitadores del IWW. A pesar de ello fue declarado culpable de asesinato y condenado a muerte. Le dieron a elegir entre ser ahorcado o fusilado.


Joe Hill (Bo Winderberg, 1970)
Escena de la película Joe Hill (1970)



Joe Hill
El cuerpo sin vida de Joe Hill



Joe Hill
Funeral de Joe Hill (1915)



Joe Hill personifica la más pura tradición de la canción revolucionaria. Quería componer canciones para aventar las llamas del descontento, y lo consiguió. Nunca grabó discos, pero los 53 temas que compuso se siguieron cantando en los piquetes de huelga, en las reuniones sindicales, en los mítines y en las manifestaciones. No conservamos su voz, pero sí sus canciones que, aún hoy, forjan los emblemas de la unidad y la solidaridad entre todos los obreros. La antorcha que él prendió sigue encendida.
 fuente http://keikai.blogspot.com.ar/2005/05/joe-hill.html
para Joe Hill: el musguito y la piedra...

http://youtu.be/2ozG2tjy3QM

El zorro nació cuatro veces

"En 1615 nació por primera vez. Se lamó William Lamport, fue pelirrojo, fue irlandés.
Y nació nuevamente cuando cambió de nombre y de patria, y fue Guillén Lombardo, español, capitán de la Armada española.
Y por tercera vez nació convertido en héroe de la independencia de México, y en el año 1659 fue condenado a la hoguera, y se ahorcó antes de morir en la deshonra del fuego.
Resucitó en el siglo veinte. Se llamó Diego de la Vega, que se enmascaraba y era el Zorro, espadachín justiciero de los desamparados, que marcaba con una Z la huella de su paso.
Douglas Fairbanks, Tyron Power, Alain Delon y Antonio Banderas empuñaron su espada en Hollywood":
de Eduardo Galeano.


LA YAPA
Uno más: Guy Williams
http://youtu.be/azwWmBsjEzI

sábado, 17 de noviembre de 2012

El otro oído

"Hoy murió, en 1959, el músico brasileño Heitor Villalobos.
Él tenía dos oídos, uno de adentro y otro de afuera.
En sus años mozos, cuando se ganaba la vida tocando el piano en algún putero de Río de Janeiro, Villalobos se las arreglaba para ir componiendo sus obras, como si tal cosa: cerraba el oído de afuera a la barahúnda de carcajadas y bebedeas, y el oído de adentro se abría para escuchar, nota tras nota, su música naciente.
Después, en los años maduros, el oído de adentro fue su refugio contra los insultos del público y los venenos de los críticos".
De Eduardo Galeano

LA YAPA
Villa-Lobos, Bachiana Brasileira n° 5 http://youtu.be/MzPA52RYMj4


Un averiguador de la vida

"Como era muy miope, no tuvo más remedio que inventar lentes que fundaron la óptica moderna y un telescopio que descubrió una estrella nueva.
Y como era muy mirón, mirando un copo de nieve en la palma de su mano vio que el alma del hielo era una estrella de seis picos, seis, como seis son los lados de las celdillas de las abejas en los panales, y con los ojos de su razón vio que la forma hexagonal sabe usar el espacio de la mejor manera.
Y en el balcón de su casa vio que no era circular el viaje de sus plantitas en bsuca de la luz, y dedujo que quizá tamoco era circular el viaje de los planetas alrededor del sol, y su telescopio se puso a medir las elipses que describen.
Viendo, vivió.
Cuando dejó de ver murió, en este día de 1630.
La lápida de Johannes Kepler dice:
Medí los cielos, Ahora, las sombras mido"
de Eduardo Galeano.


LA YAPA

conocido por sus leyes sobre el movimiento de los planetas en su órbita, alrededor del sol. Kepler vivió entre los siglos XVI y XVII y se atrevió a decir esta tamaña barbaridad y a contradecir l enorme poder de la religión que sostenía y enseñaba: todos los planetas y el sol giran alrededor de la Tierra, creación de dios donde habita el hombre. Otra de las formas en que la iglesia restó progreso a la ciencia.