miércoles, 12 de junio de 2013

La explicación del misterio

12 de junio
"En el año 2010, la guerra contra Afganistán confesó su porqué: el Pentágono reveló que en ese país había yacimientos que valían más de un millón de millones de dólares.
Esos yacimientos no contenían talibanes.
Contenían oro, cobalto, cobre, hierro y sobre todo litio, imprescindible en los teléfonos celulares y las computadoras portátiles"
de Eduardo Galeano

LA YAPA
Por eso fue imprescindible descontaminar de afganos y afganas todo el territorio, no fuera que se infiltraran en los yacimientos.
También... a Estados Unidos siempre que encuentra petróleo o metales estratégicos... lo hace en el subsuelo de países habitados por gente que no comprende lo que es el progreso...
Muchas son las guerras que han sido declaradas y que aun siguen siendo desatadas alrededor del mundo para asegurar el control corporativo sobre el petróleo. Detrás de los nombres de presidentes y dictadores están los de actores mucho más poderosos: Exxon/Mobil, Chevron/Texaco, Shell, British Petroleum, Elf. Estos -y sus parientes cercanos- son a veces quienes derrocan a presidentes electos o dictadores para reemplazarlos con dictadores o presidentes más amigables. 
Muchas de esas guerras ni siquiera son cubiertas por los medios de comunicación, y cuando lo son, el petróleo es rara vez mencionado como su causa de fondo. Un gobierno es derrocado por la oposición armada en un país africano y la noticia sólo abarca el odio entre ambas partes y casi nunca a las corporaciones y gobiernos extranjeros que respaldan a cada una de ellas. En muchos casos, los actores detrás de bambalinas son las empresas petroleras. En Venezuela, un presidente electo ha tenido que enfrentar un golpe y una huelga general por estar sentado sobre un mar de petróleo y por no parecerle lo suficientemente amistoso al poder petrolero de los Estados Unidos. También se han desarrollado estos conflictos en regiones tan diferentes como las Islas Malvinas, Medio Oriente, Afganistán o Chechenia, o se han exacerbado luchas armadas internas como en Sudán, Colombia, Nigeria y Congo. 

Pero el petróleo no sólo está detrás de guerras civiles, golpes de estado y campañas electorales presidenciales. El petróleo es también responsable de las innumerables guerras "de baja intensidad", que destruyen comunidades enteras alrededor del mundo y particularmente en los trópicos. Muchas comunidades indígenas y otras poblaciones locales han sido borradas del mapa o han tenido que enfrentar situaciones terribles debido a la destrucción ambiental resultante de la exploración y explotación petrolera en sus territorios, así como de la violación generalizada de sus derechos humanos. Desde Ecuador a Nigeria y desde Indonesia a Chad, el "oro negro" ha sido una maldición para los pueblos locales y su medio ambiente. 

Demás está decir que el petróleo también ha desatado la guerra contra el aire y el clima del planeta. La contaminación generalizada del aire afecta a todos los seres vivos, mientras que el cambio climático abre una interrogante sobre el futuro de la Tierra. El uso de combustibles fósiles -y particularmente el petróleo- es claramente responsable de esta situación. 

Los gobiernos del mundo han hecho algunos intentos de abordar esta última temática. Han firmado y ratificado la Convención sobre Cambio Climático y el Protocolo de Kioto. En forma similar a lo ocurrido en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en relación a Irak, un gobierno -representando los intereses de las corporaciones petroleras- decidió no ratificar el Protocolo de Kioto porque afectaría sus intereses. Este país -los Estados Unidos- resulta ser el número uno en emisiones de CO2 y sede de las empresas petroleras más poderosas del mundo. 

Estas grandes empresas también dominan la administración del gobierno de Bush: el vicepresidente Dick Cheney, la consejera de seguridad nacional Condoleezza Rice y muchos otros altos cargos de esa administración han sido ejecutivos de corporaciones petroleras o tienen antiguos lazos con la industria. 

Basado en información del Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales- WRM