lunes, 22 de junio de 2009

LOS AÑOS NEGROS EN QUE EL MERCADO DESPLAZÓ AL ESTADO


LOS AÑOS NEGROS por: Mónica Oporto.
A partir de la década de 1980 en el mundo se replanteó la figura y el papel del Estado. El gran capital produjo un nuevo orden estatal afín a sus intereses, logrando moldear Estados que perdieron gradualmente su inserción en los aspectos fundamentales del ser humano, sobre todo se desvincularon de los sectores más débiles, los mas vulnerables. El Estado dejó de ocuparse de la educación, de la salud, del trabajo, la vivienda.

Había llegado el NEOLIBERALISMO que reinó desde aquella década hasta que provocó una inmensa crisis de ambición y codicia. Al instalarse, el NEOLIBERALISMO transformó la economía. Proliferaron las inversiones en países periféricos por parte de las compañías multinacionales que impusieron una remozada división internacional del trabajo, y condiciones profundamente leoninas de ejecución.
Sus centros de operaciones se ubicaron en países conocidos como “Paraísos fiscales” donde las empresas registraron sus sedes legales (las empresas, los bancos) porque las políticas fiscales resultaban laxas y, por lo tanto, los empresarios a la vez que reducían sus costos se escapaban de la regulación que, seguramente, un Estado serio habría establecido para evitar los desequilibrios que beneficiarían, monopólicamente, al sector mas poderoso.

El NEOLIBERALISMO desmanteló la estructura del Estado, gracias a que contó con dirigencias políticas nativas en los países donde aterrizó. Estas oligarquías nativas, elites aristocráticas serviles a los intereses externos, permitieron que el Estado quedara supeditado a los intereses de los grandes capitales. Lograron así desarticular el estado, lo debilitaron no sólo desde fuera sino por la acción de grupos serviles desde dentro. Las elites gobernantes colonizadas.

El NEOLIBERALISMO replanteó la producción de los países cuya función, en la nueva división internacional del trabajo, estaba condenada por la “ley de las ventajas comparativas” a la producción de bienes primarios. En tanto que los países tradicionalmente industrializados continuarían abasteciendo los bienes manufacturados, los periféricos seguirían suministrando bienes primarios, mano de obra barata y abundante, y lugares propicios para la instalación de filiales cuyas ganancias podrían ser transferidas a las centrales sin ningún tipo de traba, gracias a la desregulación que previamente habían logrado.

En esta nueva etapa neoliberal se consolidó una economía transnacional que necesitaba Estados débiles, con instituciones desdibujadas y desarticuladas (sindicatos, parlamento, etc.) de modo que no pudieran responder ni organizar ninguna resistencia que obstaculizara el camino al incremento de la acumulación de sus ganancias.

Conjuntamente con la difuminación de la figura del Estado se produjo una desregulación en las condiciones y controles de la actividad de empresas, bancos y empresarios. De este modo la desregulación operó como un “happy hour” en que cada cual hizo lo que quería para lograr lo que deseaba, pero, eso sí, paradójicamente, la desregulación estaba regulada de tal modo que operaba en beneficio de los mas poderosos.

Los mas expuestos, los humildes, los desprotegidos, esos quedaron encadenados, esclavizados y expuestos a las leyes de la “libertad” del mercado y debieron adecuarse a las condiciones que el mercado pontificó. Así, los cambios en el ámbito laboral no fueron pensados para mejorar las condiciones de trabajo ni de vida de los trabajadores. Más bien al contrario, la misma desregulación dio nacimiento a la flexibilización laboral según la cual quien debía ser flexible y adecuarse a salarios, horarios, pérdida de derechos, etc. sería el trabajador que debió adecuarse a lo que los empresarios le impusieron, siempre en función de la acumulación de la ganancia empresaria.

El NEOLIBERALISMO jamás reparó en las consecuencias humanas que, en todo caso, no fueron mas que una parte de los “daños colaterales” para logar su beneficio. La hegemonía y el beneficio se trasladó sólo para el lado de la balanza que representaba al capital, en tanto que para el trabajo quedaba la parte dolorosa. El trabajo se precarizó y la sociedad también. Más desocupación fue la respuesta del capital ante la posibilidad de que disminuyeran sus ganancias. La desocupación se instaló en relación inversa a los beneficios sociales y a la seguridad social. Por una parte el movimiento obrero organizado se redujo y por lo tanto perdió fuerza en su capacidad de negociación frente a los conglomerados económicos; por la otra un Estado prescindente, indiferente, que dejaba hacer, aplicaba el viejo principio “laissez faire”.

La desocupación creciente produjo una reacción social basada en el individualismo y el desocupado pasó a formar parte de un sector no deseado socialmente, porque era un espejo en el cual nadie se quería mirar. Era una pesada carga que no se quería llevar y produjo una reacción de sociedad miedosa de descender los peldaños en los que otros ya habían caído.

Fue una suma negativa donde los únicos beneficiados fueron el capital (el de las dirigencias nativas y el capital internacional), en tanto que el trabajador se hundió cada vez más. Vio lejanas las esperanzas, la vida cotidiana era penosa, dolorosa, degradada.

Argentina año 2001. La situación explotó. Se ganó la calle. La Plaza de Mayo, tradicional lugar que, desde 1945, fue ganado como espacio popular, fue el escenario por antonomasia para la manifestación popular. Fue allí donde, en 1945, se produjo el bautismo de los trabajadores cuando se reconocieron como sujetos de derecho y se negaron a perder el camino recorrido. Fue en el mismo lugar donde esta vez dijeron basta y aquí estamos.

En el 2003 llegó al gobierno Néstor Kirchner. Dejó en claro que no comulgaba con las ideas neoliberales por las que el Estado había dejado abandonado a los mas débiles de la sociedad. Nunca compartió la idea de un Estado que sólo se ocupara nada más que de la justicia y la seguridad… de la seguridad de los bienes, seguridad de la propiedad, de un Estado que garantizara el goce de los bienes a algunos sectores minoritarios en tanto que la mayoría de la población quedaba desamparada. Siempre pensó que el Estado debía emprender obras para que –neokeynesianamente- la mayor parte de la población obtuviera ocupación. En lugar de construir más cárceles para encerrar a los caídos del sistema, a los “Invisibles” de los tiempos en que el neoliberalismo comandaba la economía, se abrieron fábricas, se inauguraron puestos de trabajo, se incentivó la recuperación de fábricas cerradas que pasaron a ser administradas por sus propios trabajadores. Se devolvió la dignidad a un pueblo castigado.

Él luchó por levantar la autoestima de un pueblo que había sufrido los embates de un capitalismo que sólo pensó en su bolsillo, en sus ganancias, en su beneficio. Un capitalismo que nunca reparó ni repara en el daño social que produce. Un capitalismo cuyo único norte es la acumulación de ganancias. Néstor Kirchner puso en marcha un país y logró un pueblo que recuperó su identidad nacional, un aspecto central para consolidar proceso de cambio de justicia, de equidad y de inclusión.

Hoy, a tan pocos días de una elección que es fundamental porque se trata de la integración de la Cámara de Diputados, lugar esencial para un sistema republicano federal, quienes se beneficiaron de los “dorados años 90”, quienes propiciaron y dieron loas al NEOLIBERALISMO, los padres de aquella “criatura” privatista (que aun declaran que volverían a privatizar hasta el aire si pudieran), se promocionan como democráticos y preocupados por el bienestar del país. Incluso, dentro de la campaña política, invitan a acompañarlos pivoteando sobre la inseguridad que fue resultado directo del neoliberalismo, con el slogan de que cada crimen debe tener su castigo, como si las capas sociales, las que más sufrieron las consecuencias de las políticas que ellos mismos aplaudieron, no hubieran tenido ya suficiente castigo. Estos son los representantes de aquellas políticas nefastas que hundieron el país. La memoria es una de las formas de combatir y evitar que vuelvan por más.

Hacé memoria.

Argentina: 28 de junio
publicado en
http://www.loquesomos.org/joom/index.php?option=com_content&view=article&id=1645:los-anos-negros&catid=160:en-portada

jueves, 18 de junio de 2009

EL VOTO INMACULADO SIEMPRE PIERDE. NOTA DE ORLANDO BARONE


jueves 18 de junio de 2009
El voto inmaculado siempre pierde
Me refiero al voto de izquierda inmaculado. Un voto argentino largamente usado pero increíblemente virgen. El dilema se le plantea ante un gobierno popular. Qué dilema para el voto de izquierda. Porque para satisfacer la ideología insatisfecha de ese votante, el político y la política al cual voten, debe lograr que la vigilia sea igual que el sueño. Menos no. Sueño. Y puro. Para tener una idea de cómo es ese voto
absoluto, piense en qué es lo que no vota. Desde ya no vota a la derecha ni al centro ni al semicentro. Le sobran argumentos para no votar a candidatos que nunca pronuncian esa palabra promiscua: pueblo, y que se inclinan por contribuyente o vecino. Y que el verbo que más usan y conjugan, es privatizar. No darle su voto a la derecha le es natural. Instintivo. Pero tampoco vota hacia la izquierda si no es toda de izquierda e inmaculada. Es que para ser tan de izquierda como ese voto, hay que tener el paladar negro. Si en un país cualquiera hay una región con microclima y no se nacionaliza el microclima y se deja que lo respire cualquier turista extranjero con despilfarro, el gobierno de ese país no sirve. Para poner otro ejemplo: ese votante inmaculado no votaría a Evo Morales. No. Salvo que Evo expropiara ya mismo Santa Cruz de la Sierra. Menos votaría a Chávez si no deja de venderle petróleo a Estados Unidos. A Correa tampoco lo votaría si no nacionaliza la línea del Ecuador y si no salva a las últimas tortugas de Galàpagos.Es tan enteramente de izquierda y progresista que duda del Che Guevara por verlo en las fotos fumando esos cigarros capitalistas. Tampoco le gusta la revolución cubana: porque ahí se permiten los hoteles cinco estrellas; no recuperan Guantámano; y dejan que los cubanos jueguen al béisbol. Ni se le ocurriría votar a Tabaré que deja a Punta del Este como dominio extranjero; a Bachelette menos: si está con el ALCA. Y Lula está ahí resignado, sin declararle la guerra a Sarcozy después del
desastre áereo y dejándose lisonjear por Obama que es “oscuramente” sospechoso.
Ese voto de izquierda o enteramente progresista, o puramente diáfano, cada vez que vota pierde. Es como aquellos enamorados del amor que nunca se enamoran de un ser concreto, porque en la práctica tiene defectos. Y acaban solitarios resentidos negándose aunque sea una caricia porque no es la que ellos se diseñan. Y si un gobierno lograra bajar la mortalidad al mínimo posible, dirían que eso no basta: que falta alcanzar la inmortalidad. Y si se cumpliera la consigna de hambre cero y ya no
hubiera hambrientos, dirían que la comida es mala. O todo o nada, piensan. Pues nada. Por eso ese voto del que hablo no es ni siquiera la utopía. Es un gesto onanístico que pone feliz a la derecha más derecha. La que brinda con soja. Pero al voto inmaculado no le importa perder: elecciones sobran.
Pero el tiempo pasa.

Carta abierta leída el 18 de junio en Radio del Plata.

miércoles, 17 de junio de 2009

SOLIDARIDAD CON LOS CUMPAS DEL BLOG LOS CANICHES DE PERON. OTRA FORMA DE CENSURA DE PARTE DEL DIARIO CRITICA.


ANTE LA DIFAMACIÓN COMETIDA POR EL DIARIO CRÍTICA DE LA ARGENTINA, LOS MILITANTES BLOGUEROS RESPONDEMOS:

-Los Caniches de Perón forman parte de una amplia comunidad bloguera, militante, nacional y popular. El calificativo de “misterioso” aplicado a los Caniches resulta insidioso y malintencionado.

-Todos los blogs de la militancia asumen como un ataque a la totalidad la burda operación publicada por el mencionado diario en la edición del día martes 16 de junio.

-Solamente un pensamiento alejado de las convicciones democráticas, puede considerar “ultra” a la pasión política y la defensa de un proyecto de país. Ese pensamiento se revela con toda claridad en la nota de marras.

-Nuestra Patria ha sufrido repetidos ataques desde hace muchos meses, tanto por la mera agresión verbal como por la vía del hecho. Desde la Presidenta de todos los argentinos hasta notorios referentes de nuestro Movimiento, han sufrido ataques fascistas. Ambas modalidades de ataque han contado, cada vez, con la complicidad tácita o implícita del “relato” mediático y de sus políticos asociados. La violencia de ese discurso, su clara hostilidad destituyente, ha creado las condiciones para tales ataques. Y queremos ser claros en esto: los peronistas hemos sufrido históricamente la violencia organizada de los grupos poderosos que intentaron mantener sus privilegios en detrimento del bienestar del Pueblo. Resulta una ironía grosera que sean estos mismos grupos quienes hoy finjan ser las víctimas.

-Hemos llevado adelante la campaña electoral en paz. Creemos en nuestro Proyecto y defendemos su continuidad. Nada ni nadie, y menos aún una oscura operación mediática, logrará apartarnos de ese camino. En paz continuaremos difundiendo nuestras convicciones y en paz festejaremos el 28 por la noche el apoyo que nuestro pueblo dará al Proyecto Nacional que conducen Néstor y Cristina Kirchner. Y sepan los sectores que especulan con la providencial aparición de un nuevo “ataúd de Herminio”, que no seremos nosotros quienes lo enciendan.

-Los problemas en la democracia, se solucionan con más democracia. No parece entenderlo así el conglomerado opositor.
TEXTO DE MP.

lunes, 15 de junio de 2009

EN LA O.I.T. CONTUNDENTE DISCURSO


Cristina Fernández disertó ante la Asamblea de la OIT
lunes, 15 de junio de 2009
La Presidenta defendió el rol del Estado en el control de la economía, cuestionó la flexibilización de las condiciones de trabajo y reiteró su pedido para que la OIT participe de la próxima reunión del denominado G-20.
La presidenta Cristina Fernández expuso hoy ante la Asamblea Anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su sede de Ginebra, Suiza. Allí, la Primera Mandataria recordó que "hace dos años y una semana" tuvo también la oportunidad de disertar ante el mismo panel, "pero en ese entonces el mundo era diferente", indicó.

La Jefa de Estado sostuvo que la magnitud de los cambios registrados en el mundo desde entonces pueden resumirse en el hecho de que hace unos días, el gobierno argentino concedió un préstamo a la empresa multinacional norteamericana General Motors "para que no cerrara sus puertas y pudiera mantener las fuentes de trabajo". "Esto refleja en toda su exacta dimensión el cambio que ha tenido el mundo en estos días que corren", expresó Cristina Fernández.

La Presidenta manifestó que tal situación llegó a darse porque "Argentina ha completado en 2008 el ciclo de crecimiento económico más importante en sus 200 años de historia", aunque aclaró que "no fue un crecimiento como el que su había tenido en otras oportunidades" en el país. Fue un proceso, explicó, muy diferente al de los años 90, cuando la economía argentina creció, pero con una destrucción masiva del empleo, o al de comienzo del siglo XX, cuando sólo "un pequeño círculo de la población gozaba de la riqueza".

"El patrón de crecimiento económico que se instaló a partir del 25 de mayo de 2003 estuvo basado en el trabajo y la producción" porque "el dinero sólo se reproduce en la medida en que pasa por la producción de bienes y de servicios, un objetivo que se perdió durante la globalización financiera y la aparición del dinero electrónico", recalcó la Jefa de Estado.

Luego recordó que en 2003, antes de ponerse en marcha el actual modelo de acumulación en nuestro país, un cuarto de la población económicamente activa carecía de trabajo; los trabajadores participaban apenas del 34 % del PBI, el Banco Central de la República Argentina contaba con sólo 9 mil millones de dólares en reservas; y el sistema provisional era administrado por el sector privado.

En cambio, a finales de 2008, explicó la Mandataria, la desocupación llegó a un índice del 7,3 por ciento; los trabajadores participan del 43,6 % del PBI; el Banco Central cuenta con más de 46 mil millones de dólares de reservas; y desde 2003 se llevan negociados más de 1.500 convenios colectivos de trabajo. "Reapareció la negociación colectiva, lo que ha permitido mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores y conformar un importantísimo mercado interno", subrayó Cristina Fernández. También puso hincapié en el crecimiento de los índices de formalización del trabajo, la incorporación de más de 2 millones de personas a los beneficios previsionales, y la instrumentación de una política de desendeudamiento más importante que permitido bajar el ratio de la deuda sobre el PBI del 56 por ciento al 49 por ciento.

Y, en lo que consideró "la medida más importante" de los últimos 6 años, el Estado recuperó la administración de los recursos de los trabajadores que estaban en mano del sector privado. Con este instrumento en la mano y con el Banco Hipotecario como proveedor de créditos blandos para los sectores medios argentinos "estamos poniendo en marcha una línea de créditos blandos que tienden a reactivar la economía", señaló la titular del Ejecutivo.

Por otra parte, la Presidenta destacó que "en 2008 batimos records de exportaciones, al alcanzar los 71 mil millones de dólares, generando el superávit comercial más importante de toda la historia".

La Mandataria explicó que "la obra pública fue el más importante dinamizador de la economía" en este período, y como muestra de ello resaltó que el sindicato de empleados de la construcción pasó de 300 mil cotizantes en 2003 a más de 500 mil en estos días.

Cristina Fernández explicó que llegada la crisis internacional de los mercados financieros, el gobierno nacional se planteó como principal objetivo para afrontarla
"el sostenimiento del vínculo laboral". "Es imprescindible para todo gobierno que todas sus políticas y todas sus acciones estén orientadas a sostener el vínculo entre trabajadores con sus empresas, porque cada trabajador es además un consumidor y ante una crisis en el sector externo, todo país tiene que sostener el mercado interno", graficó la Mandataria.

Además, sostuvo que en esta etapa es fundamental garantizar "la supervivencia de las empresas, el hábitat natural de todos los trabajadores". Por eso, dijo, el Estado va "en auxilio de cada empresa" en problemas para determinar una solución específica para cada situación particular. "Es una forma heterodoxa y creativa de mantener el vinculo laboral", señaló

Por otra parte, la Presidenta informó en el marco de la crisis aludida, Argentina es uno de los 11 países de los 44 testeados por la OIT "en el que el primer trimestre no ha crecido la desocupación merced a su robusto mercado interno".

"Hemos podido defender el trabajo nacional, lo que nos ha valido no solo mantener el superávit comercial, sino también hacer crecer el superávit comercial de los primeros 5 meses de 2009" un 120 por ciento por encima del registro del mismo período de del año pasado, "pese a que han caído un 20 por ciento las exportaciones", explicó la Presidenta.

Por eso, Cristina Fernández insistió en "la necesidad de concebir un modelo económico de acumulación, que mas que económico es político, que tenga al hombre como centro de la sociedad" porque ""el trabajo es el gran generador de la riqueza", manifestó.
Para ver el video: http://www.casarosada.gov.ar/index.php?option=com_content&task=view&id=6075&Itemid=66

miércoles, 10 de junio de 2009

EL PRESIDENTE DUERME.


“Dentro de pocas horas usted tendrá la satisfacción de haberme asesinado. Debo a mi Patria la declaración fidedigna de los acontecimientos. Declaro que un grupo de marinos y de militares, movidos por ustedes mismos, son los únicos responsables de lo acaecido. Para liquidar opositores, les pareció digno inducirnos al levantamiento y sacrificarnos luego fríamente. Nos faltó astucia o perversidad para adivinar la treta. Así se explica que nos esperaran en los cuarteles, apuntándonos con las ametralladoras, que avanzaran los tanques de ustedes aun antes de estallar el movimiento, que capitanearan tropas de represión algunos oficiales comprometidos en nuestra revolución.

Con fusilarme a mí bastaba. Pero no, han querido ustedes escarmentar al pueblo, cobrarse la impopularidad confesada por el mismo Rojas, vengarse de los sabotajes, cubrir el fracaso de las investigaciones, desvirtuadas al día siguiente en solicitadas de los diarios y desahogar una vez más su odio al pueblo. De aquí esta inconcebible y monstruosa ola de asesinatos.

Entre mi suerte y la de ustedes me quedo con la mía. Mi esposa y mi hija, a través de sus lágrimas verán en mí un idealista sacrificado por la causa del pueblo. Las mujeres de ustedes, hasta ellas, verán asomárseles por los ojos sus almas de asesinos. Y si les sonríen y los besan será para disimular el terror que les causan. Aunque vivan cien años sus victimas les seguirán a cualquier rincón del mundo donde pretendan esconderse. Vivirán ustedes, sus mujeres y sus hijos, bajo el terror constante de ser asesinados. Porque ningún derecho, ni natural ni divino, justificará jamás tantas ejecuciones.

La palabra 'monstruos' brota incontenida de cada argentino a cada paso que da. Conservo toda mi serenidad ante la muerte. Nuestro fracaso material es un gran triunfo moral. Nuestro levantamiento es una expresión más de la indignación incontenible de la inmensa mayoría del pueblo argentino esclavizado.

Dirán de nuestro movimiento que era totalitario o comunista y que programábamos matanzas en masa. Mienten. Nuestra proclama radial comenzó por exigir respeto a las Instituciones y templos y personas. En las guarniciones tomadas no sacrificamos un solo hombre de ustedes. Y hubiéramos procedido con todo rigor contra quien atentara contra la vida de Rojas, de Bengoa, de quien fuera. Porque no tenemos alma de verdugos. Sólo buscábamos la justicia y la libertad del 95% de los argentinos, amordazados, sin prensa, sin partido político, sin garantías constitucionales, sin derecho obrero, sin nada. No defendemos la causa de ningún hombre ni de ningún partido.

Es asombroso que ustedes, los más beneficiados por el régimen depuesto, y sus más fervorosos aduladores, hagan gala ahora de una crueldad como no hay memoria. Nosotros defendemos al pueblo, al que ustedes le están imponiendo el libertinaje de una minoría oligárquica, en pugna con la verdadera libertad de la mayoría, y un liberalismo rancio y laico en contra de las tradiciones de nuestro país. Todo el mundo sabe que la crueldad en los castigos la dicta el odio, sólo el odio de clases o el miedo. Como tienen ustedes los días contados, para librarse del propio terror, siembran terror. Pero inútilmente. Por este método sólo han logrado hacerse aborrecer aquí y en el extranjero. Pero no taparán con mentiras la dramática realidad argentina por más que tengan toda la prensa del país alineada al servicio de ustedes. Como cristiano me presento ante Dios que murió ajusticiado, perdonando a mis asesinos, y como argentino, derramo mi sangre por la causa del pueblo humilde, por la justicia y la libertad de todos no sólo de minorías privilegiadas. Espero que el pueblo conocerá un día esta carta y la proclama revolucionaria en las que quedan nuestros ideales en forma intergiversable. Así nadie podrá ser embaucado por el cúmulo de mentiras contradictorias y ridículas con que el gobierno trata de cohonestar esta ola de matanzas y lavarse las manos sucias de sangre. Ruego a Dios que mi sangre sirva para unir a los argentinos Viva la patria”.



Carta del Gral. Juan José Valle a Pedro Eugenio Aramburu

12 de junio de 1956

9 DE JUNIO DE 1956. LA CAUSA DEL PUEBLO Y DE LA PATRIA.



En el verano de 1957, la colonia de exiliados argentinos en Río de Janeiro está conmovida por un artículo publicado en el diario brasileño O Mundo, donde aparece confirmada la posición de Perón respecto del levantamiento del 9 de junio de 1956.

Uno de los exiliados, Juan Carlos Irigoyen, ex secretario privado de Valle, escribe al ex presidente, ahora refugiado en Caracas, Venezuela, una carta en defensa de los propósitos de la fracasada revolución y de sus protagonistas.

La misiva es del 15 de marzo y Perón se apresura o contestarla. Con fecha 26 de marzo, expresa que "el general Valle siempre fue un soldado leal al Gobierno constitucional y un buen amigo mío" y califica a los participantes como "valientes argentinos que han expuesto sus vidas por la libertad de la patria", pero defiende la posición del Comando Nacional Peronista encabezado por Raúl Lagomarsino y César Marcos, de oposición a una táctica que califica de golpista. Argumenta, además, que en la proclama preparada al efecto no había alusiones explícitas al Peronismo y añade que cuando se enteró "de lo que se proyectaba, mis primeras palabras fueron van a fracasar". Asegura haber previsto "muy malas consecuencias" y lamenta que por las circunstancias y el tiempo que mediaban, yo no podía hacer nada para detener la revuelta".

Alberte sabe de la carta de Irigoyen, pero no espera o no quiere esperar la respuesta de Perón a su compañero. Está demasiado enojado e impaciente para eso. La contestación del General, quien por cierto ya no es tal para los registros del Ejército Argentino, donde figura expulsado por inmoral, se cruza con la larga requisitoria que le envía su antiguo edecán. Tampoco tardará, en este caso, la réplica desde Caracas firmada por Pecinco, seudónimo frecuentemente usado por Perón.

En la requisitoria del Mayor, se alude al contenido de una directiva emitida el año anterior por un Comando Peronista Número 1 de Caracas, cuyo responsable es el dirigente Rodolfo Martínez. La directiva esta basada en el principio al enemigo, ni justicia. Un párrafo por demás elocuente pretende ordenar a la Resistencia el rapto de niños hijos de antiperonistas. El enojo de Bernardo se explica mejor si se tiene en cuenta su reacción al conocer la mencionada directiva, la cual, en honor a la verdad, cuenta con un aval del General y de Pablo Vicente, quien cohabita con el líder en su exilio caraqueño. Acaso Alberte ignore que en Buenos Aires, el R. P. Dr. Hernán Benítez, el confesor de Evita, está más que enojado indignado.
Carta de Alberte al General Raúl Tanco
Río de Janeiro. 14-XI-56.

Sr. General de División
Dn. Raúl Tanco
Venezuela

De mi consideración:

Habiendo tomado conocimiento del contenido de una directiva del Comando Peronista N° 1 y que su autor responsable es el Sr. Rodolfo Martínez radicado en esa, ruego a Ud. quiera tener a bien representarme, junto con el sr. coronel D. Fernando González a fín de:

* plantear la correspondiente cuestión caballeresca por considerarme ofendido por los conceptos vertidos en la mencionada directiva, en especial en su párrafo vigésimo primero.
* exigir la más amplia reparación, incluso por medio de las armas. En caso de llegarse a esta situación exijo que el duelo sea a sable.

La presente tiene el carácter de carta-poder a los efectos manifestados precedentemente.
Bernardo Alberte
Mayor (R.E.)
Avda. Copacabana 1344 - Ap. 303
Copacabana - Distrito Federal - Brasil
Carta de Alberte a Perón
Río de Janeiro, 25 de mano de 1957.

Al Señor General
Juan Domingo Perón
Caracas - Venezuela

De mi más distinguida consideración:

Tengo el honor de dirigirme a Ud. y de manifestarle que estaba dispuesto a no escribirle, puesto que no quería apartarme de vuestra norma "mejor que decir es hacer", y porque yo no soy hombre de palabras o discursos: además de gustarme la acción me reconozco con una manifiesta incapacidad para aquello.

Pero ya cuando los hechos y los acontecimientos no están bajo el propio control, sino de otras personas a quienes separa la distancia que acostumbra a menudo a deformarlos, pues ellos se presentan cargados de la subjetividad del relator, cuando no de la pasión y del interés personal, se hace necesario el discurso.

No pretendo con el distraerlo de su tiempo, que tanto necesitamos esté libre de perturbaciones, ni tampoco molestarlo con lo que diga. Sólo hacerle llegar mi opinión, sobre ciertos aspectos del movimiento que pretende recuperar el país, para el pueblo todo de la Patria y reconquistarlo de las manos asesinas que lo desgobierna y lo sume en la desesperación, en la vergüenza, en la esclavitud y en la injusticia.

1. PERONISTAS Y COLABORADORES

Aquí existe un grupo de asilados argentinos, todos ellos muy peronistas, luchando cada uno como puede y como sabe. El único problema es que algunos se sienten demasiado peronistas, al punto de interpretar que ellos, y sólo ellos, con Ud., por supuesto, son los únicos que dan fisonomía al peronismo. Basta divergir con ellos para adquirir el titulo de "antiperonistas", puesto que en efecto, ellos son el peronismo.

No comprenden que los hombres no son nada, y menos en este movimiento que ya liberó al país de la ignominia y del Imperialismo y que despertó a su pueblo del largo letargo en que lo había sumido la oligarquía para mejor satisfacer sus planes de entrega, de colonialismo y de satisfacción de sus exclusivas necesidades y apetitos. Y que tanto lo recuperó, que resultarán vanos los esfuerzos de los traidores que pretenden sumirlo nuevamente en el estado primitivo en que lo encontró el Justicialismo.

De ese movimiento que está sustentado por tan grandiosas obras que, todo él, y hasta alguna de ellas aisladamente ha sobrepasado la estatura de sus artífices. Incluso la suya, mi General, para su gloria.

Y ellos creen que para servirlo mejor a Ud. no deben hacer otra cosa que mantener permanentemente la mirada en Perón, sin reparar que su luz los deslumbra y los enceguece y, hasta, la generalidad de las veces "pensar con la cabeza de Perón". Ellos viven preocupados en averiguar cuál es su opinión con respecto a algún asunto, y cuando lo descubren, felices, se dedican a servir ese pensamiento con todas sus energías. Y así lo hacen, no porque sean especuladores u obsecuentes, sino porque creen sinceramente servir mejor, ya que al considerarlo a Ud. infalible, ellos al proceder así se sienten seguros de no fallar. Si alguna vez divergen en algo, con el pretexto de la disciplina, proceden en contra de las ideas propias. Y lo hacen con tanta naturalidad, que creen posible y fácil "disciplinar" el pensamiento de todos y obligar a todos a regir su conducta, a alguna idea que, algunas veces, hasta se duda de su origen.

Y con este concepto hasta se nos aparecen "peronistas extranjeros*, como si a ellos les preocuparan, o tan sólo les interesaran, los problemas del pueblo argentino.

Por eso considero que el concepto "peronista" ha sido desvirtuado o no ha evolucionado al par de su doctrina y de su obra. Se olvidan que Ud. dijo un día que "iba a ser el Presidente de todos los argentinos", y no ya tan sólo el jefe de un partido político. A este término ya lo considero anacrónico y hasta perjudicial porque se lo ha utilizado y se lo sigue utilizando para crear una división, a veces malintencionada y otras especuladora, de los argentinos.

Ese es el motivo por el cual, así como algunas personas abogan por un "peronismo con Perón" yo, sin discutir este concepto que no admite discusión (como el caso del "guiso de liebre") abogo por un "peronismo sin peronistas".

Su doctrina, mi General, ha sobrepasado los límites de un partido o de un sector y así corno pretendemos que esa doctrina dicte normas para una más feliz convivencia entre todos los pueblos del mundo, no podemos finalizar con que ella no deba o no pueda dictarlas para una feliz convivencia de todos los argentinos.

Le aclaro que no soy partidario de la paz cuando la guerra es el medio inevitable para conquistar el objetivo, que luego de un concienzudo análisis se haya determinado orientador de la acción. Y que menos dejo de ser partidario de la guerra sin cuartel, a muerte, cuando el enemigo así lo impone o se lo merece.

De lo que no soy partidario, es de ciertos procedimientos para realizar esa guerra. Y ante la posibilidad de que alguien me salga al cruce, intentando recordarme aquél conocido principio de la conducción "los fines justifican los medios", le respondo que él también tuvo sus restricciones y que las "leyes y usos de la guerra" lo limitaron a un campo bastante bien circunscripto de la ética y de la moral.

Quizás ellos no conozcan aquella anécdota, que yo bien conozco y que mucho me impresionó: cuando alguien a Ud. le propuso que hiciera rehenes a las familias de los marinos que amenazaban bombardear Buenos Aires y destruir la Destilería de Eva Perón, el 19-IX-55, para tomar con ellos represalias si así lo hacían, Ud. les contestó: "eso no lo hago yo; yo la guerra la hago con los procedimientos éticos a que estoy acostumbrado".

Por eso me alarmó, mi General, cuando alguien (a quien no ataco personalmente), respaldándose en la autoridad que Ud. le dio al nombrarlo jefe de un comando regional, lanzó en directiva escrita la sorprendente orden de "raptar niños, y cuanto más pequeños mejor’’. Y el inconsciente lo hizo precisamente invocando una doctrina que hizo célebre el concepto de que "en Argentina los únicos privilegiados son los niños". Escalofriante símil de "Doctrina Monroe" para los niños de nuestra Patria.

Pero más me alarma, mi General, que Ud. no los desautorice ni los sancione y tan sólo se limite o manifestar que esos son conceptos que no son suyos y que la responsabilidad corre por cuenta de quienes así se pronunciaron. Por supuesto que ellos son responsables; pero la mayor responsabilidad le cabe a Ud., por cuanto Ud. es quién orienta y dirige un movimiento inspirado en elevados fines y, además, debe cuidar que esos fines no se desvirtúen por la acción de quienes deben llevarlos a la práctica, o acaso, ¿no es un fin del Justicialismo hacer "únicos privilegiados" a los niños de Argentina?

Este es sólo un ejemplo, en el que he utilizado a estos actores solamente para poner de manifiesto una falla que siempre tuvo el peronismo: colaboradores y funcionarios desprovistos de razonamiento y de conciencia propios, y tanto, que ha fundamentado bastante bien la crítica de nuestros opositores de que el peronismo estaba plagado de "obsecuentes y chupamedias" (perdóneme la licencia, pero he querido mencionar la crítica literalmente). ¡Desconfíe, mi General, de los que todo asienten y en todo están de acuerdo con Ud.! No serán obsecuentes, condición degradante en el hombre, pero se hacen sospechosos de inservibles, de faltos de carácter o de juicio independiente.

Creo que esta carta será leída por muchos de sus colaboradores que le secundan. También sé que ellos a veces han discutido con Ud. Si el temor de caer envueltos en este ataque, por causas que sólo son atribuibles a la condición humana, los hace más prevenidos y atentos y un poco más "discutidores" habré cumplido con lo que me propuse al escribirle así.

2. ATAQUE A MILITARES

Hay otro concepto que en parte salió de Ud., que sigue siendo utilizado y pregonado para satisfacerlo exclusivamente a Ud., en la creencia que pregonar todo lo que Ud. dice es hacer "Peronismo" y sin pensar que pudo haber estado errado cuando lo emitió o que pudo haber cambiado de opinión en el presente.

Se ataca y con bastante insistencia a los militares, sin discriminación de ninguna clase, manifestando que "tocos son ambiciosos y sectarios y no persiguen otra cosa que el poder, el lucro y la ostentación" o que son antiperonistas, como los que intervinieron en el movimiento revolucionario del 9-VI-56.

Se olvidan los que así lo hacen, que fueron militares los que sofocaron los movimientos subversivos que ocurrieron durante su gobierno; que fueron militares los que atacaron a la marina rebelde del 16-VI-55 y tomaron el Ministerio de Marina; que fueron militares los que defendieron la Casa de Gobierno ese día y se aguantaron el bombardeo artero y criminal de la aviación naval; que militares eran los constituían la masa del Ejército que le permaneció leal hasta el último día de su gobierno, pese a las defecciones y traiciones conocidas, de las que no se escaparon de cometerlas también civiles; que ese Ejército que le era leal, con la cooperación del pueblo, con la que siempre se sintió estimulado, pudo haber vencido a los rebeldes si se hubiera dispuesto enfrentar la guerra civil y sufrir los bombardeos y destrucciones que estaba dispuesta a realizar la Marina. Guerra civil y destrucciones o algo similar que ahora, muy probablemente tengamos que aceptar como única solución para librar a la Patria de los sátrapas que la quieren gobernar.

Ellos no saben lo que Ud. no olvidará, que fueron militares los que le propusieron continuar la lucha a costa de todo eso, cuando estaba por disponerse la "capitulación".
Se olvidan que fueran militares, junto a civiles, los que continuaron después de la derrota esa lucha sorda que llevó al gobierno de los criminales a la desesperación que ahora los perturba y los aterra. Que fueron militares, también, los que murieron frente a pelotones de fusilamiento vivando a Dios, a Perón y a la Patria.
Que son militares junto a civiles, quienes llenan las cárceles de la Patria y que en ella se mantiene la misma fe y la misma intransigencia que los impulsó a esta lucha, ajenos a la injusticia que ahora intenta cometerse, quién sabe respondiendo a qué designio inconfesable.
Que fueron civiles de probada e insospechada fe peronista los que secundaron a aquellos héroes-mártires del 9-VI y que, como muchos de estos, ellos también murieron gloriosamente o fueron a parar a la cárcel, ante el fracaso provocado en gran medida, por las traiciones y defecciones de quienes no tuvieron el coraje de jugarse la vida y que ahora intentan justificarse con la infamia y la calumnia.

¿Qué otro objetivo que no sea satisfacer a quien dice ser su amigo puede perseguir ese "peronista extranjero" que invoca como única prueba de su ataque contra los militares del 9-VI, una carta que dice haber recibido de Ud. en la que un mes antes Ud. manifiesta que ese movimiento no era peronista? Esa es su única prueba. A Ud. lo considera infalible y no considera necesario investigar la verdad antes de lanzar el infundió que a esta altura de los acontecimientos ya se transforma en calumnia y perjudica la causa del pueblo de la Patria, por injusta y desconcertante.

Él no piensa, que muy probablemente Argentina necesita de Pueblo y Ejército unidos para librarse del flagelo que la azota o que, en caso de que tal cosa no fuera necesaria, que Perón para gobernar, cuando regrese necesita de fuerzas armadas leales a la causa del pueblo. Posiblemente crea que la solución será borrar de un plumazo esas instituciones, armar milicias y que la Argentina dé al mundo el espectáculo de esas republiquetas que a la postre caen bajo las garras de cualquier imperialismo.

Pese a ese ataque, no trepidan en manifestarse amigos de los militares que circunstancialmente están a vuestro lado, olvidando que ellos también son militares y que, además intervinieron en el movimiento del 9-VI.

¡Cuidado con esos "peronistas", mi General! Son respetables como personas y, en especial, como amigos vuestros y así los respeto yo. Pero como "peronistas" los desconozco. No le serán traidores a Ud.; por el contrario han dado ya acabadas muestras de su lealtad y las seguirán dando. Pero, no son "peronistas"; han personalizado tanto el concepto que sólo piensan en lo que Ud. hace, piensa, escribe, cuando se levanta o se acuesta, qué come, dónde vive y cómo vive; pero no piensan ni les interesa todo eso del pueblo de Perón (sus descamisados).

¿Cree Ud. por ventura, que cuando Ud. desaparezca, ellos demostrarán el mismo entusiasmo por el "peronismo" o se enrolarán en la causa del pueblo argentino?

Por eso, ellos no son "peronistas", salvo que crean que ser amigos de Perón es suficiente para merecer ese título, que sólo corresponde a los que sienten, viven y luchan por la causa de ese pueblo. Tan acertado como ellos estaría yo. si por considerarme amigo de algunos brasileños me creyera con derecho a sentirme también brasileño

3. GENTE NUEVA

Todos estos "peronistas", nacionales y extranjeros, han dado, sí, una fisonomía al peronismo, pero que conviene liquidar.

Por eso, creo, mi General, que Ud. debe recurrir a gente nueva, no "quemada" pues no sé qué diría el pueblo si viera o se enterara que junto a Ud. están aún aquellos que ni siquiera estuvieron para empuñar un arma cuando había que pelear (pese a que habían prometido mil veces dar la vida por Perón) o a aquellos a quienes repudió por su inoperancia o por su falla de idoneidad.

4. LA REVOLUCIÓN DEL 16-IX-55. SUS CAUSAS O PRETEXTOS

La revolución del 16-IX tuvo sus causas: injustificadas o no; no entro a analizar este aspecto del problema. Ud. mismo lo reconoció, cuando a un grupo de sus colaboradores que quedábamos con Ud. en aquella triste noche del 19-IX nos expresó: "Yo debo irme; no quiero para mi Patria ni la guerra civil ni la destrucción, y estos bárbaros van a destruir lo que tanto sacrificio y trabajo me costó para levantar. Yo he sido durante 10 anos la solución para el país; ahora ya no lo soy más. Hay mucho odio en el pueblo. Alguien vendrá que solucionará el problema" El poco tiempo transcurrido demostró que Ud. no tenía razón. Ni vino alguien que solucionara el problema, ni Ud. dejó de ser la solución para el país. Así lo considero, pero, considero también que hay que corregir los factores que dieron lugar a aquella desgraciada revolución.

Repito que serán o no justificadas las causas, pero me mantengo en que fueron causas, o por lo menos pretextos para llevar a una parte importante del pueblo a luchar contra nosotros. Quién tendrá la razón, la historia lo dirá, pero si vuelve al gobierno del país como todo lo hace prever, repare en esas causas y elimínelas.

No crea que el aniquilamiento físico de la oposición será posible.
Por otra parte, no lo creo a Ud. capaz de hacer lo que hicieron los asesinos que ahora detentan el poder, y a pesar de ello observe Ud. los resultados.

Por eso considero que es hora de encarar y de hablar de aquellos problemas. No basta con criticar la obra funesta de la camarilla, ella habla por sí sota. Debemos planear también la acción para solucionar aquellos problemas que la oposición tan bien empleó para combatirnos.

Uno de ellos, el más antiguo, y contra el que debió luchar desde los primeros días de su gobierno, fue el de los funcionarios que se enriquecieron, pese al ejemplo de austeridad que Ud. siempre les dio. No tome partido por ellos, no se deje gobernar por su corazón y deje que sea el pueblo quien decida su suerte. No los imponga favoreciéndolos con su amistad. Habrán sido muy leales, pero pienso si esa lealtad no tenía el precio de aquel enriquecimiento.
Toda regla tiene su excepción, pero ella podrá concretarse luego del análisis y no al impulso de los sentimientos, siempre propensos al perdón.

¡Cambie los hombres, mi General!

Brasil nos dio un ejemplo reciente. Vargas volvió pero rodeado de la misma gente. Y volvió a caer.

Otro asunto conmovió al país. El asunto religioso. Fue explotado en nuestra contra e influyó poderosamente en el estallido de la revolución del 16-1X.

¿No cree Ud que seguirá influyendo para evitar que Ud. regrese al país? Yo creo que sí. Por eso considero debe encararse de frente el asunto y poner en práctica la solución que su corazón de católico le dicta. Por lo pronto, no se muestre ateo, porque no lo es. Yo podría hacerlo, Ud. No.
¿Acaso no recordará la Iglesia todos los beneficios que Ud. Le otorgó antes de que se planteara el conflicto?
Mi incapacidad me impide hablar de la solución, Ud. ya la tenía pensada cuando ya no había tiempo de corregir errores que fueron más de procedimientos que de objetivos, y que no fue producido por causas que tenían que ver ni con la religión, ni con la fe ni con la Iglesia.

Reconstruya aquellos días, piense en quienes lo aconsejaron, más aún en quienes lo impulsaron, repare en las consecuencias y en los resultados.

Creo haberlo distraído bastante y muy probablemente molestado un poco. Pero tenía necesidad de desahogarme así. Sé que tengo muy pocos derechos para esto, pues no considero suficiente aún, haberme jugado por el "peronismo" durante 12 años; haber entrado en las cárceles ya un día antes de que a Ud. también lo encarcelaran, en 1945, por la misma causa; haber luchado siempre por esos principios a costa de bastantes dolores de cabeza; haber sido su edecán y haberlo acompañado hasta el último minuto de su gobierno; haber estado luego preso en cuanta cárcel flotante y de tierra firme crearon los asesinos; continuar teniendo fe en Ud.

Por ello le pido mil disculpas.

Se también que me echaré encima a muchos "peronistas" influyentes, pero ellos no me preocupan, aunque soy consciente de las consecuencias.

Pero, por sobre todas las cosas, creo haber cumplido con mi deber y con eso me basta.

Le abraza
Bernardo Alberte
Carta de "Pecinco” a Alberte
4 de abril de 1957.

Al Señor Mayor D. Bernardo Alberte
Río de Janeiro

Mi querido amigo:

Contesto su larga carta del 23 de marzo pasado y tengo el agrado de decirle que veo en ella una cierta ofuscación muy natural por las cosas que allí ocurren entre ustedes. Toda la rivalidad tiene su origen en las "Directivas" que llegaron allí como emitidas por el Comando de Exilados de Caracas y firmadas por el "Comando Peronista N°l". El autor de estas directivas fue el Señor Rodolfo Martínez que en ese entonces era su jefe. Esas directivas fueron desautorizadas por mí y prohibí su difusión y remisión y han sido, entre otros razones, la causa por la que el mencionado compañero Martínez haya sido separado de su cargo y exonerado de toda función en nuestras organizaciones.

También remití en esa oportunidad una larga carta el Comando de Exilados en Río de Janeiro, en la que ponía las cosas en su lugar y que, según entiendo, les fue leída a lodos.

Cuando me he referido a militares que han traicionado al pueblo he hecho siempre la salvedad que, afortunadamente, muy pocos fueron los del Ejército que cometieron semejante felonía. Y, como usted cree que yo inicié el asunto, le transcribo lo que decía en mi libro "La Fuerza es el Derecho de las Bestias" ya en 1955: INTRODUCCIÓN - PALABRAS PREVIAS (primera y segunda página del texto): "El tremendo mal que estos hechos arrojan sobre el concepto y buen nombre de las fuerzas armadas de la República, no tiene remedio. Sin embargo, no todos los jefes y oficiales tienen la culpa. Por fortuna el Ejército ha permanecido fiel al deber, salvo casos excepcionales" y agrega en un segundo párrafo aclaratorio: "Cuando me refiero a los jefes y oficiales lo hago sobre los que faltaron a la fe jurada a la Nación y en manera alguna a la Institución que no tiene nada que ver con ellos. Es peor en cambio la reacción institucional en defensa de los prestigios comprometidos por los ambiciosos que la usaron en su provecho y beneficio personal".
Usted comprende que pensando así no puedo ser yo de los que tratan en la actualidad de arrojar indiscriminadamente el baldón de traidores a todos los que visten de uniforme militar.

Cuando se esta en una situación como la mía, lo más difícil es mantener la ecuanimidad en el juicio de los hombres y de las cosas.
Sin embargo yo, en beneficio de esa ecuanimidad no debo hacer diferencias entre militares y civiles sino entre amigos y enemigos.
A ello me limito, por las dudas. Me habrá sentido muchas veces decir en la Casa de Gobierno que el que se encuentra en mi situación se mueve entre dos legiones de hombres despreciables, una de enemigos innobles y otra de adulones y alcahuetes Ambos tratan de desviarlo a uno del objetivo. La sabiduría consiste en pasar sonriente entre las dos y dirigirse imperturbablemente hacia el objetivo deseado. Es lo que trato de hacer aunque no siempre he sido comprendido por mis mismos amigos. Esta campaña de divisionismo entre los peronistas de civil o de uniforme puede achacarse a muchas causas pero no a mí que he tratado de pasar sobre ella sin que se me pegara nada de sus insidias y ligerezas.

Lo que dice Don Gerardo en su articulo, que yo le escribí en mayo una carta que le decía que el movimiento anunciado no era peronista, es cierto. Y esa carta contenía realmente mi idea en ese momento porque, se me hablaba de un movimiento peronista y yo no tenía la menor noticia que existiera porque los hombres que lo preparaban no habían tomado contacto ni siquiera con los fuerzas peronistas que existían organizadas en el Gran Buenos Aires o, por lo menos, yo no sabía que lo hubieran hecho. ¿Cómo podía pensar que se preparaba un movimiento peronista del que yo no sabía una palabra?, menos aún si se anunciaba entonces que Bengoa y Uranga andaban en esa empresa. Yo tuve conocimiento del movimiento en los primeros días de junio cuando el señor Morales de los Comandos Peronistas de la Capital, llegó a Panamá y me comunicó que el General Valle había hablado con ellos pero que se trataba de un movimiento exclusivamente militar en el que Perón no tenía nada que ver por lo menos hasta que el Pueblo no lo decidiera de otra manera. Piense que si yo en mayo podría haberle dicho a Don Gerardo una cosa contraria a lo que le dije y si eso se hubiera producido un mes después podría haberle dicho la verdad de distinto modo.

Naturalmente cuando las primeras manifestaciones divisionistas se produjeron, como consecuencia del fracaso, yo intervine para evitar ese divisionismo, pero así y todo no me fue fácil hacer que las fricciones cesaran y los electos llegaron a perjudicar la cohesión que entre nosotros debe existir.

Aquí me ha ocurrido lo mismo: lo más difícil ha sido mantener mi prescindencia en el divisionismo de ese tipo. Cuando llegó el General Tanco y algunos militares que lo acompañaban, comenzó por declarar que ellos eran militares y que no querían de manera alguna que se los mezclara en política. Naturalmente que yo traté por todos los medios de respetar su decisión y como venían sin medios gestioné los fondos necesarios, que se le entregaron hasta tanto pudieran conseguir trabajo y defenderse, para lo cual también gestioné ante las autoridades venezolanas puestos, etc. Su conducta ha sido luego correspondiente a su declaración que yo respeto pero, no han podido evitar, naturalmente, un cierto distanciamiento con el Comando de Exilados, de aquí. En cambio el Mayor Vicente que vive y trabaja conmigo, aunque no ha podido escapar a algunas molestias similares, se mantiene unido en la lucha que sostenemos.

En los momentos actuales lo que se necesita son hombres que luchen por nuestra causa y en ello sí hay que proceder indiscriminadamente porque lo que se necesita es que luchen de cualquier manera, hasta la decisión es un proceso cuantitativo. Si llega el caso de que el Peronismo tome de nuevo la responsabilidad del Gobierno, el que lo presida tendrá la responsabilidad también de la selección porque ese es un proceso cualitativo. De modo que mi tarea en esta lucha se reduce mas a evitar que las pequeñas cosas dividan a los hombres que se encuentran empeñados que a realizar una selección inútil e inoperante como no sea restar elementos al esfuerzo. Todo lo demás que se piense es estar vendiendo la liebre antes de cazarla.

Sobre la forma y manera en que ha de decidirse el actual pleito es sólo cuestión del pleito que se está dilucidando en la Patria, ni podremos imponer nuestros deseos, ni estos serían quizá los mas apropiados debido a las circunstancias que se conjugan allí. Será lo que el destino quiera y no lo que queramos nosotros. Lo único que no podemos dejar de hacer es luchar porque lo contrarío es entregarse a las fuerzas obscuras que hoy dominan a la Nación y esclavizan al Pueblo. Llegará la época de autocrítica y de las medidas consecuentes pero, si ahora dejamos la lucha o luchamos entre nosotros por pequeñeces o amor propio, estamos destruyendo toda posibilidad de arreglar lo de ahora por proyectar lo que arreglaremos después. La grandeza de este momento reside en la lucha y no en los proyectos de depuración que quien sabe aún si tenemos ocasión de realizarlos.

Lo del "peronismo sin Perón" he dicho muchas veces que soy el primero en propugnarlo. Ya en 1946, al hacerme cargo del Gobierno manifesté claramente que creía que el proceso natural era comenzar por un Movimiento gregario para transformarlo doctrinariamente en institucional para consolidarlo, ya que lo único que vence al tiempo es la organización, ya que el hombre aún no ha conseguido vencerlo. Durante diez anos hemos luchado por adoctrinar al Pueblo con ese fin pero, no ha sido posible realizar la transformación humana frente al fenómeno del caudillismo arraigado profundamente por la historia nativa. En esas circunstancias llega la revolución "libertadora" y los hechos me convencen que ahora es más difícil que nunca. ¿Cree usted que en este momento es posible hacerlo? Imagínese que si yo me mantengo en la lucha y paso todas las amarguras que paso, no lo hago por espíritu deportivo, sino porque lo creo una obligación moral irrenunciable, Desde que salí de Buenos Aires no he recibido sino promesas de soluciones personales para mi, si renuncio a esa lucha y abandono el Movimiento. ¿Usted imagina lo que representaría hoy para los gorilas que yo anunciase que me retiro de la lucha? Y que acepto sus propuestas y abandono el Movimiento en manos de cualquiera. ¿Ha pensado quién es ese en cuyas manos puedo yo dejar el Movimiento? ¿Imagina que la masa lo aceptará? Si usted me dice de uno que la masa lo acepte y produzca el efecto de aglutinación que yo encarno, yo seré el más agradecido porque entonces usted me habría dado la clave para disfrutar del descanso que creo haberme ganado.

Es muy fácil decir "peronismo sin Perón" pero desgraciadamente es muy difícil realizarlo, para mal de mis penas. Yo estoy viejo y cansado Nada sería pana mí más agradable que poder entregar esto a un joven con nuevas fuerzas que me proyectara en el tiempo pero desgraciadamente eso no depende de mí sino de una inmensa masa a la que no es posible hacerle hacer lo que uno quiere.

Es indudable que también influye en el ánimo de ustedes los deseos de un procedimiento que nosotros hemos querido evitar: el golpe militar. Las directivas que se impartieron eran contrarias a todo golpismo porque ello aparte del peligro que representa, al justificar las medidas graves de la tiranía cuyo ejemplo del 9 de junio debe aleccionamos, no es una solución sino política y circunstancial de la que el Pueblo está generalmente ausente. Usted habrá leído las directivas al respecto. Se trata de alcanzar una solución que tenga la trascendencia que imponen las necesidades de alcanzar objetivos de consolidación y no de efectos circunstanciales y nada habrá definitivo que no sea la palabra y la acción del Pueblo.

Estoy bien informado al respecto y tampoco las soluciones que vengan por combinaciones políticas satisfarán los verdaderos designios que el Peronismo persigue porque cualquier cosa que se haga en ese campo será aceptar una burla a la opinión pública al respaldar el fraude para entrar en combinaciones a espaldas y en perjuicio del Pueblo. La posición intransigente es la única posible y la única conveniente en el actual pleito político que no busca llegar a soluciones más o menos ingeniosas a base de subterfugios políticos, sino a alcanzar soluciones definitivas que apoyadas en el quehacer histórico tengan proyecciones históricas que son las dominantes y son las permanentes. Encarar el actual momento político argentino dentro de las formas clásicas de la política criolla es cometer un grave error que ha de traer terribles consecuencias futuras a la Nación.

Ni golpismo ni componendas políticas. El Pueblo debe defender por sí sus derechos y ganar su libertad, a no había demostrado que merece la esclavitud. Yo les he dado una doctrina, una mística, una organización y les he enseñado el camino mediante diez años de felicidad y grandeza, en el marco de lo posible, ellos deben ahora hacer el resto. Si no fueran capaces o no quisieran, no serían dignos de ello y pagarían un caro precio a su cobardía. Yo no puedo aconsejarles otra cosa ni hacer otra cosa porque sería engañarlos, de acuerdo a lo que yo creo y aprecio. No entro en la pequeñez de las formas y deformaciones lógicas en toda acción multitudinaria pero sí, en el fondo de un asunto que es fatal e irremediable.

Los que sostienen la pacificación se me presentan como "pajaritos en polenta" porque la siembra del odio que estos canallas han realizado tiene que tener sus frutos y no somos nosotros los encargados de impedirlos. Cuando ese odio salga a la calle no tendremos sino tiempo de lamentarlo pero, convengamos que se lo han ganado bien. Por otra parte nuestro Movimiento tenía el ideal, pero no tenía odios. Ese fue un gran defecto porque el ideal, si bien asegura continuidad en el esfuerzo, carece de la intensidad en la lucha que sólo da el odio. La canalla dictatorial nos ha dado ahora odio por toneladas mediante la masacre y la persecución más cruel y despiadada, no vamos a ser nosotros tan estúpidos de no aprovecharlo en la lucha que estamos librando. Algunos han dicho que mis palabras no son de un estadista, cuando han leído estos palabras, pero olvidan que ahora no estoy en estadista sino en revolucionario porque el Pueblo lo ha dispuesto así. Yo sé colocarme en cada una de las misiones que me tocan.

Bueno amigo, creo haberle contestado su carta, con las ideas que he sostenido siempre, que están lejos de descender a las discriminaciones subalternas en los hombres que me acompañan en esta lucha y sin haberme creído propietario del Movimiento que encabezo por el hecho de haberlo formado. Como, asimismo, no creerme indispensable ni irremplazable en nada, sino viendo una realidad indestructible que se manifiesta a través de los hechos mismos que vivimos. Jamás he perseguido tener amanuenses, ni obsecuentes incondicionales, para servirme de ellos. Si los ha habido en el Movimiento es porque, desgraciadamente, si hubiera querido sólo gobernar con los buenos y los puros, no lo habría podido hacer. Y porque, a pesar de todo el gobernante es como el albañil que debe construir sin prejuicios sobre los ingredientes que el ladrillo contiene, estiércol, barro y fuego al final. Sin embargo no hay quién no cante a su hogar que así es construido. Los peronistas, con todos sus defectos, dieron diez años de felicidad a nuestro Pueblo y una grandeza a su obra que nadie que no sea injusto puede negar.

Aunque algunos de ellos hayan sido malos están justificados por los hechos a la vista. Si todos los que se enriquecieron fueron como, a quien la canalla dictatorial atribuye los 800 millones de dólares, que soy yo, no ha de haber tanto robo como ellos dicen y sí mucha infamia y calumnia, como me consta a mí.

De cualquier manera me gusta antes de decidir ajustar mi juicio a la realidad y hoy no dispongo de una realidad sino de una cadena de mentiras y calumnias con que la dictadura ha querido justificar una revolución inexplicable. Dar por aceptada semejante realidad sería aceptar lo inaceptable y para juzgar, no es esto lo mas indicado precisamente. Se puede decir una mentira pero no se puede hacer una mentira sino para los fáciles de engañar, porque la realidad es la verdad y porque no se puede fabricar una realidad con lo mentira por más repetida que sea y más ingeniosa que parezca. Por eso espero una realidad que aún no puede conocerse sino a través de juicios interesados y maliciosos.

Lo que ustedes deben hacer es evitarse complicaciones inútiles y tratar de seguir adelante sin pelear con la sombra. No olviden que todas tenemos un enemigo enfrente que representa nuestro objetivo principal y al que debemos subordinar todos los objetivos secundarios por mucho que parezcan de importancia.

Un gran abrazo.

Pecinco
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PARTIPACIONISMO CON UNIFORME ( mes de marzo de 1969)



En 1969, Alberte rechazaba acogerse a un decreto del dictador Ongania, que permitía la reincorporación de militares peronistas dado de baja - como el – luego del derrocamiento de Perón, esta demás decir que el propio Gral. Perón no estaba contemplado en ese beneficio, esta posición irreductible le trajo grandes desilusiones y discusiones con sus propios compañeros que acudían en masa a recibir el jugoso beneficio, entre otros algunos que habían estado muy ligados al Gral. Valle en su intento de sublevación, es en ese momento que emite un comunicado firmado por él llamado “Participacionismo con Uniforme”: “Un grupo de ex -militares que tuvo activa participación en el Peronismo ha recuperado sus grados, sus sueldos y sus privilegios como consecuencia de una amnistía que excluye a Perón y a otros. Esta exclusión no invalida el decreto. Por el contrario, reafirma nuevamente que este gobierno configura una cruda dictadura militar y que no se diferencia, en cuanto a su antiperonismo, a ninguno de los gobiernos que sucedieron a Aramburu y Rojas. Lo que invalida el decreto es el concepto de que la medida esta justificada por motivos puramente castrenses, como se infiere del Art. 1º y de los resultados discriminatorios de su aplicación. Esta concebido con la más completa mentalidad gorila, pues se continúa considerando que ser Perón y ser peronista sigue siendo un delito. Así lo consideran los gobiernos que detentan el poder en nombre del imperialismo y la oligarquía exigiendo desperonizarse previamente para ser considerado ciudadano, excluyendo de su entidad una de sus dimensiones principales: el sentimiento peronista. El análisis en particular debe cerrarse con la consideración del papel que asumen los beneficiarios. Casi todos fueron participantes del golpe del 9 de junio de 1956, cuyo fracaso significo el fusilamiento del Gral. Valle, de Cortines, Ibazeta, Irigoyen, Cogorno, Costales, Videla, Noriega, Cano, Abadie, Quiroga, Paolini, Garecca, Rodriguez, Rojas, Costa, Pugnetti, y muchos civiles mas. Los sobrevivientes han buscado la gracia que los restituya a la institución armada, a la misma que impuso la feroz y sangrienta represión a sus camaradas. Y así, mientras en 1956 un General se presentaba para hacerse responsable del fracaso y de la derrota enfrentando el fusilamiento, hoy otro General se presenta a solicitar el grado y el sueldo. Valle lo ha de contemplar desde la inmortalidad con la misma serenidad con la que afronto la muerte. Los sobrevivientes de ayer fueron fusilados hoy con un decreto de amnistía.

No podemos pasar en silencio este episodio, no podemos colocarnos en la repugnante situación de los obsecuentes que acostumbran a glorificar a las fuerzas armadas, no cuestionando jamás sus atributos inmarcesibles ante el temor de malquistarse con un factor permanente de poder, dueño de la fuerza, ejecutor exclusivo de la represión, poseedor innato de cualquier veto político.

Incorporarse a este ejercito es aceptar todo aquello, o como dijo uno de los beneficiarios "cumplir la orden". Es el participacionismo con uniforme.

Nosotros les prevenimos que algún día vendrá el hombre sencillo de la Patria a interrogar a sus militares en actividad y en retiro. No los interrogaran sobre sus largas siestas después de merienda, tampoco sobre sus estériles combates con la nada, ni sobre su antológica manera de llegar a las monedas, no sobre la mitología griega ni sobre sus justificaciones absurdas crecidas a la sombra de la mentira.

Un día vendrán los hombres sencillos de esta tierra, aquellos que fueron sus soldados, a preguntar que hicieron cuando la Patria se apagaba lentamente, que hicieron cuando los pobres consumían sus vidas en el hambre y la de sus hijos en la enfermedad y la miseria, que hicieron cuando los gringos vinieron a imponernos esa nueva forma de vida “occidental” que todo lo corrompe y compra el dinero.

Quizás para ese momento, la vergüenza que provoque el silencio como respuesta, no sea suficiente como castigo”.



Bernardo Alberte



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Carta de Bernardo Alberte a la esposa del Gral. Juan Jose Valle.



Una breve esquela que Bernardo Alberte le escribe a la esposa del Gral. Valle a fines de los 60: “He recibido por manos de su hija Susana el mas emocionante homenaje que jamás imagine merecer. Usted me hace depositario de un símbolo que compromete mi vida hasta la muerte: las charreteras del General que le fueran arrancadas de sus hombros, al degradarlo, antes de fusilarlo, por intentar defender la causa del Pueblo y de la Patria. Las charreteras del general Juan José Valle, su esposo y compañero, nuestro general y nuestro ejemplo de patriotismo, valor, sacrificio, camaradería, abnegación….”

Bernardo Alberte

jueves, 4 de junio de 2009

CON LAS MADRES NO.


NO PERMITIMOS QUE INJURIEN A LAS MADRES

Los abogados Hugo Gallardo y Sergio Gandolfo, quienes representan a la Presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, realizaron una querella penal por el delito de injurias contra Roberto Pettinato; GP, la productora de su programa; el canal América 2 y contra “quienes resulten penalmente responsables” por la parodia que se realiza en el programa “Un Mundo Perfecto”, que se emite en ese canal.



En la misma se presenta la imagen de Hebe de Bonafini y se la caricaturiza con una boca ajena que vierte insultos y agresiones contra diferentes personas, en una permanente y constante actitud violenta y denigrante.



La Asociación Madres de Plaza de Mayo pretende que se investigue la comisión de delito y exige el cese de estas emisiones, claramente injuriantes no sólo hacia la persona de Hebe sino a toda nuestra Asociación.



No somos indiferentes frente a los múltiples comentarios injuriosos que suelen aparecer en los medios, basados en una supuesta “libertad de expresión”, que no tienen otro ánimo que atacar y lesionar la histórica lucha de las Madres de Plaza de Mayo.



De esta manera, los abogados patrocinantes reivindican y defienden el respeto irrestricto a los 32 años de lucha de las Madres, reconocidos en el mundo entero, que es la lucha de sus queridos Hijos.


Equipo de Prensa
Asociación Madres de Plaza de Mayo
Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo
Hipólito Yrigoyen 1584 1º piso
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prensa@madres.org
Tel: (0054) 11 4384 0998

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Gracias por publicar, difundir, comentar y compartir esta información

Hipólito Yrigoyen 1584, Buenos Aires, Argentina (1089)

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Tel: 4384-0998