lunes, 13 de abril de 2009

OJO, QUE NO TE HAGAN CREER QUE AL CONICET LO "MANEJAN" MORENO Y D´ELIA. CONICET INFORMA QUE EL AGROTÓXICO UTILIZADO POR LA INDUSTRIA SOJERA ES LETAL


LO DICE EL CONICET, LO ÚNICO QUE FALTARÍA ES QUE DIGAN QUE LO MANEJA MORENO.
EL AGROTÓXICO QUE UTILIZAN LOS SEÑORES DE LA SOJA ES ALTAMENTE PERJUDICIAL PARA LA VIDA HUMANA, PARA LA TIERRA, CONTAMINA EL AGUA PROVOCA MALFORMACIONES, MATA... Y ENCIMA LOS SOJEROS QUIEREN QUE LES ELIMINEN LAS RETENCIONES? CREO QUE ES HORA DE INVOCAR DERECHOS SUBJETIVOS LESIONADOS POR LOS QUE APLICAN Y LOS QUE VENDEN ESTOS AGROTÓXICOS.
http://www.conicet.gov.ar/NOTICIAS/portal/noticia.php?n=4179&t=4

CONICET EN LOS MEDIOS


El agrotóxico básico de la industria sojera produce malformaciones neuronales, intestinales y cardíacas, aun en dosis muy inferiores a las utilizadas en agricultura. El estudio, realizado en embriones, es el primero en su tipo y refuta la supuesta inocuidad del herbicida.


Por Darío Aranda

Las comunidades indígenas y los movimientos campesinos denuncian desde hace una década los efectos sanitarios de los agrotóxicos sojeros. Pero siempre chocaron con las desmentidas de tres actores de peso, productores (representados en gran parte por la Mesa de Enlace), las grandes empresas del sector y los ámbitos gubernamentales que impulsan el modelo agropecuario. El argumento recurrente es la ausencia de “estudios serios” que demuestren los efectos negativos del herbicida. A trece años de fiebre sojera, por primera vez una investigación científica de laboratorio confirma que el glifosato (químico fundamental de la industria sojera) es altamente tóxico y provoca efectos devastadores en embriones. Así lo determinó el Laboratorio de Embriología Molecular del Conicet-UBA (Facultad de Medicina) que, con dosis hasta 1500 veces inferiores a las utilizadas en las fumigaciones sojeras, comprobó trastornos intestinales y cardíacos, malformaciones y alteraciones neuronales. “Concentraciones ínfimas de glifosato, respecto de las usadas en agricultura, son capaces de producir efectos negativos en la morfología del embrión, sugiriendo la posibilidad de que se estén interfiriendo mecanismos normales del desarrollo embrionario”, subraya el trabajo, que también hace hincapié en la urgente necesidad de limitar el uso del agrotóxico e investigar sus consecuencias en el largo plazo. El herbicida más utilizado a base de glifosato se comercializa bajo el nombre de Roundup, de la compañía Monsanto, líder mundial de los agronegocios.

El Laboratorio de Embriología Molecular cuenta con veinte años de trabajo en investigaciones académicas. Funciona en el ámbito de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). Es un espacio referente en el estudio científico, conformado por licenciados en bioquímica, genética y biología. Durante los últimos quince meses estudió el efecto del glifosato en embriones anfibios, desde la fecundación hasta que el organismo adquiere las características morfológicas de la especie.

“Se utilizaron embriones anfibios, un modelo tradicional de estudio, ideal para determinar concentraciones que pueden alterar mecanismos fisiológicos que produzcan perjuicio celular y/o trastornos durante el desarrollo. Y debido a la conservación de los mecanismos que regulan el desarrollo embrionario de los vertebrados, los resultados son totalmente comparables con lo que sucedería con el desarrollo del embrión humano”, explica Andrés Carrasco, profesor de embriología, investigador principal del Conicet y director del Laboratorio de Embriología.

El equipo de investigadores dice que las diluciones recomendadas para la fumigación por la industria agroquímica oscilan entre el uno y el dos por ciento de la solución comercial (cada un litro de agua, se recomienda 10/20 mililitros). Pero en el campo es sabido –incluso reconocido por los medios del sector– que las malezas a eliminar se han vuelto resistentes al agrotóxico, por lo cual los productores sojeros utilizan concentraciones mayores. El estudio afirma que en la práctica cotidiana las diluciones varían entre el diez y el treinta por ciento (100/300 mililitros por litro de agua).

Utilizando como parámetros de comparación los rangos teóricos (los recomendados por las compañías) y los reales (los usados por los sojeros), los resultados de laboratorio son igualmente alarmantes. “Los embriones fueron incubados por inmersión en diluciones con un mililitro de herbicida en 5000 de solución de cultivo embrionario, que representan cantidades de glifosato entre 50 y 1540 veces inferiores a las usadas en los campos con soja. Se produjo disminución de tamaño embrionario, serias alteraciones cefálicas con reducción de ojos y oído, alteraciones en la diferenciación neuronal temprana con pérdida de células neuronales primarias”, afirma el trabajo, que se dividió en dos tipos de experimentación: inmersión en solución salina y por inyección de glifosato en células embrionarias. En ambos casos, y en concentraciones variables, los resultados fueron rotundos.

“Disminución del largo del embrión, alteraciones que sugieren defectos en la formación del eje embrionario. Alteración del tamaño de la cabeza con compromiso en la formación del cerebro y reducción de ojos y de la zona del sistema auditivo, que podrían indicar causas de malformaciones y deficiencias en la etapa adulta”, alerta la investigación, que también avanza sobre efectos neurológicos graves: “(Se comprobaron) Alteraciones en los mecanismos de formación de neuronas tempranas, por una disminución de neuronas primarias comprometiendo el correcto desarrollo del cerebro, compatibles con alteraciones con el cierre normal del tubo neural u otras deficiencias del sistema nervioso”.

Cuando los embriones fueron inyectados con dosis de glifosato muy diluido (hasta 300.000 veces inferiores a las utilizadas en las fumigaciones), los resultados fueron igualmente devastadores. “Malformaciones intestinales y malformaciones cardíacas. Alteraciones en la formación y/o especificación de la cresta neural. Alteraciones en la formación de los cartílagos y huesos de cráneo y cara, compatible con un incremento de la muerte celular programada.” Estos resultados implican, traducido, que el glifosato afecta un conjunto de células que tienen como función la formación de los cartílagos y luego huesos de la cara.

“Cualquier alteración de forma por fallas de división celular o de muerte celular programada conduce a malformaciones faciales serias. En el caso de los embriones, comprobamos la existencia de menor cantidad de células en los cartílagos faciales embrionarios”, detalla Carrasco, que también destaca la existencia de “malformaciones intestinales, principalmente en el aparato digestivo, que muestra alteraciones en su rotación y tamaño”.

La soja sembrada en el país ocupa 17 millones de hectáreas de diez provincias y es comercializada por la empresa Monsanto, que vende las semillas y el agrotóxico Roundup (a base de glifosato), que tiene la propiedad de permanecer extensos períodos en el ambiente y viajar largas distancias arrastrados por el viento y el agua. Se aplica en forma líquida sobre la planta, que absorbe el veneno y muere en pocos días. Lo único que crece en la tierra rociada es soja transgénica, modificada en laboratorio. La publicidad de la empresa clasifica al glifosato como inofensivo para al hombre.

Como todo herbicida, está conformado a partir de un ingrediente “activo” (en este caso el glifosato) y otras sustancias (llamadas coadyuvantes o surfactantes, que por secreto comercial no se especifican en detalle), cuya función es mejorar su manejo y aumentar el poder destructivo del ingrediente activo. “El POEA (sustancia derivada de ácidos sintetizados de grasas animales) es uno de los aditivos más comunes y más tóxicos, se degrada lentamente y se acumula en las células”, acusa la investigación, que describe el POEA como un detergente que facilita la penetración del glifosato en las células vegetales y mejora su eficacia. Investigadores de diversos países han centrado sus estudios en los coadyuvantes (ver aparte) y confirmado sus consecuencias.

En el estudio experimental del Conicet-UBA (según sus autores, el primero en investigar los efectos del herbicida y el glifosato puro en el desarrollo embrionario de vertebrados), se focaliza en el elemento menos estudiado y denunciado del Roundup. “El glifosato puro introducido por inyección en embriones a dosis equivalentes de las usadas en el campo entre 10.000 y 300.000 veces menores, tiene una actividad específica para dañar las células. Es el responsable de anomalías durante el desarrollo del embrión y permite sostener que no sólo los aditivos son tóxicos y, por otro lado, permite afirmar que el glifosato es causante de malformaciones por interferir en mecanismos normales de desarrollo embrionario, interfiriendo los procesos biológicos normales.”

Carrasco rescata las decenas de denuncias –y cuadros clínicos agudos– de campesinos, indígenas y barrios fumigados. “Las anomalías mostradas por nuestra investigación sugieren la necesidad de asumir una relación causal directa con la enorme variedad de observaciones clínicas conocidas, tanto oncológicas como de malformaciones reportadas en la casuística popular o médica”, advierte el profesor de embriología.

La investigación recuerda que el uso de agrotóxicos sojeros obedeció a una decisión política que no fue basada en un estudio científico-sanitario (“es inevitable admitir la imperiosa necesidad de haber estudiado éstos, u otros, efectos antes de permitir su uso”), denuncia el papel complaciente del mundo científico (“la ciencia está urgida por los grandes intereses económicos, y no por la verdad y el bienestar de los pueblos”) y hace un llamado urgente a realizar “estudios responsables que provengan mayores daños colaterales del glifosato”.



CRECIMIENTO DE LOS PLAGUICIDAS
Venenos en alza
Por D. A.

La Red de Acción en Plaguicidas de América latina (Rapal) –foro de organizaciones a nivel regional– suscribe a las denuncias que recaen sobre el glifosato, pero advierte que el problema de los agrotóxicos es mucho más amplio, vinculado con las casi 500 formulaciones de plaguicidas que se utilizan en el país. “Insecticidas como el peligroso Endosulfán, el Carbofuran, el bromuro de metilo. Herbicidas como el 2, 4 D y Paraquat. Todos agrotóxicos que poseen una toxicidad específica y una clasificación toxicológica más alta que el glifosato. Todos son extremadamente tóxicos con capacidad de producir daños en la salud tanto de nivel agudo (a corto plazo) como crónico (enfermedades que aparecen luego de años del contacto con el plaguicida)”, explica el referente de Rapal en Argentina e ingeniero agrónomo, Javier Souza Casadinho.

Rapal advierte sobre el geométrico crecimiento de plaguicidas en Argentina. Según la organización, en 1996 se utilizaron en el país 30 millones de litros de agrotóxicos. En 2007 se aplicaron 270 millones de litros. Las razones: la expansión de la frontera agropecuaria (a costa de la deforestación o reemplazo de otras actividades) y la aparición de insectos y malezas cada vez más resistentes. Lo sucedido con el glifosato es un caso testigo. “De una sola aplicación de tres litros por hectárea, llevada a cabo a fines de los años ’90, en la actualidad se realizan más de tres aplicaciones, por más de doce litros por hectárea y por año”, denuncia Souza Casadinho, que también es docente de la Facultad de Agronomía de la UBA.

Rapal sostiene que la legislación argentina relativa al registro, comercialización y aplicación de plaguicidas es “incompleta, permisiva y obsoleta”. Apunta a las escasas restricción en la comercialización (los plaguicidas se venden en ferreterías, forrajerías, semillerías, casa de venta de artículos de limpieza y hasta en hipermercados) y señala como momentos de peligro (además de la aplicación) el almacenaje, la preparación (dilución) y el desecho de envases. “Es necesario redactar leyes efectivas, adaptadas a la realidad. Se requiere sensibilidad, atención y valentía para prohibir los productos más tóxicos, restringir el uso de los que posen menos impacto y controlar todas las etapas, desde la fabricación pasando por la comercialización, el uso hasta el desecho de envases de estos tóxicos”, afirma el investigador.

–Los impulsores del actual modelo agropecuario aseguran que el uso de agroquímicos implica mayor producción. Suelen argumentar que sin plaguicidas y herbicidas, habrá más hambre en el mundo –observó Página/12.

–Con la enorme cantidad de plaguicidas que se utilizan en el mundo, el problema del hambre hoy es una realidad tangible y comprobable. El problema del hambre tiene raíces políticas y no se resuelve sólo con aplicar tecnologías. Un caso testigo es la Argentina, con sus 270 millones de plaguicidas utilizados año tras año y su producción agrícola cercana a las 90 millones de toneladas, posee cerca de un 30 por ciento de su población bajo la línea de pobreza. Esto es porque se producen alimentos para animales y máquinas –los agrocombustibles– y no se producen alimentos para seres humanos.



SOBRE CANCER Y MALFORMACIONES
Los otros estudios








Los impulsores del actual modelo agropecuario niegan la toxicidad de los agrotóxicos. A pesar de los graves cuadros clínicos de familias campesinas e indígenas –o incluso de barrios afectados por fumigaciones–, empresas y productores de soja reclaman estudios científicos para comenzar a creer en los efectos nocivos de los herbicidas. Desde el mundo académico reconocen que no es sencillo investigar el tema. Se entremezclan la presión ejercida por las empresas para silenciar las críticas, la permeabilidad de los investigadores para no cuestionar y el rol de los organismos estatales que trabajan junto a las compañías del sector. Pero hay excepciones:

- Letal en células: Gilles-Eric Seralini es investigador, docente de biología molecular en la Universidad de Caen (Francia) y se transformó en un dolor de cabeza para Monsanto. En 2005 descubrió que células de la placenta humana son muy sensibles al Roundup, incluso en dosis inferiores a las utilizadas en agricultura. Fue duramente cuestionado por las empresas del sector y acusado de “verde”, entendido como fundamentalismo ecológico. En diciembre pasado volvió a la carga. La revista científica Chemical Research in Toxicology (Investigación Química en Toxicología) publicó su nuevo estudio, en el que constató que el Roundup es letal para las células humanas. Según el trabajo, dosis muy por debajo de las utilizadas en campos de soja provocan la muerte celular en pocas horas.

- Factor de riesgo: Robert Belle es el director de la Estación Biológica del Centro Nacional de Investigación Social de Roscoff (Francia). En 2002 probó el Roundup en células de erizo de mar (un modelo científico clásico para el estudio de división celular). El experimento probó que el agrotóxico deteriora los puntos de control del ciclo celular. En el documental El mundo según Monsanto, el científico explica que, por la acción del Roundup, se altera la etapa de división celular, la vuelve de un grado de inestabilidad que es propia de las primeras etapas del cáncer. “Hemos demostrado que es un factor de riesgo definido, pero no hemos evaluado el número de cánceres potencialmente inducidos, ni el plazo dentro del cual se declararían”, explicó Belle en diciembre de 2004 en la revista Ciencia Toxicológica.

- Relaciones causales: Malformaciones, cáncer y problemas reproductivos tienen vinculación directa con el uso y la exposición a contaminantes ambientales, entre ellos los agrotóxicos utilizados en los agronegocios. “Los hallazgos fueron contundentes en cuanto a los efectos de los pesticidas y solventes”, afirmó Alejandro Oliva, médico y coordinador de una investigación que abarcó seis pueblos de la Pampa Húmeda y que confirmó, en esas localidades, la existencia de diferentes tipos de cáncer –de próstata, testículo, ovario, hígado, páncreas, pulmón y mamas– muy por encima de la media nacional. El estudio también detalló que cuatro de cada diez hombres que consultaron por infertilidad habían sido expuestos a químicos agropecuarios y alertó que el efecto sanitario de los agrotóxicos puede manifestarse en las generaciones futuras.

- Letal: La Universidad de Pittsburg (Estados Unidos) comprobó que el Roundup es altamente tóxico en anfibios. La investigación El impacto de insecticidas y herbicidas en la biodiversidad y productividad de las comunidades acuáticas, coordinada por el profesor en biología Rick Relyea en 2005, reveló que el agrotóxico mató el 70 por ciento de la biodiversidad anfibia de un ecosistema experimental. “Es altamente letal”, afirmó la investigación.

viernes, 10 de abril de 2009

EL MURO DE GUSTAVO POSSE



Cuando levantan sus muros dan una imagen patética, lejana a toda evolución humana. Estos muros construidos para dividir, alejar, para poner aparte, para "diferenciarse" de los otros, son muros de odio, de racismo, de prejuicio, de IGNORANCIA.



Las Sociedades y los Muros
MÓNICA OPORTO
Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes ya desmoronados
de la carrera de la edad cansados
por quien caduca ya su valentía.

Salíme al campo: vi que el sol bebía
los arroyos del hielo desatados,
y del monte quejosos los ganados
que con sombras hurtó su luz al día.

Entré en mi casa: vi que amancillada
de anciana habitación era despojos,
mi báculo más corvo y menos fuerte
Vencida de la edad sentí mi espada,
y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte. (1)

Algunos grupos humanos recurren a las murallas como protección, defensiva u ofensiva; también para “marcar límites” o territorios de influencia; pero también para aislar, del lado opuesto, al indeseable marcando las diferencias que no se aceptan; o para poner “en cuarentena” al que está “enfermo”, como fue común durante la Edad Media y, mas cercano a nosotros, la tal enfermedad tenga cariz ideológico.

En la antigüedad, famosas fueron las ciudades sumerias amuralladas. Ciudades-Estado, por definición, pues en el ámbito geográfico que ocupaban disponían de la administración típica de un Estado lo que les permitió, con una autoridad unificada, envidiables obras de ingeniería en un terreno que los rechazaba. Y construyeron ciudades, y zigurats, y organizaron el culto y la administración (es decir, crearon las instituciones con qué dominar a los que trabajarían para ellos…). Pero, en el dilatado e inhóspito paisaje, las ciudades representaban apetecibles objetos de deseo para los grupos que aun conservaban tradición de nomadismo. Pues entonces cada patesí dirigió los esfuerzos para amurallar su ciudad-estado, es decir, la encerró con un muro.

Egipto tampoco escapa a estas circunstancias, aunque allí, como en el breve cuento de Borges, el muro inexpugnable resultaba ser otro… “Cuentan los hombres dignos de fe (pero Alá sabe más) que en los primeros días hubo un rey de las islas de Babilonia que congregó a sus arquitectos y magos y les mando a construir un laberinto tan perplejo y sutil que los varones más prudentes no se aventuraban a entrar, y los que entraban se perdían. Esa obra era un escándalo, porque la confusión y la maravilla son operaciones propias de Dios y no de los hombres. Con el andar del tiempo vino a su corte un rey de los árabes, y el rey de Babilonia (para hacer burla de la simplicidad de su huésped) lo hizo penetrar en el laberinto, donde vagó afrentado y confundido hasta la declinación de la tarde. Entonces imploró socorro divino y dio con la puerta. Sus labios no profirieron queja ninguna, pero le dijo al rey de Babilonia que él en Arabia tenía otro laberinto y que, si Dios era servido, se lo daría a conocer algún día. Luego regresó a Arabia, juntó sus capitanes y sus alcaides y estragó los reinos de Babilonia con tan venturosa fortuna que derribo sus castillos, rompió sus gentes e hizo cautivo al mismo rey. Lo amarró encima de un camello veloz y lo llevó al desierto. Cabalgaron tres días, y le dijo: "Oh, rey del tiempo y sustancia y cifra del siglo!, en Babilonia me quisiste perder en un laberinto de bronce con muchas escaleras, puertas y muros; ahora el Poderoso ha tenido a bien que te muestre el mío, donde no hay escaleras que subir, ni puertas que forzar, ni fatigosas galerías que recorrer, ni muros que veden el paso." Luego le desató las ligaduras y lo abandonó en la mitad del desierto, donde murió de hambre y de sed. La gloria sea con aquel que no muere” (2). Los cretenses defendieron sus palacios con la muralla natural del mar, otro laberinto…

Los chinos pretendieron encerrarse, evitar que culturas extrañas entraran a sus tierras, y levantaron una muralla que no se terminó de construir (destino riguroso de estas especies de torres de Babel que confunden el intelecto y no las lenguas)

La antigüedad, con el reacomodamiento de fuerzas y toma de posiciones de poder de los distintos grupos humanos, fue época de construcción de muros para evitar anexiones o invasiones violentas aunque también para rechazar lo extraño.

LOS SCHANDMAUSER

Este siglo y el siglo pasado han visto levantarse nuevas formas de apartheid. Mas allá del vinculado con Sudáfrica, para separar a un grupo étnica y culturalmente considerado con spenglerianamente inferior, otros muros fueron levantados bajo declamados y pretendidos peligros terroristas externos provenientes de grupos culturalmente diferentes. Al respecto, dice Edward T. May (3) : “Un punto en que quiero insistir es que en las ciudades mas grandes de los Estados Unidos personas de muy diferentes culturas se hallan ahora en contacto mutuo en cantidades latamente peligrosas, situación que nos hace recordar un estudio del patólogo Chales Southickm, quien descubrió que los ratones peromyscus podían tolerar grandes densidades de población enjaulados mientras no entraran ratones de otra especie. Si se producía esta introducción, no sólo aumentaban grandemente los combates, sino también el peso de las glándulas suprearrenales y el cómputo sanguíneo eosinófilo (ambos relacionados con el estrés)”.

(¿Será, tal vez, por eso que la Administración Bush anunció la edificación de un muro para cerrar el paso a la inmigración ilegal que viene de México, socio menor en el NAFTA o Tratado de Libre Comercio de Norteamérica). Cubrirá unos 1.100 kilómetros de los 3.200 de frontera común, en los que ya hay vallas que separan a los mexicanos de sus antiguos territorios con los que EEUU se quedó después de la guerra de 1848 (en los cuales “florecen” pozos petroleros, by the way…).

“En la lucha contra esta inmigración ilegal ha surgido la tenebrosa actividad de los minutemen , unos grupos armados de ciudadanos que patrullan zonas fronterizas de EE UU, principalmente en California, Texas y Nuevo México. Persiguen a inmigrantes ilegales y también denuncian a los que los contratan o se dedican al "comercio ilegal de trabajadores esclavos". Piden que se corten las contribuciones financieras a las campañas de candidatos electorales que no promuevan explícitamente la aplicación de las leyes de inmigración de Estados Unidos. Estas prácticas, que han retomado el nombre de las milicias que existieron en el este americano desde mediados del siglo XVII, pretenden tener una base constitucional (el Gobierno central "protegerá a cada uno [de los Estados de la Unión] en contra de invasiones". (4)

Ni la línea Maginot pudo contener el ímpetu del Mayo Francés, esencial barricada de los sesenta preparatoria de las luchas contra los muros construidos por las políticas impuestas después de la segunda guerra: “ Soyez réalistes, demandez l'impossible” (5).

Pero otro muro, para aislar o “poner en cuarentena” se construyó después de la 2º Guerra, ya con carácter ideológico separando Berlín Occidental del Berlín Oriental (patria del Kaos genialmente pergeñado por Mel Brooks en la inolvidable serie del Superagente 86). Precisamente los alemanes del Este dieron el nombre de “Muro de la Vergüenza” (" Schandmauer”) al que los dividió durante casi medio siglo.

Otros muros que responden a la positivista división en aristocracias de la humanidad versus personas non gratas, producto globalizado para separar mediante los que constituyen, también, muros de la vergüenza son: El muro fronterizo EEUU-México (iniciado en los años 1980), en la frontera entre los Estados Unidos y México; el muro del Sahara occidental (iniciado en 1983), que separa los territorios ocupados por Marruecos; las Vallas de Ceuta y Melilla; el que construyó Israel para separarse de Cisjordania: se trata de una construcción defensiva israelí, que consiste en una valla alambrada a lo largo del 95% de su trazado, y que en algunos tramos adopta la forma de una muralla de hormigón (6). “ E l contraste es brutal: los muros de la guerra fría eran para no dejar salir. Los de la globalización son para no dejar entrar. Claro que lo que sí necesita la globalización es algún tipo de puertas para entrar y salir. (7)

Más que demostración de poder los muros son muestras evidentes de fracaso humano, de frustración y fehaciente prueba de la propia inseguridad y de que, pasados tantos siglos, la humanidad no ha aprendido nada.

Es un fracaso cultural. Un nuevo fracaso de la humanidad (sumado a las guerras).

¡Pero si hasta los mas anónimos ciudadanos se escudan o esconden detrás de rejas y paredes, cámaras de video de control o vigilancia privada, para defenderse del “afuera” que día a día se torna mas violento y peligroso…! La inseguridad, la han dado en catalogar, y así lo afirman desde los púlpitos, los estrados o los medios. Esa inseguridad del mundo construido bajo patrones económicos y políticos que benefician a minorías y excluyen a las mayorías que luego pasan a ser objeto de estudio para su eliminación porque representan un peligro para los mismos que las han creado… paradojas de la humana condición.

Cierro estas opiniones con una cita de una excelente nota de Manuel Rivas a propósito de los muros : “Le pregunto a un profesor de Arquitectura si hay alguna asignatura específica que adiestre en la construcción de muros. No, me dice, pero gran parte de la arquitectura que se está haciendo tiene forma y espíritu de muro. Está encofrada con hormigón, acero y miedo. ¿A cuánto va el barril de miedo? Hay miedos antiguos, fósiles, que de repente salen a la atmósfera convertidos en un gas invisible y asfixiante. Como cuando más del 50% de estudiantes de la Comunidad de Madrid muestra rechazo a la presencia de niños inmigrantes en las aulas. Quizás es que hay pocos balones de fútbol en los colegios. El miedo al "otro" no dura un minuto si sueltas un balón por el patio. (¿Quieres saber lo que es la alegría acompañada? Ver al joven Maradona bailar con la vieja, con la bola, en un vídeo de You Tube). Pero para eso, para deshacer los pronombres, unos y otros tienen que estar en el mismo patio. ¿Quién carajo levanta esos muros? ¿Quién forja esos encofrados de odio? ¿Acaso gente que habla del valor cristiano [reemplazar por otro término correspondiente, según el caso N. de la A]) y lleva fósiles de miedo en los bolsillos? El miedo también se vende en minutos y por palabras. En las facultades de Periodismo habría que empezar a distinguir entre medios y miedos de comunicación y entre un mass media y un mass miedo. El objetivo último del miedo es amedrentar la libertad. Para oración, la del doctor Torga: "Libertad que hay en nosotros, santificado sea tu nombre".

En Todos nosotros , la gran cosecha de la poesía de Raymond Carver … aparece un poema en forma de antigua letanía, pero que expresa esa nueva identidad. La identidad del miedo: Miedo a ver un coche de la policía acercarse a mi puerta. Miedo a dormirme por la noche. Miedo a no dormirme. Miedo al pasado resucitando. Miedo al presente echando a volar. Miedo al teléfono que suena en la quietud de la noche... Pero a la Gran Hormigonera le interesan sobre todo los miedos que se pueden amasar rápido y en serie. Algunos se llevaron cascotes del muro de Berlín como souvenirs. Los dejaron en la vitrina de la Historia, al lado del Despacho Oval. Y al volver, el cascajo había parido un muro de miedo de 1.200 kilómetros. Todo para encerrar a una inmigrante llamada Libertad. (8)

LQS. Mónica Oporto. Noviembre 2006- http://www.loquesomos.com/lacalle/tuopinion/Lassociedadesylosmuros.htm

(1) Francisco de Quevedo: Miré los muros.

(2) Jorge Luis Borges: Los dos reyes y los dos laberintos

(3) May Edward T. La dimensión oculta, capítulo XIII

(4) http://www.revistasculturales.com/a/505/1/los-muros-de-la-globalizacion.html : Artículo Los muros de la globalización por Andrés Ortega FP, Foreign Policy nº 13 , Febrero/Marzo 2006

(5) Consigna del Mayo Francés, “sean realistas, pidan lo imposible” S

(6) http://es.wikipedia.org/wiki/Muro_de_la_Verg%C3%BCenza

(7) http://www.revistasculturales.com/a/505/1/los-muros-de-la-globalizacion.html : Artículo Los muros de la globalización por Andrés Ortega FP, Foreign Policy nº 13 , Febrero/Marzo 2006

(8) http://www.elpais.es/articulo/ultima/elpporopi/20061028elpepiult_2/Tes/ . Artículo de Manuel Rivas: Los muros

jueves, 9 de abril de 2009

EL ANALFABETO POLÍTICO.

El peor analfabeto es el analfabeto político.
No oye, no habla, no participa de los acontecimientos político.
No sabe que el costo de la vida, el precio del poroto, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas.
El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política.
No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.

Estas palabras las escribió Bertolt Brecht durante la primera mitad del siglo pasado.
Al leerlas parecen escritas para esta sociedad en parte medrosa, en parte excluyente, en parte participativa y solidaria, en parte ignorante de tal magnitud que jamás pudo entender un fenómeno nacional y popular como fue el peronismo y permitió que los sectores mas recalcitrantemente antipopulares (desde los medios, desde la cultura, desde la economía) estigmatizaran al movimiento mas popular y criollo de nuestro país.

miércoles, 8 de abril de 2009

BASES DE UNA CULTURA NACIONAL. PROFESOR NORBERTO D´ATRI


La historia que se enseña en nuestras escuelas adolece de deficiencias. No es una historia " de los argentinos" sino una historia "para los argentinos" que no es lo mismo.
Interpreto que tales deficiencias provienen de la imposición oficial de la versión Liberal de nuestro pasado. La generación del 80 que proyectó la Argentina moderna, aceptó sin mayor cuestionamiento, el esquema sarmientino de civilización o barbarie. Así todavía quedan normalistas que enseñan a sus alumnos que Rivadavia era un señor progresista y bien educado y los caudillos unos seres bárbaros y groseros. Los liberales restaurados en 1955 aprovecharon aquel esquema para implantar una materia donde se hablaba de la segunda tiranía, referida, claro está, al peronismo. Pretendían que los alumnos repitiesen que ese había sido un gobierno de delincuentes apoyado por las masas ignaras (cosa que conviene recordar en estos días en que la "prensa seria" y las "señoras gordas" han comenzado a rasgarse nuevamente las vestiduras ante la recordación del 17 de octubre en algunas escuelas.
No obstante, la versión oficial del liberalismo no pudo evitar que en las escuelas secundarias el revisionismo -en sus distintas variantes- ganara terreno, a través de un proceso que puede ser calificado como curioso. No fueron los profesores los que llevaron a los alumnos a la impugnación del liberalismo sino a la inversa. Las preguntas y las presiones de los jovenes hicieron que muchos docentes tomaran contacto con autores como José María Rosa, Ernesto Palacio, Raúl Scalabrini Ortíz, Arturo Jauretche, Fermin Chavez, etc. Este es otro capítulo del proceso de concientización y nacionalización de las clases medias, que ha sido el fenómeno cultural mas importante de la última década en la Argentina,
Sin embargo, es en el campo de la enseñanza de la historia universal donde la "colonización cultural" ha penetrado mas, haciendo pasar por "Historia Moderna" o "contemporánea" lo que sólo es historia europea de los siglos XVI a XX.
Aunque parezca raro esto ya fue denunciado en la primera década de nuestro siglo por Ricardo Rojas en La Restauración Nacionalista cuando alertó sobre el calco que de los programas del liceo francés se había hecho en nuestra enseñanza media.
Así la visión -y la versión. eurocentrista ha producido estragos en varias generaciones de argentinos. Waterloo es un hecho familiar y ubicable hasta para el mas desaprensivo de nuestros estudiantes, pero el sitio de Paysandú es un hecho misterioso y difuso que no entra en ningún programa escolar.
(NORBERTO D´ATRI Revista Crisis dic. 1973)

MENDIETA EL RENEGAU MANDA ESTA CARTA ABIERTA

MENDIETA EL RENEGAU MANDA ESTA CARTA ABIERTA

A vos te lo digo. Sí a vos. Que decís que no te importa nada. Que decís que son todos iguales. Que decís que no te metés porque es inútil. Que decís “éste” país no se arregla más.
Si, a vos te hablo.
Tengo una mala noticia para darte: vos también hacés política. Cuando decís alguna de estas cosas, estás haciendo política.
Pará. No te asustés. Que no estás solo. También hacen política Tinelli, Susana, Mirta, Pergolini, Pomelo y todos los pomelos que andan dando vueltas por ahí. Claro, muchos de ellos ni siquiera lo sospechan. Otro sí, pero se hacen los nabos.
Te digo más, para que te termines de tranquilizar. Esa forma de hacer política que vos tenés es hoy ampliamente mayoritaria en la opinión pública. Se puede decir que está de moda y te permite transitar por la vida con cierta comodidad. No te vas a pelear en el cumpleaños de tu tía con la familia, ni a la salida de la facultad con otros pibes, no vas a hacer enojar a tu suegra, vas a quedar bien en el after office con las chicas. Es más: si querés reforzar tu costado seductor y no pasar por un absoluto hueco -que también mide, eh, sobre todo en las capas educadas de las clases medias altas urbanas. Sí, ser hueco, despreocupado y con un toque de cinismo es una actitud muy cool-, como te decía, si no querés dar hueco cien por ciento, podés decir que colaborás con Greenpeace en “salvemos a las ballenas”, esos animalitos tan lindos. O que donás tu vuelto en el hiper para “Felices los pobres”. Listo. Ahí tenés otro chamuyo en la onda sensible que es infalible en las mesas de Palermo Algo. Rematá con un “para qué voy a ir a votar, si siempre ganan los mismos” y te garanto que te espera una noche mágica con la rubia que sonríe mostrando un poquito la dentadura perfecta.
Pero que te quede muy claro: sos un militante político. Tu comité (iba a decir unidad básica, pero temía que salieras corriendo) son los programas de la tele. Y los debates de tus congresos partidarios son los llamados de los oyentes a las radios.
Y aunque no lo sepas, tenés un montón de candidatos. Claro, vos no los elegís ni los votás en ninguna interna, pero ellos sí te eligen a vos. Ya te expliqué por qué: porque ustedes son muchos. Entonces hay muchos políticos que hacen política hablando mal de la política para que a vos te guste lo que dicen, te sientas “representado”.
Bueno. Tengo otra mala noticia para darte: te están tomando por gil. Ni siquiera te están ofertando un plan de gobierno ni, vade retro Satán, una determinada expresión ideológica. Que va. Lo que ellos quieren es que vos los votes, si es que vas a votar, claro. Lo único bueno de esto es que, si llegaran a ganar, podrás criticarlos sin culpas, total son políticos.
Pero no quiero que te pongas mal. Por eso te voy a hacer una confesión: a veces te tengo envidia. Hay días en que siento que es todo tan inútil, tan difícil, tan cuesta arriba…Y te veo a vos, tan despreocupado y descomprometido, tan entusiasmado con lo linda que te queda la camisa nueva que te compraste, que te tengo un poco de envidia.
Igual me dura poco. En general me pasa que, si me pongo así, apago la televisión y salgo a caminar. Y miro la calle y las ventanas de los edificios. Y pienso en barrios y pueblos que pude conocer. Y pienso en las caras sufridas que allí vi. Sufridas de pobreza, de exclusión. Y también pienso en mi hija. Porque, ojo, en tren de confesiones admito que tengo mi costado egoísta: yo quiero que mi país sea más justo porque pienso en mi hija. Perdoná, no te calentés, ya sé, dije “justo” y para que sea más justo hay que hablar de política, no?
Pero pensá en esto. Apostemos al diálogo y al consenso: somos casi iguales. Vos y yo. Hacemos política.
Sólo que yo lo admito.
http://mendietaelrenegau.blogspot.com/2009/04/carta-abierta.html

lunes, 6 de abril de 2009

SERGIO: REEMPLAZASTE EL ANTIGUO TESTAMENTO POR EL DIARIO LA NAZION. QUE DIOS, SI EXISTE, TE PERDONE.

Sergio
Por Hugo Presman

¿Sabés una cosa Sergio? No te reconozco. Y sin embargo estás igual. La misma kipa multicolor. La misma buena oratoria. Tu rostro joven. Sí. Estás igual que cuando pedías justicia por las víctimas del criminal atentado contra la AMIA. Ahí en Plaza Lavalle frente a Tribunales. Cuando eras un referente de Memoria Activa. Junto a Diana Malamud y Laura Guinzberg. Pasó mucho tiempo. Por eso tal vez se me confunden los tantos. Pero si mal no recuerdo te referenciabas en Marshall Meyer, el rabino que acompañaba a las Madres en los años de plomo, en sus rondas alrededor de la Pirámide de Mayo. Aquel al que un día se le acercó un padre cuya hija estaba desaparecida y le dijo: Marshall ¿Qué hacés aquí? ¿Tenés un hijo desaparecido? No, le respondió. Estoy aquí porque vos tenés un hijo desaparecido.

Estás igual y sin embargo no te reconozco a pesar de la misma kipa multicolor. Dejaste Plaza Lavalle y reapareciste en la Plaza del Congreso colocándote en el palco a la derecha de Blumberg. Cambiaste a la libertad del himno repetida tres veces por la seguridad por triplicado. Y eso no es muy republicano. Aunque entonces aún no habías adherido al discurso del democratismo vacío. Marshall Meyer ya no te guiaba. Ahora te seducía el falso ingeniero. Y la prensa del establishment empezó a darte espacio. Ahora te buscaban, hacías declaraciones, te convertías en un referente moral. Aunque para ello estuvieras rodeado de admiradores del terrorismo de estado, de la mano dura. Lejos quedaban los lunes poco concurridos de Plaza Lavalle. Ya no estás en Memoria Activa. Ahora militás en Amnesia Activa. Nada de lunes sin gente y sin prensa. Velas y medios. Buscaste la cobertura del cristianismo institucional: Bergoglio, Marcó. Escribiste un libro, El Manifiesto Cívico Argentino que parece una versión actual de los manuales de educación democrática, materia que se implementó a partir de la Revolución Fusiladora. Para que el pueblo no cayera nuevamente en una dictadura. Ahí también se hablaba de república y democracia mientras se proscribían a las mayorías populares. No se podía, sin cometer un delito, mencionar a Perón, Eva Perón, Partido Justicialista. No tenían voz los millones que lo respaldaban. Pero los Bergman de entonces hablaban de la segunda tiranía. Y los que se decían democráticos y revolucionarios eran entre otros tus socios actuales Sergio: la Sociedad Rural, el diario La Nación, la Iglesia Institucional, las franjas de clase media que miraban despectivamente a los cabecitas negras que tenían el tupé de gozar de derechos solo reservados hasta entonces a otros sectores. ¿Sabés Sergio que los cabecitas negras han sido discriminados, aquí, en nuestra argentina, como los judíos los han sido en otras sociedades? Y vos Sergio, el que tenía como referente a Marshall Meyer, al humanismo judío, el de la kipa multicolor, hoy bendecís a muchos de los discriminadores.

Hablás de nuestros hermanos del campo. No te referís a los peones rurales. A los pequeños y medianos propietarios por fuera del modelo sojero, a los campesinos sin tierras o expropiados de la zona no pampeana. A ellos no los ves. Los “hermanos del campo” son Biolcatti, Miguens, Llambías, Grobocopatel. Te convocan a dar charlas de la Mesa de Enlace junto a Vicente Massot, el sólido cuadro intelectual y propietario de Nueva Provincia, tradicional vocero de la Marina, que justifica la tortura, defendió el terrorismo de Estado y minimizó el holocausto. ¿Será que si ese Dios en que creés, contemplara nuevamente impávido una remake de los años de plomo, vos estarías contra los que denostaban a las madres que buscaban a sus hijos? Si existe una vida después de esta, Marshall Meyer debe haberse muerto de nuevo.

Parecés la versión religiosa en envase judío de Elisa Carrió. Por eso dijiste: “Hay una Argentina que puede ser República después de Néstor” “No entreguen ningún voto, ni la dignidad.” “Hay que llenar las mesas para que no nos roben los votos.” “Tenemos que tomar eso que aprendimos de los hermanos del campo. Hay que organizarse para defendernos. La inseguridad se resuelve con decisión política”.

Créeme Sergio que no te reconozco. Aunque estés igual. Con tu kipa multicolor, tu habilidad oratoria y tu figura de joven querible. Cambiaste tu discurso y tus amigos. Tus aliados. Nunca más la marginalidad. Ahora la primera plana del establishment. Por eso dijiste, en un acto contra la inseguridad que convertiste en un acto opositor, que no hay que confundir “el legado de Perón con la locura de Nerón”. No seas hipócrita Sergio. Vos, si hubieras sido contemporáneo y mayor de edad entre 1945 y 1955, habrías estado contra “la segunda tiranía”. Preguntale sino a tus nuevos amigos. Dónde estuvieron o dónde se hubieran ubicado. Hubieras dicho que Perón era Nerón. Que incendiaba la República y asesinaba la democracia. Y que sus seguidores eran la barbarie. Para que se concrete la República que vos y tus aliados quieren, hay que implantar el voto calificado. Y en la lógica de ese razonamiento de democracia blanca es posible que vos como argentino de origen judío también quedes excluido.

Tanto esperar el Mesías, que te impacientaste. Tu confusión te llevó primero a encontrarlo en Blumberg y ahora en la Mesa de Enlace. Creés que Alfredo De Angeli es la reencarnación de un combatiente del Gueto de Varsovia y Elisa Carrió una continuación de los profetas.

No te reconozco Sergio Bergman. Te ha encandilado el vellocino del oro mediático. Cada vez más cerca de los poderosos. Reemplazaste el Antiguo Testamento por el diario La Nación. Cada vez más lejos de Dios, si este existe. Que él, que contempló impávido Auschwitz y la Esma, los bombardeos en Gaza, en la Plaza de Mayo, las atrocidades múltiples y tus involuciones, te perdone.

viernes, 3 de abril de 2009

LA PLAZA NO ES PARA LA HIPOCRESÍA. HEBE DE BONAFINI


“Esta Plaza no la puedo usar para ser hipócrita ni tampoco me quiero callar”



Hebe de Bonafini. Discurso del 2 de abril de 2009



“Bueno compañeros, hasta ahora, hasta hoy, las Madres no nos pronunciamos por la muerte de Alfonsín. No quise hablar con nadie y escuché, como habrán escuchado todos y habrán visto estos días, todo lo que pasaba. Vimos grandes hipócritas que lo tuvieron cuestionando todo el tiempo y lo golpearon todo el tiempo, llorando y hablando de él como que fuera San Martín.

Yo desde acá, desde esta Plaza, quiero hablar con mucho respeto porque la muerte siempre es para respetar y también para respetar a la familia y a los radicales que sí querían a Alfonsín y que sí lo acompañaron a Alfonsín. Para ellos, el respeto.

Pero para la gente que no sabe qué pasó y que fue a llorar, para la gente que no sabe qué pasó e hizo 16 cuadras de cola, yo les quiero decir que para Alfonsín las Madres éramos una mala imagen. Y como éramos una mala imagen en esta Plaza nos mandó a desalojar con un grupo de radicales jóvenes con las boinas blancas y nosotras los echamos a ellos, y hoy seguimos estando en esta Plaza, pero Alfonsín no echó de esta Plaza. La gente tiene que saberlo.

El Doctor Alfonsín dijo que las Madres éramos ‘antiargentinas’, que nuestro discurso por los desaparecidos, que para él eran ‘terroristas’ porque él fue el que operó todo el tiempo con la Teoría de los dos demonios, unos iguales a los otros, hablando de ‘guerra sucia’. Acá no hubo una guerra ni hubo terrorismo. El terrorismo fue el del Estado, el Terrorismo de Estado que él defendió.

Alfonsín, es verdad, hizo el Juicio a las Juntas, muy selecto, en tribunales civiles bajo el código de Justicia Militar y pidió que las Madres no entráramos con pañuelos porque el pañuelo era un ‘signo político’. No nos podemos olvidar de todo eso. Y después que condenó, con ese juicio que dicen que fue maravilloso y que fue muy selecto porque en ese juicio no se condenó a ninguna multinacional, porque no quiso tocarlas, porque no quiso hablar de la Pepsi, de la Coca, del papel Ledesma. No se quiso hablar, se prohibió porque esos los tipos que le pagan las campañas a los políticos, por eso no se habló de las multinacionales y no lo podemos olvidar, y sigo diciendo que respetamos a la familia y respetamos a los radicales que lo quieren pero basta de tanta hipocresía de que ahora Alfonsín es como San Martín, por favor no nos equivoquemos. Tampoco es un héroe.

Es verdad, condenó, y al poco tiempo las dos leyes de perdón y perdonó a todos los asesinos que caminaron por este país todo el tiempo que quisieron. Y también, compañeros, tengamos todos muy claro, vimos por la televisión mucha gente, es verdad, pero no había ni pobres ni trabajadores: era una marcha, era una concentración de la clase media y la clase alta que siempre salen para estas cosas pero nunca reclaman por el trabajo, ni por la comida, ni por la salud. No nos equivoquemos, no había pobres. Casi era una marcha llena de cajetillas. Que no se ofendan pero es así, esta Plaza no la puedo usar para ser hipócrita ni tampoco me quiero callar.

Éramos una mala imagen, seguimos estando. Éramos las Madres de los ‘terroristas’, seguimos estando. Hablamos y éramos ‘antiargentinas’, y seguimos estando. Que en paz descanse el doctor Alfonsín y todo el respeto para su familia y los radicales que lo quieren, y el más grande repudio para todos los hipócritas que lo fueron a aplaudir”.