sábado, 8 de mayo de 2010

SALVAN AL EURO-TITANIC A COSTA DE LOS TRABAJADORES. OTRA EPOCA OSCURA PARA GRECIA.



http://www.argenpress.info/2010/05/grecia-esto-es-un-atraco.html
GRECIA: ESTO ES UN ATRACO
Miguel Giribets (especial para ARGENPRESS.info)

Grecia y la zona euro

Grecia es miembro de la zona euro desde 2001. Para conseguirlo, los gobiernos helenos han falseado descaradamente los datos económicos del país en estos 9 años. Goldman Sachs, uno de los mayores bancos de los EEUU, ayudó a “maquillar” 15.000 millones de euros de deuda externa como divisas y no como préstamo en 2001, para que el país cumpliese con los topes de la UE en materia de endeudamiento público. Goldman Sachs recibió 300 millones de euros como comisión de la operación y unos 735.000 millones de euros en la colocación de estos bonos a partir de 2002. En los últimos años, los gobiernos griegos venían manteniendo que el déficit público, reconocido en la actualidad en torno al 12,7% y creciendo, era tan sólo del 3,7%.

La entrada en la zona euro ha supuesto ventajas: tipos de interés bajos, infraestructuras .. Pero también inconvenientes: al liberalizar el comercio, Grecia ha sido invadida por productos de sus socios del centro y norte de Europa; de esta manera, ha financiado a estos países y, ante una política fiscal casi inexistente y la multibillonaria “ayuda” a los bancos a causa de la burbuja inmobiliaria, ha ido incrementando su deuda pública.

La financiación de las importaciones no venía, pues, de su política fiscal, sino de la banca extranjera, especialmente alemana. “El gobierno conservador anterior prefirió más conseguir dinero de los bancos extranjeros que aumentar los impuestos de la gente más pudiente y así corregir el fraude fiscal. El 95% del dinero que consiguió, vendiendo bonos, fue a bancos europeos. En otras palabras, el 95% de la deuda del estado griego la tienen los bancos europeos (y muy en especial los alemanes).” (Rebelión, Esp, Vicenç Navarro, Grecia no es la causa principal de la crisis del euro, 270410)

La fuga de capitales no cesa. En enero pasado han salido del país de 8 a 10.000 millones de euros, una cifra superior a la última emisión de bonos del Estado. Aparte de la fuga de capitales, un 30% de la economía del país sigue siendo sumergida y, como decimos, la evasión fiscal está a la orden del día (el 90% de los contribuyentes declara a Hacienda unos ingresos anuales de menos de 30.000 euros). "Grecia cuenta con mucha gente rica que no paga impuestos correctamente porque existe una excesiva evasión fiscal" (El Insurgente, Esp., 100210), tal y como reconocía recientemente Papaconstantinou. "El número de personas que declaran unos ingresos superiores a los 100.000 euros al año es 15.000, aproximadamente. No creo que haya nadie en este país que se crea que tan sólo hay 15.000 griegos que ganan más de 100.000 euros al año" (El Insurgente, Esp., 100210), indicó.

Otro problema fiscal de envergadura es que la iglesia, uno de los mayores propietarios del país, no paga impuestos. Aunque los socialdemócratas han manifestado que la iglesia debe pagar como todo el mundo, no se ve medida alguna en esta dirección.

A ello hay que añadir que los gobiernos griegos usan el sector público no como motor de la economía, sino como elemento clientelar. “PASOK y ND utilizan al Estado como núcleo de su sistema clientelar. Y para que esto se entienda bien, un ejemplo concluyente: Grecia debe ser uno de los pocos países del mundo donde un Gobierno de derecha, de orientación teóricamente neoliberal –como el gestionado por ND, entre 2004 y 2009- es capaz de aumentar, sin pestañear -¡ni sentirlo como contradictorio!- el tamaño del sector público y por ende, del gasto. En Grecia, PASOK y ND, no solo utilizan el Estado con fines clientelares sino que, a partir de este último, han alumbrado un sector privado parasitario de la Administración Pública, cuyos puntos de interconexión tienden a ser opacos.” (Rebelión, Esp., ¿Qué está pasando en Grecia?, Dimitris Pantoulas 06410)

EL déficit público forma parte del sistema. De hecho, nació con el capitalismo. Desde el siglo XVII, el capital financiero se apoya en gran medida el déficit público. “Un año sí y otro también, todos los estados contraen nueva deuda, a fin de poder devolver viejos préstamos, que llegan a su vencimiento”. (Granma, Cu., M.R.Krätke, 280310)

Lo que sucede ahora es que la deuda pública griega es el punto de atención de los capitales especulativos, que, con la ayuda de las “agencias calificadoras”, la UE y el gobierno griego, han disparado al alza el precio de los bonos del Estado. Las “agencias calificadoras”, que hacían la vista gorda en la crisis subprime de los EEUU, ahora emplean un desmedido (y sospechoso) rigor en lo que se refiere a las finanzas europeas. “Hace unos días, el Senado estadounidense acusó a las agencias calificadoras de haber fallado y actuado de forma indebida antes de la última gran crisis financiera. El informe de los senadores acusó a S&P y Moody's de haber ayudado a los bancos a esconder los riesgos de las inversiones que promocionaban mientras las dos agencias cobraban comisiones de esos mismo bancos.”(Rebelión, Esp 050510 Gerardo Lissardy- BBC Mundo, calificadoras de riesgo, ¿un poder sin límites?)

Estamos de nuevo ante una operación especulativa de muy altos vuelos. Y las próximas víctimas en esta confabulación parece que serán Portugal y España, mientras que Irlanda e Italia parece que entrarán en consideración en una fase posterior. En total, están en juego muchos miles de millones de euros que, a unos intereses lo más alto posibles, darán buenos beneficios a los especuladores. (ESTÁN EN JUEGO MÁS QUE MILES DE PERSONAS PRECISAMENTE POR LA ANGURRIA DE LOS QUE QUIEREN MÁS EUROS)

Grecia renegociará en 2010 un total de 53.000 millones de euros en intereses y créditos vencidos por deuda pública. Como comparación, Alemania, una economía 10 veces superior a la griega, “sólo” ha de renovar 100.000 millones de euros.

En los momentos actuales, el carecer de moneda propia es un serio inconveniente, porque Grecia no puede recurrir a la devaluación de su moneda para incrementar sus exportaciones y reactivar su economía. Lo que se evidencia con esta crisis es que no se puede tener una moneda como el euro sin “una política económica coordinada y un sistema de compensación financiera” (Granma, Cu., M.R.Krätke, 280310)

Frente a la crisis que estalló hace un par de años, nos han hecho creer que la intervención estatal en favor de las entidades financieras era suficiente. Ahora nos están haciendo creer que todos los problemas son de deuda pública. Y sólo se apuntan como alternativas las subidas de impuestos, las rebajas salariales y las privatizaciones.

El profesor Costas Lapavitsas, del Research on Money and Finance (RMF) dice que "la unión monetaria ha eliminado o limitado la libertad de establecer la política fiscal o monetaria forzando que la presión del ajuste se haya realizado sobre el mercado de trabajo" (El País, Esp., 040410) y que estos países "han comenzado una carrera cuesta abajo fomentando la flexibilidad laboral, la contención salarial y el empleo a tiempo parcial". (El País, Esp., 040410). “Lapavitsas considera "arbitrario exigir el 3% de déficit y el 60% de deuda por igual a todos los países, porque se trata de situaciones muy distintas". En su opinión, "la situación de Grecia dentro del euro es imposible y el recorte tan acelerado del déficit sólo provocará más recesión".” (El País, Esp., 200310)

Alemania y la zona euro

Y es que es el euro es una buena moneda... para que Alemania tenga un mercado donde colocar sus productos. “Más del 50% de la riqueza de la Europa unida se genera en Alemania, Francia, el Reino Unido y las regiones industrializadas de Italia.” (Argenpress Vlad Grinkevich 070310). El resto somos, sobretodo, consumidores endeudados.

De esta forma, Alemania compensa la caída del consumo interno, consecuencia de las medidas impopulares tomadas por sus gobiernos en los últimos años, con un fuerte superávit comercial, a costa de sus socios de la zona euro. Alemania ha congelado sus salarios reales en los últimos 15 años, lo mismo que en España.

El superávit comercial alemán es el segundo del mundo, después de China en términos absolutos, pero el primero del mundo por habitante. De 1999 a 2007 el 70% de su PIB se debió a las exportaciones.

“La austeridad de gasto público (iniciada ya con las reformas Schroeder) en Alemania, junto con la falta de crecimiento de los salarios en aquel país, hace que la escasa demanda interna esté imposibilitando el estímulo económico necesario para salir de la crisis. De ahí que los círculos liberales y conservadores que gobiernan en Alemania intenten basar la recuperación económica en el crecimiento de las exportaciones.” (Rebelión, Esp, Vicenç Navarro, Grecia no es la causa principal de la crisis del euro, 270410).

"Al aplicar las políticas de la UE, los países de la zona euro han iniciado una carrera de apuesta a la baja fomentando la flexibilidad laboral, la contención salarial y el trabajo a tiempo parcial". Según el estudio, la carrera la ha ganado Alemania, pero no a base de mejorar la tecnología e intensificar el capital, sino "a base de exprimir a sus trabajadores" y "mantener su superávit por cuenta corriente financiado con los déficits de las economías periféricas". (El País, Esp., 200310). Un informe colectivo de varios economistas británicos, “coordinado por el profesor Costas Lapavitsas, señala que la Unión Monetaria ha eliminado o limitado las políticas fiscales, provocando que el ajuste haya recaído sobre el mercado de trabajo.” (El País, Esp., 200310). Así, como casos más extremos, Islandia tuvo que reducir un 30% sus prestaciones sociales; Letonia ha subido el IVA, bajado un 20% el salarios de los funcionarios y cerrado un centenar de escuelas; en Lituania, Estonia y Hungría también se ha bajado el suelo de los funcionarios y se han encarecido los gastos de las familias en educación y sanidad; Irlanda ha gastado el 30% de su PIB en el rescate de su sector financiero.

Grecia no es un caso “especial”

El capitalismo sufre una crisis generalizada, de la que creemos no tiene salida. Se nos quiere hacer creer que Grecia es un caso “especial”, cuando son todas las economías (en especial la norteamericana) las que van a la deriva.

La deuda pública griega, que tanto se demoniza, está prácticamente en la media de los países de la OCDE. La deuda pública japonesa es del 200% del PIB, la cifra más alta en los países capitalistas desarrollados y muy superior a la griega. En España el pago de la deuda pública es la tercera partida de los Presupuestos del Estado, detrás de las pensiones y las prestaciones por desempleo.

EEUU tiene un déficit público cercano al 12% del PIB. El déficit de Gran Bretaña es del 11,5% y el de España del 11,2%, algo inferiores al griego.

La deuda pública griega tan sólo está en un 30% en manos griegas, y el 59% está repartido por varios países europeos, sobretodo bancos franceses y alemanes. “Según datos del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés), a finales de septiembre del año pasado la exposición de los bancos alemanes en la región rondaba los 330.800 millones de dólares, 306.800 millones en el caso de Francia y 156.300 en el de Reino Unido. En total, la exposición de los bancos europeos en la zona supera los dos billones.” (El País, Esp., 120210). El español BBVA es la sexta entidad del mundo que más deuda griega posee, unos 587 millones de euros.

A finales de 2010, se estima que el total de la deuda será de 290.000 millones de euros (125% del PIB)

Lo realmente “especial” de Grecia son sus movimientos de masas. Especialmente desde el asesinato por la policía del joven de 15 años Alexis Grigoropulos en diciembre de 2008, Grecia se distingue del resto de Europa por sus grandes movilizaciones y el grado de radicalidad de las mismas. El plan de ajuste a Grecia busca, sin duda alguna, “ajustar las cuentas” a los trabajadores más combativos de Europa.

Portugal y España

Cuando los especuladores consideren que ya no pueden exprimir más a la economía griega, pondrán su atención en Portugal y España. El hecho es que la deuda pública se negocia a través de bancos privados y a los precios que ellos fijan; entidades como Alpha Bank, Bank of America-Merrill Lynch, Banco Comercial, ING y Société Genérale tienen mucho que ver en este entramado especulativo.

El disparo de partida lo ha dado el FMI que, en un informe del 22 de abril 2010 señala que la economía portuguesa va de mal en peor: Portugal crecerá menos de lo previsto y tampoco conseguirá rebajar el déficit en las cifras presupuestadas; el déficit público será del 7,5% del PIB, frente al 6,6% previsto; el desempleo se mantendrá entre el 10 y el 11%.

Como consecuencia, los bonos portugueses a 10 años han pasado al 4,77% y Portugal ahora forma parte, junto con Grecia e Islandia, de los países con seguros al incumplimiento de la deuda pública. Y ello a pesar de que la deuda pública portuguesa es el de 86% del PIB., muy lejos de las cifras griegas.

Los especuladores también apuntan hacia España. El 4 abril 2010 rumores sobre la debilidad de la economía de España, curiosamente publicados a la vez en varios medios de difusión, provocan una de las mayores caídas de la bolsa que se recuerdan.

La tragedia griega

Acto primero. Victoria electoral de los socialistas, octubre 2009

A comienzos de octubre de 2009 tienen lugar las elecciones generales que dan la victoria a los socialistas de Papandreu. Es el fin de 5 años y medio de gobierno conservador. La mala gestión económica es el tema central de la campaña electoral. Grecia tiene una deuda pública que supera a su PIB, aunque reciba más ayudas comunitarias que ningún otro país europeo.

Los socialistas prometen puestos de trabajo y aumentos salariales y en las pensiones. Se incrementará la presión fiscal sobre los más ricos y la Iglesia, se controlará la evasión fiscal y se luchará contra la corrupción.

Pero nada de ello se cumple. Una vez el poder, los socialistas se limitan a aplicar simplemente el recetario neoliberal, con un guión que les dictan los especuladores, la UE y el FMI. Los socialistas han ganado las elecciones porque la nueva tragedia griega necesita nuevos actores; los anteriores ya no sirven.

Acto segundo. Preparando el terreno, octubre 2009-abril 2010

En octubre de 2009, al tiempo que los socialistas ganan las elecciones generales, se pone en marcha el mecanismo de atraco a la economía y al pueblo griego: las agencias calificadoras Fitch y Moody’s rebajan la calificación de solvencia de las finanzas griegas. A continuación, le llega el turno en esta tragedia griega al socialdemócrata Joaquín Almunia, comisario europeo de economía, quien declara que "Grecia es una amenaza para toda la zona euro" (El País, Esp., 091209). Unos días más tarde, cuando el gobierno griego apunta las primeras medidas antisociales, Almunia dice que son “un paso en la buena dirección” (El País, Esp., 161209), pero insiste en que se han de precisar más (o sea, que son insuficientes) cara a una reunión que tendrá lugar en enero próximo entre la UE y Grecia. En marzo pasado el señor Almunia muestra la peor cara de las políticas neoliberales advirtiendo que el crecimiento de la deuda pública en la zona euro en los últimos tres años tardará al menos 10 años en ser absorbida y que este incremento es de alrededor del 20% del PIB. «Durante al menos 10 años» habrá que seguir controlando el déficit para reducir el nivel de deuda pública” (El Periódico, Esp., 230310).

Como exige el guión, el primer ministro, el también socialdemócrata Papandreu, pinta un panorama apocalíptico para su país: el déficit público de 2009 será el triple de lo que había anunciado el anterior gobierno conservador y llegará al 12,7% del PIB, mientras que la deuda pública será más del 120% del PIB en 2010 y del 135% en 2011. Sólo en 2009 la deuda pública había aumentado en 80.000 millones de euros o un 30% del PIB y la deuda externa sube ya al 125% del PIB o 297.000 millones de euros.

A comienzos de diciembre, es Standard & Poor's la que rebaja a calificación de la deuda griega a largo plazo. La Fitch sitúa a esta deuda a un paso de los bonos basura.

Con todo este esfuerzo mediático, la tragedia griega llega al punto a que sus autores querían: la Bolsas de Atenas cae un 6,04% en 8 de diciembre y los bonos del Estado a 10 años se disparan hasta el 5,34% (como referencia, la deuda pública alemana a 10 años está en el 3,13%): los mercados de renta fija y renta variable griegos se han desplomado como un castillo de naipes. Destacan las caídas del Banco Nacional de Grecia con un 9,95%; el Banco de Pireo, con un 8%, y EFG Eurobank, con un 6,5%.

Además, el entorno internacional no es muy favorable, pues los EEUU amanecen con datos empresariales negativos que arrastran a todas las bolsas. Moddy’s echa más leña al fuego avisando del deterioro de las finanzas públicas de EEUU y Gran Bretaña. Como respuesta a la crisis griega, las deudas públicas de Portugal, España, Italia, Irlanda y Polonia se distancian más de la alemana, que está haciendo de refugio de los inversores que huyen de las deudas públicas de estos países.

Para acabarlo de arreglar, Papandreu declara que «por primera vez desde 1974 (cuando se instauró la democracia), la situación de las finanzas públicas amenaza nuestra soberanía nacional». (El Periódico, Esp., 101209).

La labor de las “agencia “calificadoras” ha sido incesante rebajando continuamente la calificación de los bonos del Estado griegos para forzar que suban de precio. El 18 de diciembre, la agencia de calificación Standard & Poor’s pone bajo vigilancia negativa a 4 bancos griegos, y sitúa su deuda a largo plazo a un paso de los bonos basura, después de que rebajara aún más la calificación de la deuda del país. Los bancos sonn EFG, Alpha, Banco Nacional de Grecia y Piraeus. Con estas medidas, Standard & Poor’s daba a entender que las medidas del gobierno griego eran insuficientes: "Esperamos una recesión económica más prolongada y más profunda de lo que en un principio habíamos anticipado" (El País, Esp., 191209).

El 09 abril 2010 la agencia Fitch Ratings califica la deuda pública griega a un paso del bono basura. El 22 de abril 2010 la agencia Moody’s rebaja aún más la calificación de la deuda griega. Los bonos a 10 años ya están en el 8,74% y los bonos a 2 años están en más del 10%, una cifra nunca alcanza por ningún país de la zona euro. Standard & Poor's rebaja de nuevo la calificación de la deuda griega al nivel de los bonos basura y el bono griego a 10 años llega al 10% el 27 de abril.

Por su parte, el 22 de abril 2010 el euro alcanza los niveles más bajos del año, a 1,326 dólares. Desde diciembre pasado, el euro se ha depreciado un 11% respecto al dólar, lo cual viene muy bien (¡oh casualidad!) a las exportaciones alemanas.

Aunque Papandreu no haya hecho nada (más bien lo contrario) por evitar la que se le viene encima al pueblo griego, la cosa es tan evidente que no tiene más remedio que reconocer que "la amenaza de la especulación y los mal regulados mercados financieros no son una amenaza para Grecia sino para toda la economía mundial". "Las mimas instituciones financieras que fueron rescatadas con el dinero de los contribuyentes están haciendo ahora su fortuna con la desgracia de Grecia, mientras aquellos mismos contribuyentes están pagando el precio de profundas reducciones salariales y servicios sociales" (El País, Esp., 150310)

Acto tercero. Esto es un atraco, mayo 2010

A comienzos de este mes se daba a conocer el plan que la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI han establecido para Grecia. “El plan es sencillo: Grecia obtendrá 110.000 millones de euros de la UE y el FMI en forma de créditos blandos -una cifra "sin precedentes a nivel mundial", según ha dicho Papandreu a sus ministros-. A cambio, Atenas ha de acometer un drástico plan de ajuste de sus cuentas, a través de subidas de impuestos y recorte de gastos. El plan de austeridad pretende recortar el déficit público en 30.000 millones de euros en tres años, según ha anunciado el ministro de Finanzas griego, Yorgos Papaconstantinou. Así, en 2014, Grecia espera que el déficit se sitúe por debajo del 3% del PIB. Éstas son las principales medidas:

- Incremento de IVA hasta el 23%. Este impuesto ya había sufrido recientemente, en marzo, un incremento del 19% hasta el 21%.

- Un 10% de aumento de los impuestos de los carburantes y del alcohol.

- Recorte del 16% de los salarios públicos, mediante la eliminación de dos pagas extraordinarias

- Bajada de las pensiones” (Kaos en la Red, Esp., 030510)

Y aún cabe añadir que se privatizarán empresas públicas, y se señalan ya las de energía y transporte.

¿Qué son los capitales especulativos?

Uno de los rasgos más característicos del “neoliberalismo” (fase del capitalismo que va desde la crisis de los años 70 del siglo pasado a la crisis de 2007) es la aparición de capitales especulativos.

Los capitales especulativos del neoliberalismo son una forma de capital ficticio (es decir, valores que no tienen respaldo en proceso productivo alguno, formados al calor de la actividad económica) pero que añaden un rasgo nuevo: debido a la disminución de la tasa de ganancia, grandes masas de capital salen del proceso productivo y se dedican simplemente a la especulación, para favorecer, en definitiva, el trasvase de renta desde los trabajadores a los capitalistas, aumentando con ello, pues, el grado de explotación de los primeros.

Los beneficios del capital especulativo se hacen a costa del proceso productivo y forman parte de la plusvalía general que se extrae a la masa de trabajadores. Nestor Kohan, hablando del interés, aporta un razonamiento que podemos extrapolar al tema que estamos tratando. “El capital bajo la forma de dinero que devenga interés está vivo, es completamente autónomo frente al trabajo. La explicación que da Marx -dicho muy rápidamente- es que en realidad ese ‘plus’ es simplemente una alícuota, una fracción, una parte del plusvalor que el capital industrial extrae de la explotación de sus obreros, de su fuerza de trabajo. (…) Por eso la fuente de ese ‘plus’ que aparentemente crece solo en el banco, en realidad proviene de la producción, proviene de la explotación de los obreros, proviene del plusvalor que circula entre los diferentes capitalistas.” (El Capital -Historia y método, Néstor Kohan, ed. Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, 2001)

Marx ya indica en El Capital la génesis de los capitales especulativos, cuando señala que la caída de la tasa de ganancia provoca la huída de capitales del proceso productivo hacia la simple especulación. “Al disminuir la cuota de ganancia, aumenta el mínimo de capital que cada capitalista necesita manejar para poder dar un empleo a su trabajo; es decir, tanto para su explotación en general como para que el tiempo de trabajo empleado sea precisamente el tiempo de trabajo necesario para la producción de las mercancías, para que no exceda de la media del tiempo de trabajo socialmente necesario para su producción. Y, al mismo tiempo, un capital grande con una cuota de ganancia pequeña acumula más rápidamente que un capital pequeño con una cuota de ganancia grande. Y esta creciente concentración provoca, a su vez, al llegar a un cierto nivel, un nuevo descenso de la cuota de ganancia. La masa de los pequeños capitales desperdigados se ve empujada de este modo a los caminos de la aventura: especulación, combinaciones turbias a base de crédito, manejos especulativos con acciones, crisis. La llamada plétora de capital se refiere siempre, esencialmente, a la plétora del capital en el que la baja de la cuota de ganancia no se ve compensada por su masa –y éstos son siempre los exponentes del capital recientes, de nueva creación– o a la plétora que estos capitales incapaces de desarrollar una acción propia ponen, en forma de crédito, a disposición de los dirigentes de las grandes ramas comerciales. Esta plétora de capital responde a las mismas causas que provocan una superpoblación relativa y constituye, por tanto, un fenómeno complementario de ésta, aunque se mueven en polos contrarios: uno, el del capital ocioso y otro el de la población obrera desocupada.” (Karl Marx, El Capital vol.3)

Asimismo, el capital especulativo lleva a límites más extremos la contradicción entre valor y valor de uso. “Su lógica es la apropiación desenfrenada de plusvalía o, mejor, de ganancia (la ganancia especulativa); realiza así, o por lo menos intenta hacerlo, los deseos derivados de la propia naturaleza íntima del capital: el no compromiso con el valor de uso y, a pesar de ello, la autovalorización. Conduce o pretende conducir la contradicción valor / valor de uso al extremo de su desarrollo, es decir, teóricamente, a la destrucción del valor de uso”. (Capital especulativo parasitario versus capital financiero, R.A.Carcanholo y otro, Internet)

Veamos algunos datos de los años 1980-1996. El Producto Mundial Bruto (PMB) creció a 2,5% de promedio anual; el comercio, a un 5% (dos veces más que el PMB); los préstamos, a un 10% (dos veces más que el comercio); el intercambio de monedas, a 23,75% (más de cuatro veces que el comercio); y, el de acciones, a 25% (cinco veces más que el comercio o diez veces más que el PMB). Desde entonces, la tendencia no ha hecho más que acentuarse y hemos asistido a un desplazamiento, desde la explosión burbuja bursátil de la "nueva economía", hasta la reciente explosión de la burbuja inmobiliaria y todo el entramado financiero que ella conllevaba.

A nivel mundial, “la relación entre activos financieros y la producción la dan los siguientes datos:

año %
1980 109%
2005 316%
2006 405%

Es decir, en la actualidad el 75% de los valores financieros no tienen relación con proceso productivo alguno, son pura especulación.

En la zona euro el porcentaje entre los activos financieros y la producción en 2006 fue del 303%.

Publicado por ARGENPRESS

QUE NO TE ENGAÑEN CON COPIAS TRUCHAS, ESTE ES EL VERDADERO


EL SITIO OFICIAL DE ANÍBAL FERNANDEZ QUE NO ES UN BLOG PARA DEJAR COMENTARIO SINO UN SITIO ".com.ar" DONDE SE BRINDA INFORMACIÓN TIENE ESTA DIRECCIÓN:
http://www.anibalfernandez.com.ar/


entre los blogs del diario de fontevecchia hay un blog-trucho que pretende que es de Aníbal.
QUE NO TE ENGAÑEN CON COPIAS TAN TRUCHAS QUE SE PUEDEN DISTINGUIR A VARIOS KM DE DISTANCIA!

jueves, 6 de mayo de 2010

7 DE MAYO: EVITA INMORTAL


María Eva



María Eva nació en Los Toldos,

no en un estudio de filmación,

supo beber del dolor de todos,

no sólo cuando se alzó un telón.



Eva no es un cuento, no respeta un guión...

María Eva nació en Los Toldos...
Evita en nuestro corazón.



María Eva se fue en invierno...

Julio de un negro cincuenta y dos...

Arden los ojos de los más buenos,

lloran por Eva, niegan su adiós.



No regala un pueblo... tanta devoción.

María Eva se fue en invierno... Evita no.



Qué sabe un coreógrafo en Londres de esta historia...

Qué sabe del beso que esconde nuestra memoria...

De los abrazos descamisados,

de un país sembrado de dignidad...

Semilla de Evita que un día florecerá.



María Eva nació en Los Toldos,

no en una Opera de ficción,

después Evita en los barrios rotos,

por cada fábrica renació.



Eva no es un cuento... Es revolución.

María Eva nació en Los Toldos... Evita en vos.



Qué sabe un coreógrafo en Londres de esta historia...

Qué sabe del beso que esconde nuestra memoria...

De los destierros, de los agravios,
de los hermanos que hoy no están,

por ir tras su huella y sus pasos de libertad.



Dame el sol de tu ternura... enseñame a no aflojar ...

Soy uno entre millones, en los que vuelve Eva
y sus razones una vez más.



Tu privilegiado fui... Me diste un tiempo feliz
y leyes para seguir...

Yo... después del año dos mil, aunque no te conocí,
te quiero desde que nací.



Qué sabe la crítica en Broadway de esta historia...

Del verso y la música que honran nuestra memoria...

Las marquesinas y las vidrieras, un día brillan, otro no están...

En mi país la bandera de Eva es inmortal.

miércoles, 5 de mayo de 2010

EL PLAN ECONÓMICO GENOCIDA


Contra la impunidad VIP

Por Mario Wainfeld

La detención del otrora ministro José Alfredo Martínez de Hoz reaviva el debate sobre la política económica de la dictadura, con toda lógica. Pero el ciudadano Martínez de Hoz no está siendo procesado por su ideología ni por las reformas que implementó. Se lo acusa de un delito de lesa humanidad cometido en el contexto del terrorismo de Estado. El sistema legal vigente habilita acciones penales si existen crímenes supuestamente comprobados. El acusado goza de todas las garantías del debido proceso, incluida la presunción de inocencia. La acusación a “Joe” no es una genérica imputación sobre su acción de gobierno: versa sobre el secuestro extorsivo de Federico Gutheim y su hijo. Un caso típico de uso de la maquinaria estatal como parte de un plan sistemático de represión y exterminio.

Ese caso es, a su modo, curioso aunque no único. La mayoría de los detenidos, encarcelados, asesinados o desaparecidos por la dictadura fueron trabajadores. Federico Gutheim, en cambio, era un empresario. Integraba un sector que en su mayoría instigó a la dictadura, la nutrió de cuadros, la avaló y la encubrió. Pero hubo situaciones en que la violencia estatal se descargó contra protagonistas del sector empresario o de las clases altas, mayormente embanderadas con el Proceso. Fernando Branca pagó con la vida ser el esposo de Martha McCormak, amante del genocida Emilio Massera. Los señores de la vida y la muerte en la ESMA también secuestraron y asesinaron a otros empresarios y se apoderaron de sus bienes.

Martínez de Hoz fue un ideólogo del régimen (acaso el principal) pero, a la hora de la hora, embarró sus guantes blancos, en un desborde de poder sin límite.

Un delito concreto lo coloca ante un juez. Se celebra su arresto pensando en muchas otras responsabilidades, inextricablemente ligadas pero jurídicamente diferentes.

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El cronista interpreta que los objetivos de la dictadura trascendían a (eran más vastos y ambiciosos que) su plan económico. El proyecto era derruir la cultura política argentina, debilitar todas las formas de organización social, que eran muchas y aguerridas, desempatar la puja entre la clase trabajadora (eventualmente aliada a sectores medios) y los dueños del capital. Terminar con una sociedad de modales y demandas igualitarios o hasta jacobinos. Desmembrar el Estado benefactor que era su sustrato y revertir las conquistas laborales y sindicales, únicas en América del Sur.

El primer 2 de abril infausto de la dictadura fue el de 1976, cuando Martínez de Hoz enunció su programa económico, que contenía recetas consabidas, intentadas en ocasiones anteriores pero desbaratadas por la movilización popular. Los tecnicismos monótonos (Martínez de Hoz hablaba en voz baja e inexpresiva) se aderezaban con alusiones al “orden” y “la paz”, que iluminaban su afán: nuevos paradigmas para la política, nuevas reglas de comportamiento en la calle, en las costumbres cotidianas, en el arte, en las relaciones laborales. Sólo podían lograrse apelando a la violencia extrema, jamás irracional pues estaba centrada en toda la gama de los movimientos sociales y políticos. La masacre fue piedra basal de los cambios efectivamente logrados.

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El apellido, la formación académica, el abolengo de los dueños de la tierra lo diferenciaban de tantos uniformados de apellidos inmigrantes sin garbo: Videla, Massera, Agosti, Viola, Galtieri. La condición civil, la proveniencia de clase, las generaciones que se sucedieron en la Sociedad Rural acentuaban el aura de impunidad de Martínez de Hoz.

Cuando se reabrieron los juicios contra los represores, se puso de moda comentar que pagaban “perejiles”: médicos, policías o soldados de bajo rango. La sucesión de sentencias y procesos desmiente esa impresión inicial, ya han sido condenados jerarcas militares. Quedaba exenta la pata civil, en especial la proveniente de clases dominantes añejas, habituadas a ser intocables e intocadas. La detención de Martínez de Hoz es, en ese aspecto, un salto cualitativo.

Otro lugar común de la derecha doméstica aduce que la búsqueda de verdad y justicia clava la mirada atrás, distrae del futuro, entorpece el progreso. Ayer fue un día simbólico que refutó ese concepto. Casi en simultáneo con la detención en la Cámara de Diputados se trataba la ley de matrimonio gay, un paso gigantesco en materia de igualdad en derechos civiles y humanos, una prueba de maduración de la sociedad. Que hayan ocurrido este martes es una casualidad, pero, piensa el cronista, hay una densa lógica histórica que explica la simetría de ambos avances, sólo imaginables (y aun así, tan trabajosos) en democracia.

EL PLAN ECONÓMICO ANUNCIADO EL DÍA 2 DE ABRIL DE 1976 DEJABA BIEN EN CLARO QUE LOS QUE HABÍAN GESTADO EL GOLPE, ES DECIR LOS CIVILES, TENÍAN ARMADO YA UN PLAN ECONÓMICO QUE DE LA ÚNICA FORMA EN QUE SE PODÍA PONER EN VIGENCIA ERA ACALLANDO LA PROTESTA QUE IBA A GENERAR. POR LO TANTO ASUMIERON MANU MILITARI.
los lineamientos de la gestión Martínez de Hoz, la otra cara de la represión

Fue uno de los experimentos económicos de la mano de los equipos con mayor preparación previa que ya tenía preparados una gran cantidad de leyes, decretos y resoluciones que fueron dictadas en las primeras horas de gestión.

El ministro asumió sus funciones el 29 de marzo y su gabinete prestó juramento el día siguiente. El 2 de abril ya habían sido sancionadas siete leyes. Quedaba en claro que el equipo económico había comenzado a trabajar mucho antes del 24 de marzo.

Rompiendo con una tradición, el discurso de Martínez de Hoz no se circunscribió a algunos aspectos importantes de su programa sino que abarcó a toda la economía. Desde la racionalización del sector público hasta detalles como el precio del sorgo granífero en el noroeste. Dijo Martínez de Hoz: "basta de estatismos y dirigismos" "el presente programa es un conjunto coherente e inseparable. En el pasado, muchos de los intentos de saneamiento y recuperación económico-financiero del país han fracasado por haberse encarado únicamente aspectos parciales del problema".

Después llegó la desnacionalización de la economía, el cierre de pequeñas y medianas empresas, la desocupación, la exclusión. La protesta fue acallada con represión. Los primeros en sentir los efectos del plan económico fueron los trabajadores y, como el equipo del Ministro Martínez de Hoz ya lo tenía previsto, se hizo desaparecer a las comisiones internas de las fábricas, estudiantes, intelectuales, militantes políticos...

Las medidas de estatización de la Compañía Italo Argentina de Electricidad (Ciade), de la que Martínez de Hoz había sido director encubrieron una estafa. Curiosamente se produjo un incendio que quemó valiosa documentación. La deuda privada se licuó y pasó a ser pública. Se beneficiaron grandes grupos económicos asociados como el grupo MACRI.

La liberación de precios, la eliminación de los tipos de cambio múltiples y, en suma, el repudio al intervencionismo estatal en la economía, tuvo una excepción que puso en evidencia cuál iba a ser la variable de ajuste del plan: los salarios.

El argumento más contundente que refiere al contexto represivo se encuentra en las palabras del ministro: "No me va a temblar la mano en aplicar los instrumentos que tiene el Estado a su disposición, no para aplicar multas ni las penas consabidas de la ley de abastecimiento, sino medios mucho más efectivos que pondrán en juego las leyes económicas para que, por medio de la política arancelaria o crediticia, a cada empresario que no haya sabido comprender la responsabilidad de la hora, se dé cuenta que le ha resultado un pésimo negocio el no haber estado a la altura de la comunidad empresaria en la cual debe desempeñar su oficio".

lunes, 3 de mayo de 2010

LOS FABRICANTES DEL MIEDO ¿TIENEN MIEDO?

SON LOS DUEÑOS DE LAS USINAS DEL MIEDO.
DE ESE MIEDO QUE VIENEN INSTALANDO CON MENSAJES QUE REPRODUCEN LA BAJADA-DE-LÍNEA EDITORIAL DIARIAMENTE.
INSTALANDO DISTORSIONADAS VISIONES DE LA REALIDAD Y DEJANDO AFUERA LAS REBANADAS DE REALIDAD QUE NO LE CONVIENE A SU MENSAJE TODO-NEGATIVO.
NEGANDO LAS BUENAS NOTICIAS Y LOS LOGROS PARA QUE TODO ESTÉ MAL. COMO DICE CAPUSOTTO: LEES EL DIARIO Y TE CAGÁS EL DÍA.
Y DE NEGADORES Y FALSIFICADORES DE LA REALIDAD PARA ENVENENARLE EL DÍA A LA SOCIEDAD QUE LOS ESCUCHA O LOS LEE, PASARON A LA MÁS DULCE Y APACIBLE POSICIÓN DE VÍCTIMAS.
AHORA SON VÍCTIMAS.
Y TIENEN MIEDO.
SE LA PASARON FABRICANDO MIEDO, PERO AHORA TIENEN MIEDO.
TIENEN MIEDO DE LA VERDAD. PORQUE ESTÁN CERCA DE QUEDAR CON EL CULO AL AIRE.


Debilidades y fortalezas de Clarín frente al escenario más temido
Si en las próximas semanas se confirmará que Felipe y Marcela son hijos de desaparecidos y fueron apropiados por Ernestina Herrera de Noble, el impacto para el Grupo será de una magnitud imprevisible.

Desde que en 1976 Ernestina Noble “adoptó” a sus hijos Felipe y Marcela nunca tuvo que afrontar un panorama tan adverso.Por Eduardo Anguita y Marcos Cittadini
politica@miradasalsur.com


Si en las próximas semanas se confirmará que Felipe y Marcela son hijos de desaparecidos y fueron apropiados por Ernestina Herrera de Noble, el impacto para el Grupo será de una magnitud imprevisible. Esto está potenciado por el probable fracaso de la estrategia de frenar la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y las revelaciones sobre el origen de Papel Prensa. Las debilidades manifiestas de Clarín, sin embargo, no son suficientes como para prever una caída estrepitosa. El multimedios tiene puntos de apoyo que es importante reconocer y estudiar. La tarea de democratizar la comunicación y abrir los espacios a nuevas voces requiere de inteligencia y equilibrio para analizar la coyuntura.

Puertas adentro de los medios de Clarín, se sigue el día a día de las alternativas de los tres frentes abiertos y que amenazan con quitarle, por lo menos, el lugar hegemónico que tuvo en el último cuarto de siglo. Como grupo periodístico, Clarín descansa sobre un elemento intangible que es la credibilidad de su marca y no podría soportar que Marcela y Felipe hayan sido apropiados por la directora y principal accionista del diario. Más allá de la acusación penal que ella sufriría, la imagen de los medios sería vulnerada en muchos frentes. No sólo los lectores y espectadores sino también los mismos trabajadores de los medios quedarían sin argumentos frente a las audiencias y los lectores. La caída de ese valor intangible de la marca, a su vez, podría impactar en el valor económico del Grupo ya que, tal como analiza un empresario de comunicación, “ningún inversor nacional o extranjero querría invertir en una compañía cuya principal accionista y presidenta del directorio atraviese un proceso penal por delitos vinculados al terrorismo de Estado”. Pero más que por la depreciación vinculada a la imagen, los directivos de Clarín están más preocupados por el impacto que les causará la plena vigencia de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Especialmente por la consecuente pérdida de la posición dominante en el mercado del cable, su verdadero modo de hacer caja. La pesadilla de Gordon Gekko. En octubre de 2007, Clarín comenzó a operar en las Bolsas de Buenos Aires y de Londres y colocó en el mercado acciones clase B a un valor de 29,14 pesos por papel, lo que implicó una operación por 1.457 millones de pesos (458 millones de dólares). Según la propia empresa, esto valuaba a la compañía en cerca de 3.500 millones de dólares. La salida a Bolsa se hizo bajo la convicción y previsión de que no habría restricción en la cantidad de licencias de cable, ni apertura de pliegos de licitación a otros operadores, y que nadie les sacaría los derechos exclusivos para transmitir el fútbol de primera división. Desde que se supo que la AFA rescindía el contrato de televisación con TSC, el 11 de agosto de 2009, las acciones cayeron casi el 30 por ciento en veinte días. El 3 de septiembre, recibieron otro mazazo, que fue el rechazo a la fusión de Multicanal y Cablevisión. Cuando comenzó la oferta pública de acciones de la compañía, éstas llegaron a cotizar a 32 pesos, mientras que hoy cayeron a un quinto de ese valor y se cotizan a seis pesos. De esta manera, el hecho de que Clarín no valga más de 500 millones de dólares en Bolsa genera dos problemas. Por un lado, una falta de apalancamiento para tomar deuda y por otro, una falta de financiamiento propio. Los accionistas se preocupan al cuestionarse cómo se hace para invertir si no hay posibilidades de endeudarse. Según analistas financieros cercanos al Grupo, la única forma de avanzar que tienen es abrir el paquete de acciones clase A. Es decir, aquellas que dan poder de decisión a quienes las compran. Ese riesgo tiene el agravante de la caída del "valor de compañía". El riesgo que correrían Ernestina Herrera de Noble, Héctor Magnetto, José Aranda y Lucio Pagliaro –que controlan el paquete accionario– es que alguien invirtiera 50 millones de dólares y obtuviera una sexta parte de la sociedad y poder de decisión. Los memoriosos aseguran que este peligro ya se vivió en 2002 con el ex banquero menemista Raúl Moneta. En ese momento, el Grupo estaba endeudado en el exterior en dólares. La deuda externa argentina estaba valuada en un 30% de su valor por lo que todas las empresas argentinas habían caído en su valor de deuda nominal. Moneta reunió fondos buitre y compró la deuda de Clarín al 30% hasta adquirir más del 66%. El entonces presidente Eduardo Duhalde los auxilió al modificar la Ley de Quiebras y suspender la cláusula de Cram down, por la que el acreedor puede elegir cobrar la deuda o quedarse con parte de la empresa. Si no hubiese sido por Duhalde, Clarín habría estado en manos de Moneta. Es por eso que el matutino tituló “La crisis causó dos nuevas muertes” cuando la Policía Bonaerense mató a Darío Santillán y Maximiliano Kosteki el 26 de junio de 2002 en la estación Avellaneda. La tapa había sido revisada por Magneto y aprobada por Duhalde en un proceso que forma parte de una rutina de hace años. Aún hoy, todas las noches antes de definir la tapa, hay una llamada entre Ricardo Kirchsbaum –secretario general de Redacción– y Héctor Magnetto, CEO del Grupo. A veces la llamada es a Martín Etchevers, gerente de Comunicaciones Externas, pero Magnetto siempre está al tanto. En otras épocas, después de eso se llamaba al Gobierno de turno y eso era un aviso o una amenaza. Según recuerdan dentro de la corporación, el acuerdo de Magneto y Duhalde para las elecciones de 1999 fue que si había una diferencia de éste sobre De la Rúa de más de un 5 %, Magneto empujaba al lomense para arriba. Si la diferencia era menor, lo dejaba solo para no perder credibilidad. Un valor que hoy no importa tanto. El dueño de la pelota. La capacidad política de un medio depende de su credibilidad, pero no sólo la causa contra la señora Herrera de Noble se la quitó. La sola discusión de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual también mostró la caída de la pretensión de objetividad de todos sus medios. Para algunos analistas, Clarín en este último tiempo ha perdido ese capital que se ha desplazado a medios alternativos porque el público busca otra cosa. “La sensación de gran parte de la clase media es que no hace falta abrir el diario a la mañana porque ya se sabe qué va a decir.” Otro elemento que se considera es que se volvió previsible, y esto le quita posibilidades de ejercer presión. Para los empresarios mediáticos, la estrategia siempre fue construir un producto creíble, anexar otros negocios y lograr poder político con el medio insignia para presionar a favor de los emprendimientos laterales. Los ejemplos que se citan son los de Fox o del Chicago Tribune en los Estados Unidos. De eso se trata la pérdida de la ética periodística arrastrada hacia el funcionalismo capitalista. Pero en el caso de Clarín, para un experto consultado, “la falta de inteligencia muestra los intereses con una desnudez absoluta. Si se analiza la cobertura del tema agropecuario y se tiene en cuenta que uno de los miembros del directorio, José Aranda, tiene 45 mil hectáreas de campos de arroz en Corrientes junto a George Soros, se sacan algunas conclusiones. O se ve que en cierta forma fueron tibios con Botnia y se recuerda la contaminación de Papel Prensa en San Pedro, se establece otra conexión. Si cae la credibilidad del diario, del canal y la de los noticieros... si pasa todo eso, quedan destruidos”. El negocio de la televisión por cable es la mayor fuente de ingresos del monopolio, pero el negocio cambió: el pie oficial que pesó sobre la licitación de licencias de cable durante más de una década ya no existe. Hoy se venden pliegos y la competencia deja al descubierto la desinversión que la empresa llevó a cabo durante años amparada en la impunidad de la posición dominante. Antes, los cables regionales eran presionados con métodos claros: si no vendían su participación, no tenían el fútbol y eso decretaba su muerte. Esa espada de Damocles ya no pende sobre sus cabezas y las posibilidades de competir los dejan en una situación muy favorable. Para Clarín, hacer la inversión de up grade tecnológico es de un costo imposible de afrontar en estas condiciones. A escasos treinta kilómetros de Capital Federal tienen problemas para brindar Internet porque las redes no resisten, mientras que operadores de cable de ciudades chicas como Los Cardales, Villa Gesell o Alvear dan triple play con mejor calidad. Queda claro que la distribución del cable e Internet necesitan de una reinversión constante. En algunas ciudades las operadoras de Clarín llevan un atraso de seis años, que en términos tecnológicos es muchísimo. Según dicen, el interés por Fibertel no era tanto por la compañía como por la base tecnológica y por la buena imagen. Si los obligaran a deshacerse de Cablevisión, no sólo perderían dinero sino también una empresa para contraponer a Multicanal, que tiene una pésima estima por parte de los clientes. Además, en los últimos dos años Telecentro les quitó cerca del 25 % de un mercado que continúa siendo monopólico (porque Telecentro no tiene licencia para operar en Capital). Pertenecer tiene sus privilegios. Pero el grupo también tiene fortalezas y muchas están relacionadas con la disciplina de sus periodistas. Una forma de controlarlos es el sueldo. Ricardo Kirschbaum no gana por periodista sino por directivo. Es decir, él y otros responsables de la edición tienen remuneraciones de altos ejecutivos. Quienes están cerca observan que los más encumbrados no sacan los pies del plato porque siempre está la duda acerca del éxito de Clarín en su guerra contra el Gobierno. Otra manera de control es la bajada de línea directa que se hace a veces en el segundo subsuelo del edificio de la calle Tacuarí, donde no hay cámaras ni llega la señal de los celulares, un modo de impartir ordenes sin que quede registro. Por otro lado, muchos temen perder lo que se llama “quioscos”, verdadera fuente de financiación de ciertas figuras. Quienes tienen un extra en Metro o en una radio, lo tienen por ser periodistas de Clarín, Canal 13 o TN. Perder un ingreso implica perder todos. Algunos citan como ejemplo a Julio Blanck, editor jefe de Clarín, cuyo programa en la madrugada de FM La Isla concitó en un tiempo las pautas más jugosas del mercado. Muchos dicen que la actitud de cerrar P&E no fue una actitud monopólica sino política. Ese era el único lugar en el que los periodistas de Clarín ganaban dinero sin pasar por el medio. “Hoy en Metro están controlados porque los directivos saben a quién le están pautando, cuánto y controlan la línea editorial. Alguna vez en el viejo canal, a Fabián Doman lo llamó Martín Etchevers porque no le gustó algo que dijo en su programa y lo amenazó por teléfono con levantarle el programa aunque era un espacio que él pagaba”, advierten. Pero el disciplinamiento también tiene sus debilidades. Por ejemplo, Lorena Maciel leyó al aire un texto que decía que el Banco Nacional de Datos Genéticos está controlado por las Abuelas de Plaza de Mayo, se paralizó y luego pidió disculpas. O el hecho de que Juan Miceli –que ha demostrado más de una vez tener ética periodística– prefiera la pantalla de Canal 7 es una señal para el periodismo y puertas adentro del canal de Constitución. Entre los políticos, varios han estado cerca del Grupo por distintos motivos, como Felipe Solá o Julio Bárbaro. Pero hay casos más llamativos, como la militancia anti Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual de Enrique Thomas y Silvina Giudici. O el diputado entrerriano Gustavo Cusinato, a quien le dan para que lea en forma textual escritos a favor del monopolio elaborados por el ex secretario de Comunicaciones Henoch Aguiar. O José Scioli, quien es señalado como informante del voto peronista cuando estuvo en el Congreso. Otros recuerdan que la íntima relación que tienen con Elisa Carrió es de larga data y, suspicaces, mencionan que la diputada pasó 20 días y gastó 67 mil pesos en la Posada del Quenti en Córdoba. Poco después salió una nota a doble página acerca del alojamiento en el Suplemento Viajes y Turismo de Clarín. Una apuesta desestabilizadora. El problema que tienen los que toman decisiones en el multimedio es que sus análisis y previsiones son sobre la base de desalojar al actual gobierno antes de que termine su mandato. La consigna “son ellos o nosotros” circula como una apuesta a crear –de modo artificial pero sobre todo antidemocrático– un escenario donde volteen la ley de medios y eviten que se conozca la identidad de Felipe y Marcela. No sólo eso significaría tumbar un gobierno sino someter una decisión soberana del Parlamento y la pretensión de condicionar a la Justicia. Pero tal vez sea demasiado tarde hasta para eso, porque aunque el kirchnerismo no triunfara en 2011, ellos perderán la posición monopólica en el espectro audiovisual y toda la maquinaria empresarial está montada sobre la base de tener posiciones dominantes en todos los medios que encaran. Esa es una debilidad relativa ya que, hoy por hoy, el impacto masivo de los medios controlados por Magneto no tiene competencia. Sí tiene competidores, que se van afianzando día a día, pero que no suplen con su calidad el peso cuantitativo del rating y la circulación de sus medios. La identidad de Marcela y Felipe puede producir un cambio imprevisible. El temor que les produce a los directivos se traduce en la cantidad de decisiones desacertadas. La solicitada y el video de Felipe y Marcela, armados por la agencia de Carlos Souto, demostró infinidad de fallas. A la falta de moral que trasunta tener dos personas cautivas de una identidad falsa, se contrapone el prestigio que tienen las Abuelas y las Madres de Plaza de Mayo. La sociedad ya tiene este tema como un debate cotidiano. Los mismos directivos de Clarín se ocuparon de instalarlo en la agenda pública. Algo contrapuesto al silencio de siempre. Lo hicieron por dos motivos contrapuestos. Uno es por impotencia, por incapacidad de asumir –y pagar el costo– que fueron parte de una dictadura cívico militar. El otro es que se preparan para lo inevitable y quieren aprovechar su gran capacidad de impacto mediático poniéndose en el lugar de las víctimas. Quieren que, aún después que se sepa la identidad de Felipe y Marcela, un sentimiento a-histórico y fascista se apodere de parte de la sociedad. Tienen la idea de que es mejor consolidarse como la expresión cultural de la derecha reaccionaria pero, al mismo tiempo, contar con la simpatía de algunos supuestos izquierdistas que, por centímetros de prensa y minutos de televisión, sean la cara ética de una maniobra para evitar la complicidad con el terrorismo de Estado.

viernes, 30 de abril de 2010

COOOOOOOOMUNICADO NÚMERO 1 DE LA JUNTA DE CEOS DEL MONOPOLÍN CLARINETE Y LA NAZION


SE COMUNICA A LA POBLACIÓN QUE, A PARTIR DE LA FECHA, EL PAÍS SE ENCUENTRA BAJO EL CONTROL OPERACIONAL DE LOS MEDIOS MONOPÓLICOS.
QUE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN SÓLO LA PUEDEN DEFENDER QUIENES ESTÁN EN LA OPOSICIÓN Y A TRAVÉS DE LOS CANALES, RADIOS Y DIARIOS DEL MONOPOLÍN.
SE RECOMIENDA A TODOS LOS HABITANTES EL ESTRICTO ACATAMIENTO DE LAS DISPOSICIONES Y DIRECTIVAS QUE SE TRANSMITEN POR: TodoNegativo, CANALETA 13, DIARIOS CLARINETE Y LA NAZION.
TODO AQUEL QUE HAGA USO DE SU LIBERTAD DE EXPRESIÓN PARA HACER PÚBLICA SUS OPINIONES OPUESTAS A LOS DE LOS MEDIOS DEL MONOPOLÍN, INCURRIRÁ EN EL DELITO DE ATENTAR CONTRA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN, E INCURRIRÁ EN UNA SITUACIÓN QUE EXIGIRÁ LA INTERVENCIÓN DRÁSTICA DEL PERSONAL DE OPERACIONES.


Libertad de expresión y usos políticos

Por Luis Bruschtein

Cualquiera puede criticar a Hebe de Bonafini y Hebe de Bonafini también puede criticar a quien le parezca. Se puede estar de acuerdo con Hebe de Bonafini o pensar al revés que ella. Nadie está obligado a coincidir. Todos tienen la posibilidad de responder. Son aclaraciones obvias, casi elementales. Otra más: nadie va a ir preso por el juicio que hizo la Asociación de Madres de Plaza de Mayo; no se trata de un juicio penal que termina con una condena, no es una institución formal de la República. Se trata, y nadie lo oculta porque se hace con ese objetivo, de un acto político. Así lo tomará el público, las personas, la gente y así sacarán sus conclusiones.
Ninguno de los actos de Hebe de Bonafini a favor de los desocupados y piqueteros o de los cientos que ha convocado provocó tanto alboroto. La Asociación de Madres de Plaza de Mayo ha realizado otros juicios de este tipo, obviamente propagandísticos y políticos, a jueces o abogados y empresarios que colaboraron con la dictadura. Este que le hacen a periodistas no es el primero y, sin embargo, sí es el primero al que se lo escracha tanto públicamente.
La Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados, controlada por la oposición y cuyo principal mérito es oponerse a la ley de servicios audiovisuales, impulsó el repudio unánime de los diputados al acto de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo. Periodistas que viven de la libertad de expresión y una comisión legislativa que existe para preservarla, finalmente la terminan repudiando.
Es decir, la libertad de expresión es fantástica siempre que no afecte a los periodistas. En ese caso, la libertad de expresión afectaría a la libertad de expresión y hay que repudiarla. La libertad de expresión no somos los periodistas y menos las empresas que nos dan trabajo. Esa es una pequeñísima parte. Y una parte privilegiada en ese sentido, porque es la que tiene más recursos para expresarse y comunicar.
Esa confusión es peligrosa desde un punto de vista democrático y republicano. Y es más peligroso cuando los confundidos somos los periodistas y las empresas periodísticas. Los periodistas podemos ser criticados por cualquiera, incluso por otros periodistas.
Otra cosa son las amenazas anónimas o los actos de violencia. Eso no tiene nada que ver con la libertad de expresión. No es lo mismo el acto de Hebe de Bonafini que un cartel anónimo. Aunque el contenido sea similar (el cuestionamiento a algunos periodistas), en democracia el significado es totalmente opuesto. Uno es parte de la libertad de expresión (se coincida o no con él), pero lo anónimo y violento atenta contra ella. Por eso se equivocó el dictamen por mayoría de la Comisión de Diputados al mezclar todo. Porque de esa manera se corre el riesgo de montarse en una condena legítima y usarla para reprimir la expresión también legítima de otros ciudadanos con los que ellos disienten. Con lo que se podría llegar a un absurdo: la Comisión de Libertad de Expresión corre el riesgo de terminar coartando la Libertad de Expresión.

¿QUÉ HICIERON DURANTE LA DICTADURA?




Magdalena Ruiz Guiñazú, que fue jefa de prensa de Martínez de Hoz



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“Nos quieren tristes porque los pueblos deprimidos no vencen. Por eso venimos a combatir por el país alegremente. Nada grande se puede hacer con la tristeza” Arturo Jauretche

martes, 27 de abril de 2010

EL BICENTENARIO Y LOS BLOGS.


EL BICENTENARIO Y LOS BLOGS.
por: Mónica Oporto

Es un momento sumamente especial para pensar el fenómeno de la comunicación en el marco del año del Bicentenario.
A lo largo de estas líneas trataré de explicar por qué creo que se ha producido una Revolución en el “punto de llegada”, como llama Umberto Eco, al punto donde se ubica el receptor, es decir donde estamos quienes diariamente, somos receptores de las noticias.
En este mayo de 2010 podríamos hablar de doble festejo. El primero relacionado a los doscientos años de la Revolución de Mayo que marcó un hito no sólo para el Virreinato del Río de la Plata sino para América toda, dado que la Revolución que tuvo lugar en Buenos Aires fructificó mientras otras terminaron derrotadas por las fuerzas españolas y debieron esperar para una mejor oportunidad; el segundo, porque a doscientos años de aquel proceso complejo de ocupación de espacios de poder, se da una nueva Revolución pero de carácter semiológico, en la cual han cumplido un papel trascendente los bloggueros.
Hace ya un par de décadas que las nuevas tecnologías pusieron en funcionamiento mecanismos de información que revolucionaron la comunicación por el espacio de interactividad que permitían. Aunque los primeros blogs fueron simplemente diarios personales con opinión, poco a poco fueron ganando otro espacio y comenzaron a decir la parte de la información que los grandes medios callaban. Luego tomaron partido por una u otra idea y demostraron que aquella pretensión enunciada por Fukuyama del “fin de la historia” había sido una quimera noventista. El bloguero se transformó en militante político y cumplió también una tarea docente, la ardua tarea de cuestionar, difundir la información, mostrando a los lectores algunos mecanismos para entender la compleja realidad.
Los “grandes medios” coincidieron en que la transmisión de la información se producía como aquella “concepción bancaria” de la educación que describía Paulo Freire: la información “bajaba” en un solo sentido, impartida con el criterio de “autoridad” desde el medio emisor hacia el receptor que la aceptaba sin cuestionar. La llegada de la era de los blogs significó una verdadera revolución en el esquema comunicacional, porque su acción se desarrolló, justamente, en el punto que para Umberto Eco es el que verdaderamente hay que apuntalar.

UN POQUITO DE HISTORIA
En la antigüedad, las primeras formas de comunicación se dieron de persona a persona, o de grupo a grupo. Existía la posibilidad de aclaración directa de lo que no se entendía aunque muchas veces surgían enfrentamientos ocasionados por las malas interpretaciones de algún sonido o palabra.
Tres mil años antes de Cristo a un sumerio se le ocurrió un mecanismo para dejar testimonio visual de aquello que poseía y lo que le adeudaban. Nacía la escritura, en principio cuneiforme, ideográfica, pero tecnología al fin que dio la base de la actual escritura. Pero durante siglos los libros se escribían a mano, resultando copias únicas. Hasta que un día como hoy pero en el siglo XV un tal Juan Gutenberg dijo que había inventado la imprenta. Tomando prestado un invento vaya a saber de quién que, a su vez, lo había recibido de algún visitante a China donde la imprenta existía desde el siglo VII, la imprenta de tipos móviles permitió multiplicar la producción de libros.
Se democratizaba la cultura.
Siglo XVIII. Después de la difusión de los diarios que, al principio, sólo fueron periódicos de una hoja suelta, en el siguiente siglo florecieron los grandes diarios que se consumían en gran cantidad. La gente quería saber qué pasaba.
Fue a fines del siglo XIX que se popularizó la radio, se incorporó el cine, y más cercano a nosotros, en el siglo pasado, apareció la televisión. El proceso de la comunicación se complejizada cada vez más y para intentar explicarlo, se confeccionó un esquema de la comunicación en el cual se identifican y analizan las partes que lo componen: el emisor, el código, el canal, las competencias de emisor, el receptor.
Cuando la información se transmite entre máquinas, el resultado es exacto. Pero cuando son personas las que emiten o reciben información, se da un proceso de comunicación complejo porque en él influye la posición que toma frente a la realidad quien emite el mensaje, las ideas e intereses que sustenta, el código que utiliza para emitir el mensaje, las circunstancias en las que el mensaje se produce y otras variables que se combinan para influir y producir una emisión o recepción que no son simples ni automatizadas.
De a poco, la comprensión de este fenómeno, llevó a que los “medios” se transformaron en herramientas para construir mensajes, y por qué no, para crear realidades.
La comunicación, ese mecanismo tan antiguo que vinculó a los seres humanos cuando dejaron de ser homínidos y se transformaron en humanos, el que les permitió transmitir cultura y explicar el mundo, se complejizó mas cuando comenzaron a intervenir los medios.
Porque a medida que la información comenzó a ser esperada, comprada -a través de los diarios, por ejemplo- fue objeto de consumo en el mercado y se transformó en un bien económico distribuido y comercializado por los medios.
Por otra parte, los sectores dominantes vieron que la posesión de los medios posibilitaban ejercer el control del tipo de sociedad que querían según aquella interpretación de este hecho: “Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época; o, dicho en otros términos, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad es, al mismo tiempo, su poder espiritual dominante. La clase que tiene a su disposición los medios para la producción material dispone con ello, al mismo tiempo, de los medios para la producción espiritual, lo que hace que se le sometan, al propio tiempo, por término medio, las ideas de quienes carecen de los medios necesarios para producir espiritualmente. Las ideas dominantes no son otra cosa que la expresión ideal de las relaciones materiales dominantes, las mismas relaciones materiales dominantes concebidas como ideas; por tanto, las relaciones que hacen de una determinada clase la clase dominante, o sea, las ideas de su dominación” .
Otro elemento a considerar, a partir de la imposición de ideas, es la competencia por el mercado de la información. Julio Verne, en el libro Miguel Strogoff describe cómo “un corresponsal del Daily Telegraph, se prepara para telegrafiar la Biblia con tal de no dejar el acceso de la línea a su competidor francés” (por entonces las oficinas de telégrafo no abundaban y la transmisión era cara, no obstante anular a la competencia era el objetivo a cualquier costo para ganar el espacio con la información).
La información había cobrado un valor estratégico y se convertía en una industria y en una competencia por la que había que hacer cualquier esfuerzo por llegar primero.
Se agregó otra vertiente: la publicidad, la que complementará el mundo de las noticias y condicionará también su presentación. Pero todo esto ya lo había dicho Don Arturo Jauretche hace varias décadas: en épocas de los “grandes diarios” los periodistas se la jugaban y constituían una prensa de opinión, se ponía en primer lugar la libertad de prensa. Cuando la noticia se transformó en un bien económico se pasó a defender la libertad de empresa poniendo en primer lugar los intereses económicos.
Alvin Toffler caracteriza al siglo XX como de los tiempos de la revolución tecnológica. En una sociedad regida por los flujos de información la tecnología lleva a un cambio en las formas de conocimiento y por lo tanto se ha de estar preparado para aprender, des-aprender y volver a aprender. Esa fluidez del conocimiento está relacionada con los cambios en las relaciones de poder. Y al poder se lo puede cuestionar desde el “punto de llegada” de la información, ese punto que siempre estuvo subordinado a la voluntad de los “dueños” de la información.
Hasta que Umberto Eco expuso su punto de vista.

EL “PUNTO DE LLEGADA”
Hace algunos años accedí a un trabajo de Umberto Eco que lleva por título “Para una guerrilla semiológica” y que se agrega al final de estas líneas.
Eco comienza explicando cómo, en años pasados, para llegar al poder se realizaban golpes de Estado sacando tanques y soldados a la calle, pero que hoy no hace falta porque basta con ser el propietario de un diario.
Eco desestructura la mirada sobre aquél esquema de la comunicación en el cual se ponía el acento en la posición dominante o de poder detentado por el emisor, considerado quien construye, impone, “baja” la información, y por lo tanto tiene el control de la situación.
Por el contrario, llama la atención para centrar el poder en lo que él llama el “Punto de llegada” es decir en nosotros, los receptores de la información, señalando que lo verdaderamente revolucionario está en trabajar el “punto de llegada” para una correcta decodificación de la información.
Umberto Eco plantea una comparación entre las revoluciones de los sesenta-setenta, donde se desarrolló la acción de la guerrilla que con el uso de las armas cuestionaron el poder, y una actitud revolucionaria actual que pasaría por conseguir que los destinatarios de la información la decodificaran correctamente, es decir, que no se dejaran engañar, que pudieran leer entre líneas y sacar conclusiones libremente. Los actuales “guerrilleros” serían aquellos que produjeran este cambio revolucionario de transformar al sujeto que pasivamente recibe la información en un activo cuestionador que no se deja engañar.
Si los proletarios surgieron de la revolución industrial como clase explotada subordinados al poder de patrones explotadores, para Eco en la actualidad, cuando no podemos decodificar eficientemente los mensajes, somos proletarios pero de la información, y por extensión de los grandes medios que la vuelcan diariamente a través de televisión, radio, diarios.
Por eso es que señala, invita, exige, nos pone a reflexionar sobre la necesidad de esclarecer el punto de llegada, el receptor.

Creo que en los últimos años la acción en ese sentido ha salido fundamentalmente de la educación, pero también, tomando en cuenta la expansión de las nuevas tecnologías, se ha ido instalando a medida que comenzaron a proliferar los blogs.
Si. De aquellos “diarios personales”, a los cuales se les sumó la posibilidad de la interacción con sus lectores que podían dejar mensajes o comentarios en los posteos, se fue acelerando la acción de “esclarecer el punto de llegada”. Unos tal vez más advertidos que otros, tal vez más comprometidos o ávidos de conocer y compartir, han venido trabajando aplicadamente para decir lo que la “gran información” de los medios concentrados no dice, porque aplican una nueva forma de censura. Esa censura que caracteriza Ignacio Ramonet cuando indica que la mucha información tapa la verdadera información. Es una forma descarada de censura que los blogs vinieron a desenmascarar porque salieron a decir y a mostrar lo que se callaba.
Porque cuando a uno le cuentan la mitad de la verdad… le están mintiendo.

A DOSCIENTOS AÑOS LOS BLOGS DEL BICENTENARIO
Los blogs son espacios que han venido a cumplir una tarea revolucionaria, porque han permitido una visión distinta, un complemento.
Podemos agregar que movimientos tales como Carta Abierta fueron un aporte extraordinario para el debate y el esclarecimiento. Que mucho contribuyó la apertura a la sociedad sobre la ley de servicios de comunicación audiovisual, porque permitió que se ampliara aún más la participación social en la toma de conocimiento sobre temas hasta ahora “Ninguneados”. Y el debate que se produjo fue fructífero, porque permitió que “el punto de llegada” se mostrara cada vez más participativo y mostrara una necesidad cada vez mayor de escuchar, de ser escuchado, de decir y tener espacios para decir, de ser crítico y no permitir que lo engañen. Se puede añadir la contribución que, desde la televisión, viene brindando desde hace poco más de un año, del programa 6-7-8.
Todo esto resulta revolucionariamente peligroso, hasta subversivo podría decirse, porque “ya no quiere volver a dormir, aquél que una vez abrió los ojos”.
La sociedad argentina abrió mucho sus ojos y vio lo que le estaban negando.

Aquí están, estos son, los blogueros que no escriben por el tetra y el choripán, ni tienen espacios rentados, ni los pasan a buscar en micros y para ir a las marchas toman tren y subte, colectivo, o salen directo de sus respectivos lugares de trabajo aunque cansados pero se la bancan. Y que con su computadora o su notebook, desde su casa, dejando otras tareas para después se zambullen en las noticias para generar sus posteos diariamente porque lo sienten como una militancia y se ponen la camiseta de esa militancia. Los blogs N&P, los que hoy integran un movimiento nacional, comprometido con un proyecto y jugados diariamente tratando de entender y explicar lo que nos quieren hacer creer y qué nos pasa en realidad, poniendo en práctica las últimas palabras del artículo de Eco: “La amenaza para quienes the medium is the message podría entonces llegar a ser, frente al medio y al mensaje, el retorno a la responsabilidad individual. Frente a la divinidad anónima de la Comunicación Tecnológica, nuestra respuesta bien podría ser: «Hágase nuestra voluntad, no la Tuya.»




Acá va la lista de los blós.



Y ESTE ES EL ARTÍCULO DE UMBERTO ECO: Para una guerrilla semiológica

No hace mucho tiempo que para adueñarse del poder político en un país era suficiente controlar el ejército y la policía. Hoy, sólo en los países subdesarrollados los generales fascistas recurren todavía a los carros blindados para dar un golpe de estado. Basta que un país haya alcanzado un alto nivel de industrialización para que cambie por completo el panorama: el día siguiente a la caída de Kruschev fueron sustituidos los directores de Izvestia, de Pravda y de las cadenas de radio y televisión; ningún movimiento en el ejército. Hoy, un país pertenece a quien controla los medios de comunicación.
Si la lección de la historia no parece lo bastante convincente, podemos recurrir a la ayuda de la ficción que, como enseñaba Aristóteles, es mucho más verosímil que la realidad. Consideremos tres películas norteamericanas de los últimos años: Seven Days in May (Siete días de mayo), Dr. Strangelove (Teléfono rojo, volamos hacia Moscú) y Fail Safe (Punto límite). Las tres trataban de la posibilidad de un golpe militar contra el gobierno de Estados Unidos, y, en las tres, los militares no intentaban controlar el país mediante la violencia de las armas, sino a través del control del telégrafo, el teléfono, la radio y la televisión.
No estoy diciendo nada nuevo: no sólo los estudiosos de la comunicación, sino también el gran público, advierten ahora que estamos viviendo en la era de la comunicación. Como ha sugerido el profesor McLuhan, la información ha dejado de ser un instrumento para producir bienes económicos, para convertirse en el principal de los bienes. La comunicación se ha transformado en industria pesada. Cuando el poder económico pasa de quienes poseen los medios de producción a quienes tienen los medios de información, que pueden determinar el control de los medios de producción, hasta el problema de la alienación cambia de significado. Frente al espectro de una red de comunicación que se extiende y abarca el universo entero, cada ciudadano de este mundo se convierte en miembro de un nuevo proletariado. Aunque a este proletariado ningún manifiesto revolucionario podría decirle: «¡Proletarios del mundo, uníos!» Puesto que aún cuando los medios de comunicación, en cuanto medios de producción, cambiaran de dueño, la situación de sujeción no variaría. Al limite, es lícito pensar que los medios de comunicación serían medios alienantes aunque pertenecieran a la comunidad.
Lo que hace temible al periódico no es (por lo menos, no es sólo) la fuerza económica y política que lo dirige. El periódico como medio de condicionamiento de la opinión queda ya definido cuando aparecen las primeras gacetas. Cuando alguien tiene que redactar cada día tantas noticias como permita el espacio disponible, de manera que sean accesibles a una audiencia de gustos, clase social y educación diferentes y en todo el territorio nacional, la libertad del que escribe ha terminado: los contenidos del mensaje no dependerán del autor, sino de las determinaciones técnicas y sociológicas del medio.
Todo esto había sido advertido hace tiempo por los críticos más severos de la cultura de masas, que afirmaban: « Los medios de comunicación de masas no son portadores de ideología: son en sí mismos una ideología.» Esta posición, que he definido en uno de mis libros como «apocalíptica», sobreentiende este otro argumento: No importa lo que se diga a través de los canales de comunicación de masas; desde el momento en que el receptor está cercado por una serie de comunicaciones que le llegan simultáneamente desde varios canales, de una manera determinada, la naturaleza de esta información tiene poquísima importancia. Lo que cuenta es el bombardeo gradual y uniforme de la información, en la que los diversos contenidos se nivelan y pierden sus diferencias.
Recordaréis que ésta es también la conocida posición de Marshall McLuhan en Understanding Media. Salvo que, para los llamados «apocalípticos», esta convicción se traducía en una consecuencia trágica: el destinatario del mensaje de los mass-media, desvinculado de los contenidos de la comunicación, recibe sólo una lección ideológica global, un llamado a la pasividad narcótica. Cuando triunfan los medios de masas, el hombre muere.
Por el contrario, Marshall McLuhan, partiendo de las mismas premisas, llega a la conclusión de que, cuando triunfan los medios de masas muere el hombre gutenbergiano y nace un hombre diferente, habituado a «sentir» el mundo de otra manera. No sabemos si este hombre será mejor o peor, pero sabemos que se trata de un hombre nuevo. Allí donde los apocalípticos veían el fin de la historia, McLuhan observa el comienzo de una nueva fase histórica. Pero es lo mismo que sucede cuando un virtuoso vegetariano discute con un consumidor de LSD: el primero ve en la droga el fin de la razón, el otro el inicio de una nueva sensibilidad. Ambos están de acuerdo en lo que concierne a la composición química de los psicodélicos.
En cambio la cuestión que deben plantearse los estudiosos de la comunicación es ésta: ¿Es idéntica la composición química de todo acto comunicativo?
Naturalmente, están los educadores que manifiestan un optimismo más simple, de tipo iluminista: tienen una fe ciega en el poder del contenido del mensaje. Confían en poder operar una transformación de las conciencias transformando las transmisiones televisivas, la cuota de verdad en el anuncio publicitario, la exactitud de la noticia en la columna periodística.
A éstos, o a quienes sostienen que the medium is the message, quisiera recordarles una imagen que hemos visto en tantos cartoons y en tantos comic strips, una imagen un poco obsoleta, vagamente racista, pero que sirve de maravilla para ejemplificar esta situación. Se trata de la imagen del jefe caníbal que se ha colgado del cuello, como pendentif, un reloj despertador.
No creo que todavía existan jefes caníbales que vayan ataviados de tal modo, pero cada uno de nosotros puede trasladar este modelo a otras varias experiencias de la propia vida cotidiana. El mundo de las comunicaciones está lleno de caníbales que transforman un instrumento para medir el tiempo en una joya «op».
Si esto sucede, entonces no es cierto que the medium is the message: puede ser que la invención del reloj, al habituarnos a pensar el tiempo en forma de un espacio dividido en partes uniformes, haya cambiado para algunos hombres el modo de percibir, pero existe indudablemente alguien para quien el «mensaje-reloj» significa otra cosa.
Pero si esto es así, tampoco es cierto que la acción sobre la forma y sobre el contenido del mensaje pueda modificar a quien lo recibe; desde el momento en que quien recibe el mensaje parece tener una libertad residual: la de leerlo de modo diferente.
He dicho «diferente» y no «equivocado». Un breve examen de la mecánica misma de la comunicación nos puede decir algo más preciso sobre este argumento.
La cadena comunicativa presupone una fuente que, mediante un transmisor, emite una señal a través de un canal. Al extremo del canal, la señal se transforma en mensaje para uso del destinatario a través de un receptor. Esta cadena de comunicación normal prevé naturalmente la presencia de un ruido a lo largo del canal, de modo que el mensaje requiere una redundancia para que la información se transmita en forma clara. Pero el otro elemento fundamental de esta cadena es la existencia de un código, común a la fuente y al destinatario. Un código es un sistema de probabilidad prefijado y sólo en base al código podemos determinar si los elementos del mensaje son intencionales (establecidos por la fuente) o consecuencia del ruido. Me parece muy importante distinguir perfectamente los diversos puntos de esta cadena, porque cuando se omiten se producen equívocos que impiden considerar el fenómeno con atención. Por ejemplo, buena parte de las tesis de Marshall McLuhan acerca de la naturaleza de los media derivan del hecho de que él llama «media», en general, a fenómenos que son reducibles a veces al canal, a veces al código y a veces a la forma del mensaje. El alfabeto reduce, según criterios de economía, las posibilidades de los órganos fonadores y de este modo provee de un código para comunicar la experiencia; la calle me provee de un canal a lo largo del cual puedo hacer viajar cualquier comunicación. Decir que el alfabeto y la calle son «media», significa no considerar la diferencia entre un código y un canal. Decir que la geometría euclidiana y un traje son “media”, significa no diferenciar un código (los elementos de Euclides son un modo de formalizar la experiencia y de hacerla comunicable) de un mensaje (un traje determinado, en base a códigos indumentarios -de convenciones aceptadas por la sociedad-, comunica una actitud mía respecto a mis semejantes). Decir que la luz es un media significa no advertir que existen, por lo menos, tres acepciones de «luz». La luz puede ser una señal de información (utilizo la electricidad para transmitir impulsos que, según el código morse, significan mensajes particulares); la luz puede ser un mensaje (si mi amante pone una luz en la ventana, significa que su marido está ausente); y la luz puede ser un canal (si tengo la luz encendida en la habitación, puedo leer el mensaje-libro). En cada uno de estos casos el impacto de un fenómeno sobre el cuerpo social varía según el papel que juega en la cadena comunicativa.
Siguiendo con el ejemplo de la luz, en cada uno de estos tres casos el significado del mensaje cambia según el código elegido para interpretarlo. El hecho de que la luz, cuando utilizo el código morse para transmitir señales luminosas, sea una señal -y que esta señal sea luz y nada más- tiene en el destinatario un impacto mucho menos importante que el hecho de que el destinatario conozca el código morse. Si, por ejemplo, en el segundo de los casos citados, mi amante usa la luz como señal para transmitirme en morse el mensaje «mi marido está en casa» pero yo sigo refiriéndome al código establecido precedentemente, por el que «luz encendida» significa «marido ausente», lo que determina mi comportamiento (con todas las desagradables consecuencias que supone) no es la forma del mensaje ni su contenido según la fuente emisora, sino el código que yo uso. Es la utilización del código lo que confiere a la señal-luz un determinado contenido. El paso de la Galaxia Gutenberg al Nuevo Pueblo de la Comunicación Total no impedirá que se desencadene entre yo, mi amante y su marido el eterno drama de la traición y de los celos.
En este sentido, la cadena comunicativa descrita antes deberá transformarse de esta manera: el receptor transforma la señal en mensaje, pero este mensaje es todavía una forma vacía a la que el destinatario podrá atribuir significados diferentes según el código que aplique.
Si escribo la frase No more, aquel que la interprete a la luz del código lengua inglesa la entenderá en el sentido más obvio; pero les aseguro que, leída por un italiano, la misma frase significaría «nada de moras», o bien «no, prefiero las moras»; pero, si en lugar de un sistema de referencia botánico, mi interlocutor apelase a un sistema de referencia jurídico, entendería «nada de moras (dilaciones)»; y si usase un sistema de referencia erótico, la misma frase sería la res- puesta «no, morenas» a la pregunta «¿Los caballeros las prefieren rubias?».
Naturalmente, en la comunicación. normal, entre persona y persona, relativa a la vida cotidiana, estos equívocos son mínimos: los códigos se establecen de antemano. Pero hay también casos extremos como, en primer lugar, la comunicación estética, donde el mensaje es intencionalmente ambiguo con el fin preciso de estimular la utilización de códigos diferentes por parte de aquellos que estarán en contacto con la obra de arte, en lugares y en momentos diferentes.
Si en la comunicación cotidiana la ambigüedad está excluida y en la estética es por el contrario deseada, en la comunicación de masas la ambigüedad, aunque ignorada, está siempre presente. Hay comunicación de masas cuando la fuente es única, centralizada, estructurada según los modos de la organización industrial; el canal es un expediente tecnológico que ejerce una influencia sobre la forma misma de la señal; y los destinatarios son la totalidad (o bien un grandísimo número) de los seres humanos en diferentes partes del globo. Los estudiosos norteamericanos se han dado cuenta de lo que significa una película de amor en tecnicolor, pensada para las señoras de los suburbios y proyectada, después, en un pueblo del Tercer Mundo. Pero en países como Italia, donde el mensaje tele- visivo es elaborado por una fuente industrial centralizada y llega simultáneamente a una ciudad industrial del norte y a una perdida aldea agrícola del sur, en dos circunstancias sociológicas separadas por siglos de historia, este fenómeno se registra día a día.
Pero basta incluso con la reflexión paradójica para convencerse de este hecho: cuando la revista Eros publicó, en Estados Unidos, la famosa fotografía de una mujer blanca y un hombre de color, desnudos, besándose, imagino que, si las mismas imágenes hubieran sido transmitidas por una red televisiva de gran difusión, el significado atribuido al mensaje por el gobernador de Alabama y por Allen Ginsberg habría sido diferente. Para un hippie californiano, para un radical del Village, la imagen habría significado la pro- mesa de una nueva comunidad. Para un seguidor del Ku Klux Man el mensaje habría significado una tremenda amenaza de violencia carnal.
El universo de la comunicación de masas está lleno de estas interpretaciones discordantes; diría que la variabilidad de las interpretaciones es la ley constante de las comunicaciones de masas. Los mensajes parten de la fuente y llegan a situaciones sociológicas diferenciadas, donde actúan códigos diferentes. Para un empleado de banco de Milán la publicidad televisiva de un frigorífico representa un estímulo a la adquisición, pero para un campesino en paro de Calabria la misma imagen significa la denuncia de un universo de bienestar que no le pertenece y que deberá conquistar. Es por esto que creo que en los países pobres incluso la publicidad televisiva puede funcionar como mensaje revolucionario.
El problema de la comunicación de masas es que hasta ahora esta variabilidad de las interpretaciones ha sido casual. Nadie regula el modo en que el destinatario usa el mensaje, salvo en raras ocasiones. En este sentido, aunque hayamos desplazado el problema, aunque hayamos afirmado que «el medio no es el mensaje», sino que «el mensaje depende del código», no hemos resuelto el problema de la era de las comunicaciones. Si el apocalíptico dice: «El medio no transmite ideologías, es la ideología misma; la televisión es la forma de comunicación que asume la ideología industrial avanzada», nosotros sólo podremos responder: «El medio transmite las ideologías a las que el destinatario puede recurrir en forma de códigos que nacen de la situación social en la que vive, de la educación recibida, de las disposiciones psicológicas del momento.» En tal caso, el fenómeno de las comunicaciones de masas seria inmutable: existe un instrumento extremadamente poderoso que ninguno de nosotros llegará jamás a regular; existen medios de comunicación que, a diferencia de los medios de producción, no son controlables ni por la voluntad privada ni por la de la colectividad. Frente a ellos, todos nosotros, desde’ el director de la CBS y el presidente de Estados Unidos, pasando por Martin Heidegger, hasta el campesino más humilde del delta del Nilo, somos el proletariado.
Sin embargo, creo que el defecto de este plantea- miento consiste en el hecho de que todos nosotros estamos tratando de ganar esta batalla (la batalla del hombre en el universo tecnológico de la comunicación) recurriendo a la estrategia.
Habitualmente, los políticos, los educadores, los científicos de la comunicación creen que para controlar el poder de los mass-media es preciso controlar dos momentos de la cadena de la comunicación: la fuente y el canal. De esta forma se cree poder controlar el mensaje; por el contrario, así sólo se controla el mensaje como forma vacía que, en su destinación, cada cual llenará con los significados que le sean sugeridos por la propia situación antropológica, por su propio modelo cultural. La solución estratégica puede resumirse en la frase: «Hay que ocupar el sillón del presidente de la RAI», o bien: «Hay que apoderarse del sillón del ministro de Información», o: «Es preciso ocupar el sillón del director del Corriere.» No niego que este planteamiento estratégico pueda dar excelentes resultados a quien se proponga el éxito político y económico, pero me temo que ofrezca resultados muy magros a quien espere devolver a los seres humanos una cierta libertad frente al fenómeno total de la comunicación.
Por esta razón, habrá que aplicar en el futuro a la estrategia una solución de guerrilla. Es preciso ocupar, en cualquier lugar del mundo, la primera silla ante cada aparato de televisión (y, naturalmente, la silla del líder de grupo ante cada pantalla cinematográfica, cada transistor, cada página de periódico). Si se prefiere una formulación menos paradójica, diré: La batalla por la supervivencia del hombre como ser responsable en la Era de la Comunicación no se gana en el lugar de donde parte la comunicación sino en el lugar a donde llega. Si he hablado de guerrilla es porque nos espera un destino paradójico y difícil, a nosotros, estudiosos y técnicos de la comunicación: precisamente en el momento en que los sistemas de comunicación prevén una sola fuente industrializada y un solo mensaje, que llegaría a una audiencia dispersa por todo el mundo, nosotros deberemos ser capaces de imaginar unos sistemas de comunicación complementarios que nos permitan llegar a cada grupo humano en particular, a cada miembro en particular, de la audiencia universal, para discutir el mensaje en su punto de llegada, a la luz de los códigos de llegada, confrontándolos con los códigos de partida.
Un partido político, capaz de alcanzar de manera capilar a todos los grupos que ven televisión y de llevarlos a discutir los mensajes que reciben, puede cambiar el significado que la fuente había atribuido a ese mensaje. Una organización educativa que lograse que una audiencia determinada discutiera sobre el mensaje que recibe, podría volver del revés el significado de tal mensaje. 0 bien, demostrar que ese mensaje puede ser interpretado de diferentes modos.
Cuidado: no estoy proponiendo aquí una nueva forma de control de la opinión pública, todavía más terrible. Estoy proponiendo una acción para incitar a la audiencia a que controle el mensaje y sus múltiples posibilidades de interpretación.
La idea de que un día habrá que pedir a los estudiosos y educadores que abandonen los estudios de televisión o las redacciones de los periódicos para librar una guerrilla puerta a puerta, como provos de la recepción crítica puede asustar y parecer pura utopía. Pero si la Era de las Comunicaciones avanza en la dirección que hoy nos parece más probable, ésta será la única salvación para los hombres libres. Hay que estudiar cuales pueden ser las formas de esta guerrilla cultural. Probablemente, en la interrelación de los diversos medios de comunicación, podrá emplearse un medio para comunicar una serie de juicios sobre otro medio. Esto es lo que en cierta medida hace, por ejemplo, un periódico cuando critica una transmisión de televisión. Pero, ¿quién nos asegura que el artículo del periódico será leído del modo que deseamos? ¿Nos veremos obligados a recurrir a otro medio para enseñar a leer el periódico de manera consciente?.
Ciertos fenómenos de «contestación de masa» (hippies o beatniks, new bohemia o movimientos estudiantiles) nos parecen hoy respuestas negativas a la sociedad industrial: se rechaza la sociedad de la Comunicación Tecnológica para buscar formas alternativas de vida asociativa. Naturalmente, estas formas se realizan usando medios de la sociedad tecnológica (televisión, prensa, discos…). Así no se sale del círculo, sino que se vuelve a entrar en él sin quererlo. Las revoluciones se resuelven a menudo en formas pintorescas de integración.
Podría suceder que estas formas no industriales de comunicación (de los love-in a los mitines estudiantiles, con sentadas en el campus universitario) pudieran llegar a ser las formas de una futura guerrilla de las comunicaciones. Una manifestación complementaria de las manifestaciones de la comunicación tecnológica, la corrección continua de las perspectivas, la verificación de los códigos, la interpretación siempre renovada de los mensajes de masas. El universo de la comunicación tecnológica sería entonces atravesado por grupos de guerrilleros de la comunicación, que reintroducirían una dimensión crítica en la recepción pasiva. La amenaza para quienes the medium is the message podría entonces llegar a ser, frente al medio y al mensaje, el retorno a la responsabilidad individual. Frente a la divinidad anónima de la Comunicación Tecnológica, nuestra respuesta bien podría ser: «Hágase nuestra voluntad, no la Tuya.»