sábado, 25 de agosto de 2012

El rescate de la ciudad prisionera


25 de agosto
"Al amanecer de este día de 1944, París enloqueció.
La ocupación nazi había terminado.
Los primeros tanques y carros blindados habían entrado unas horas antes:
-¿Son americanos?- preguntaba el gentío.
Pero los nombres de estos tanques y esos blindados torpemente escritos con pintura blanca, decían: Guadalajara, Ebro, Teruel, Brunete, Madrid, Don Quijote, Durruti...
Los primeros liberadores de París fueron los republicanos españoles.
Vencidos en su tierra, se habían batido por Francia.
Ellos creían que después España sería rescatada.
Se equivocaron."
de: Eduardo Galeano

LA YAPA

viernes, 24 de agosto de 2012

Era el día del dios romano del fuego


24 de agosto.
"Y era el año 79.
Plinio el Viejo navegaba al mando de una flota romana.
Al entrar en la bahía de Nápoles, vio que un humo negro venía creciendo desde el volcán Vesubio, un alto árbol que abría sus ramas hacia al cielo, y súbitamente cayó la noche en pleno día, tembló el mundo en violentas sacudidas y un bombardeo de piedras de fuego sepultó la fiestera ciudad de Pompeya.
Pocos años antes, el fuego había arrasado la ciudad de Lugdunum, y Séneca había escrito:
Hubo una sola noche entre la mayor ciudad y ninguna.
Lugdunum resucitó, y ahora se llama Lyon. Y Pompeya no desapareció: intacta bajo las cenizas, fue guardada por el volcán que la mató". De: Eduardo Galeano.

LA YAPA

La patria imposible. 23 de agosto 1791


23 de agosto.
"En 1791, otro amo de tierras y esclavos envió una carta desde Haití:
- Los negros son muy obedientes, y siempre lo serán- decía.
La carta estaba navegando hacia París cuando ocurrió lo imposible: en la noche del 22 al 23 de agosto, noche de tormenta, la mayor insurrección de esclavos de toda la historia de la humanidad estalló desde las profundidades de la selva haitiana. Y esos negros muy obedientes humillaron al ejército de Napoleón Bonaparte, que había invadido Europa desde Madris hasta Moscú". de: Eduardo Galeano.

LA YAPA: pasan los años (los siglos) y la violencia sigue repartiendo palos contra poblaciones negras aun en su propia casa.

Lloran la masacre de 34 mineros en Sudáfrica

Efe - Agencia - 24/08/2012

Cientos de personas protestan contra la policía que acribilló a mineros la semana pasada. -   Ap Agencia

Cientos de personas protestan contra la policía que acribilló a mineros la semana pasada. Marikana, Sudáfrica |

Miles de personas acudieron ayer a la celebración religiosa en recuerdo de los 34 mineros muertos por disparos de la Policía hace una semana en Marikana, en el noreste de Sudáfrica, el episodio más sangriento vivido en el país desde el fin del apartheid, a principios de los años 90.

El acto comenzó en el poblado minero de Marikana, a un centenar de metros de donde se produjo la matanza, en el que estuvieron presentes miembros del Ejecutivo sudafricano, líderes locales y representantes de distintos credos.

Pese a la tregua de ayer, la situación continúa siendo tensa en la explotación, al tiempo que el conflicto se extiende a otras minas de la zona.

Unos 500 trabajadores han dejado sus puestos en la mina de platino Royal Bafokeng, cerca de Marikana, para igualmente exigir un aumento de sueldo. Además, la empresa Anglo American Platinum, la mayor productora de platino del mundo, ha dicho que ha recibido una amplia lista de exigencias de sus trabajadores en Sudáfrica.



miércoles, 22 de agosto de 2012

La mejor mano de obra.


22 de agosto.
"El sacerdote francés Jean-Baptiste Labat, recomendaba en uno de sus libros, publicado en 1742:
Los niños africanos de diez a quince años son los mejores esclavos para llevar a América. Se tiene la ventaja de educarlos para que marquen el paso como mejor convenga a sus amos. Los niños olvidan con más facilidad su país natal y los vicios que allí reinan, se encariñan con sus amos y están menos inclinados a la rebelión que los negros mayores.
Este piadoso misionero sabía de qué hablaba. En las islas francesas del mar Caribe, Pere Labat ofrecía bautismos, comuniones y confesiones, y entre misa y misa vigilaba sus propiedades. Él era dueño de tierras y esclavos."
de: Eduardo Galeano

LA YAPA: Los hijos bastardos de la globalización - Ska-P

22 DE AGOSTO. MEMORIA, VERDAD, JUSTICIA



martes, 21 de agosto de 2012

La división del trabajo

21 de agosto
"En la universidad norteamericana de Stanford se realizó un revelador experimento sobre la relación entre el hombre y su función.
Los psicólogos reclutaron algunos estudiantes blancos, de buena educación, buena conducta y buena salud física y mental.
El vuelo de una moneda decidió quién sería carcelero y quién sería prisionero en una cárcel ficticia, inventada en los sótanos de la universidad.
Los prisioneros, desarmados, eran números sin nombres. Los carceleros, nombres sin números, llevaban cachiporras.
Parecía un juego, pero desde el primer día los que hacían el papel de carceleros empezaron a sentirle el gustito. El permiso para ir al baño sólo se otorgaba tras mucho rogar, los presos dormían desnudos en el piso de hormigón, y en celdas de castigo, sin comer ni beber, pagaban la insolencia de hablar en voz alta.
Golpes, insultos, humillaciones: poco duró el experimento. No más que una semana. en el día de hoy de 1971, se dio por concluido."
De: Eduardo Galeano

LA YAPA:

"Del otro lado de la reja está la realidad,

de este lado de la reja también está la realidad;

la única irreal es la reja;

la libertad es real aunque no se sabe bien

si pertenece al mundo de los vivos,

al mundo de los muertos,

al mundo de las fantasías

o al mundo de la vigilia,

al de la explotación o de la producción.

Los sueños, sueños son los recuerdos,

aquel cuerpo, ese vaso de vino, el amor (...)

Aunque parezca a veces una mentira,

la única mentira no es siquiera la traición,

es simplemente una reja que no pertenece a la realidad”.

DE: Paco Urondo.

Fragmento de La verdad es la única realidad de Poemas de batalla, fechado en la cárcel de Villa Devoto en abril de 1973


lunes, 20 de agosto de 2012

La mano de obra celestial


"20 de agosto.
En la sierra ecuatoriana, se alza la iglesia de Licto.
Esta fortaleza de la fe fue reconstruida, con piedras gigantescas, mientras nacía el siglo veinte.
Como ya no había esclavitud, o eso decía la ley, indios libres cmuplieron la tarea: cargaron las piedras a sus espaldas, desde una cantera lejana, a varias leguas de allí, y unos cuantos dejaron la vida en el camino de quebradas profundas y senderos angostos.
Los curas cotizaban en piedras la salvación de los pecadores. Cada bautismo se pagaba con veinte bloques y veinticinco costaba una boda. Quince piedras era el precio de un entierro. Si la familia no las entregaba, el difundo no entraba al cementerio: se lo enterraba en tierra mala, y ahí marchaba derechito al infierno".
de: Eduardo Galeano

LA YAPA: Un video que muestra la localidad de Licto y la iglesia en cuestión que demandó miles de piedras y vidas de indios. Vendría a ser la versión autóctona de la poesía de Brecht "Preguntas de un obrero frente a un libro" (va de yapa 2 al final)


Tebas, la de las Siete Puertas, ¿quién la construyó?
En los libros figuran los nombres de los reyes.
¿Arrastraron los reyes los grandes bloques de piedra?
Y Babilonia, destruida tantas veces,
¿quién la volvió a construir otras tantas? ¿En qué casas
de la dorada Lima vivían los obreros que la construyeron?
La noche en que fue terminada la Muralla china,
¿a dónde fueron los albañiles? Roma la Grande
está llena de arcos de triunfo. ¿Quién los erigió?
¿Sobre quiénes triunfaron los Césares? Bizancio, tan cantada,
¿tenía sólo palacios para sus habitantes? Hasta en la fabulosa Atlántida,
la noche en que el mar se la tragaba, los habitantes clamaban
pidiendo ayuda a sus esclavos.
El joven Alejandro conquistó la India.
¿El sólo?
César venció a los galos.
¿No llevaba consigo ni siquiera un cocinero?
Felipe II lloró al hundirse
su flota. ¿No lloró nadie más?
Federico II ganó la Guerra de los Siete Años.
¿Quién la ganó, además?
Una victoria en cada página.
¿Quién cocinaba los banquetes de la victoria?
Un gran hombre cada diez años.
¿Quién paga sus gastos?
Una pregunta para cada historia.