"Al amanecer de este día de 1915, Joe Hill fue fusilado en Salt Lake City.
Este extranjero agitador, que había cambiado dos veces de nombre y mil veces de oficio y de domicilio, había cometido las canciones que acompañaban las huelgas obreras en los Estados Unidos.
En la última noche, pidió a sus compañeros que no perdieran tiempo llorándolo:
Mi última voluntad es fácil de decir,
porque no dejo herencia para dividir:
Mi libertad es todo lo que queda,
no cría musgo la piedra que rueda"
de Eduardo Galeano.
LA YAPA
¿Quién fue Joe Hill?
Joe Hill es el título de una película sueca de 1970 y dirigida por
Bo Winderberg, uno de los más importantes directores de su país. En ella se narran los hechos que llevaron a la ejecución del líder sindical
Joe Hill en 1915.
La
historia comienza con el viaje que Joe realiza como emigrante desde su
Suecia natal a Estados Unidos. Una vez allí, entra en contacto con el
sindicato de los Wobblies (su nombre auténtico era International Workers
of the World, pero acabó llamándose así porque los inmigrantes tenían
muchas dificultades para pronunciar las siglas IWW). El IWW llegó a
contar con un cuarto de millón de afiliados, pero fue descabezado
durante la Primera Guerra Mundial, cuando 150 de sus líderes fueron
encarcelados. Siempre acompañado de su banjo, Joe empieza pronto a
componer canciones sindicalistas. Tras trabajar una temporada con los
Wobblies, viaja a Utah, donde, por proteger a la mujer que ama, carga
con un asesinato y es ejecutado ante un pelotón de fusilamiento.
Joel
Emmanuel Hägglund nació en Gävle (Suecia) el 7 de octubre de 1879. Su
padre, Olof, era un trabajador ferroviario que tuvo nueve hijos, de los
cuales Joel fue uno de los seis que lograron sobrevivir. La familia
Hägglund eran feligreses devotos de la iglesia protestante, en la que
aprendieron música. Joel tocaba el órgano, el piano, el acordeón, el
banjo, la guitarra y el violín. En alguna ocasión comentó que disfrutaba
más tocando el violín que comiendo. Su padre murió en 1887 y su madre
en 1902. Los hijos tuvieron que vender el hogar familiar y la familia se
disolvió. Joel emigró a Estados Unidos en compañía de Paul, uno de sus
hermanos, bajo el nombre de Joseph Hillström.
Llegó a Nueva York
en octubre de 1902. Los hermanos Hägglund habían estudiado inglés en
Suecia. Tenían una imagen idílica de Estados Unidos como la tierra
prometida, el paraíso idílico de la prosperidad para todos. Pero nada
más llegar el emigrante sueco se dio de bruces con la evidencia. Tuvo
ocasión de conocer a fondo la realidad capitalista más salvaje, al
recorrer los Estados Unidos de costa a costa desde Nueva York hasta
Hawai, como hobo en los trenes de carga o de polizonte en los barcos,
trabajando en las minas, en la industria maderera y como estibador de
los muelles. Su ingenuo mito se rompió pronto por las duras condiciones
de trabajo y la salvaje explotación que padecían los trabajadores
inmigrantes.
Se estableció finalmente en California y cambió otra
vez su nombre, el definitivo, Joe Hill. En 1910 se afilió al sindicato
IWW, los wobblies y fue uno de los dirigentes de la huelga de los
trabajadores del muelle de San Pedro, en California. En 1912 le
apalearon dejándole una cicatriz durante un mitin en San Diego. El
sindicato IWW comenzó a utilizar la música para atraer la atención de
trabajadores en reuniones sindicales, e incluso en las esquinas de los
barrios obreros. Hill compuso canciones revolucionarias que aparecían en
los periódicos del sindicato, Industrial Worker y Solidarity.
La
fórmula del IWW consistía en poner estrofas pegadizas y combativas a
las canciones populares y a los himnos que cantaban los trabajadores.
Hill solía decir que un libro es bueno, pero pocas veces se lee más de
una vez, mientras que una canción se aprende de memoria y se repite
continuamente. Esa era la fuerza de la música como instrumento de lucha
obrera. El sindicato recopiló todas esas melodías, publicando un folleto
titulado Libro rojo de canciones (Red Songbook) con repertorio de
himnos para las manifestaciones y piquetes de huelga. Estas canciones
tuvieron una extraordinaria importancia, ya que la mayor parte del
proletariado estadounidense era inmigrante y apenas hablaban inglés ni
ningún otro idioma común. Hill era un decidido partidario de la
incorporación de las mujeres trabajadoras a la lucha de clases. A causa
de su lucha sindical los capitalistas dejaron de contratarle en
California, y tuvo que trasladarse a Utah, donde comenzó a trabajar en
unas minas cerca de Salt Lake City. Allí ayudó a organizar en 1913 una
huelga en la empresa United Construction Company.

Poco
después de esta lucha, un antiguo policía, John B. Morrison, fue
asesinado junto con su hijo Arling de 17 años en un asalto a la tienda
de comestibles que regentaban en Salt Lake City. Le dispararon dos
individuos que penetraron en ella enmascarados. Su hijo trató de repeler
la agresión y, aunque logró herir a uno de ellos, fue también abatido
por los disparos. Un segundo hijo consiguió escapar escondiéndose en la
trastienda. Morrison siempre había manifestado que había dejado de ser
policía porque le habían amenazado debido a alguna detención que
practicó. En la misma noche del asesinato, el 10 de enero de 1914, Hill
había sido atendido por Frank McHugh, un médico de ideas socialistas, a
causa de una herida de bala en su hombro izquierdo en su consulta de
Murray. Hill le dijo a McHugh que había sido herido en una pelea por una
mujer. Además el médico pudo comprobar que Hill iba armado con un
revólver.
A pesar de sus ideas socialistas, el médico denunció a
Hill a la policía al leer a la mañana siguiente la noticia del doble
asesinato en la tienda de Morrison. De acuerdo con la policía le tendió
una trampa a Hill, citándole en su consulta tres días después de la
cura, durante la cual le dio un sedante para que la policia pudiera
detenerle más fácillmente. La policía ya conocía sus actividades
sindicales. Relacionar el asalto a la tienda con la herida de Hill era
lo más sencillo, así que aprovecharon la oportunidad para deshacerse de
él. Lo detuvieron inmediatamente rompiéndole los huesos de una mano de
un golpe. Hill rechazó confesar cómo se hizo la herida y tampoco dio el
nombre de la mujer con la que había pasado la noche para evitar
comprometerla, porque estaba casada. Se quedó sin coartada aunque
arriesgaba una condena a muerte porque Hill fue acusado del asesinato de
Morrison y su hijo.
Los dirigentes de IWW denunciaron que la
detención de Hill era un ataque directo al movimiento sindical. Los
capitalistas del oeste, especialmente los empresarios mineros del cobre
de Utah, habían conspirado para quitarse de enmedio a Hill con ayuda de
Harry MaCrae, director de una agencia privada de detectives. Incluso el
gobernador del estado, William Spry, admitió que deseaba utilizar el
caso "para frenar a la calle que ruge" y para despejar el estado de
sujetos sin ley y agitadores del IWW. A pesar de ello fue declarado
culpable de asesinato y condenado a muerte. Le dieron a elegir entre ser
ahorcado o fusilado.

Escena de la película Joe Hill (1970)

El cuerpo sin vida de Joe Hill

Funeral de Joe Hill (1915)
Joe
Hill personifica la más pura tradición de la canción revolucionaria.
Quería componer canciones para aventar las llamas del descontento, y lo
consiguió. Nunca grabó discos, pero los 53 temas que compuso se
siguieron cantando en los piquetes de huelga, en las reuniones
sindicales, en los mítines y en las manifestaciones. No conservamos su
voz, pero sí sus canciones que, aún hoy, forjan los emblemas de la
unidad y la solidaridad entre todos los obreros.
La antorcha que él prendió sigue encendida.
fuente http://keikai.blogspot.com.ar/2005/05/joe-hill.html
para Joe Hill: el musguito y la piedra...
http://youtu.be/2ozG2tjy3QM