"En 1974, sus huesos aparecieron en las colinas pedregosas de Etiopía. Sus descubridores la llamaron Lucy.
Gracias a la tecología más avanzada, pudieron calcularle la edad, unos tres millones ciento setenta y cinco mil años, días más, días menos y también la esatura: era más bien bajita, medía un metro y poco.
Lo demás fue deducido, o quizás adivinado: tenía el cuerpo bastante peludo, ya no caminaba en cuatro patas pero se balanceaba en andares de chimpancé, con las manos casi rozando el suelo, y más que el suelo le gustaban las copas de los árboles.
Quizás había muerto ahogada en un río.
Quizás huía de un león o de algún otro desconocido que se mostró interesado por ella.
Había nacido mucho antes que el fuego y la palabra, pero quizás hablaba ya un lenguaje de gestos y ruidos que quizá decían, o querían decir, pongamos por caso, tengo frío, tengo hambre, no me dejen sola."
de Eduardo Galeano.
LA YAPA
al parecer los descubridores de Lucy -Fue descubierto el 24 de noviembre de 1974 por los investigadores Donald JOhanson, TIm White y la investigadora Yves Coopens, en Etiopía- se encontraban escuchando el tema de Los Beatles LUCY IN THE SKY WITH DIAMONDS
http://www.youtube.com/watch?v=gNTHY1bNUzc
"Hoy salió de la imprenta, en 1859, el primer ejemplar de El origen de las epecies, de Charles Drwin. En el manuscrito original, el libro había tenido otro nombre. Se llamaba Zoonomia, en homenaje a una obra del abuelo de Charles, Erasmus Darwin.
Don Erasmus había engendrado catorce hijos y varios libros. Y setenta años antes que su nieto, había advertido que todo lo que en la naturaleza brota, navega, camina y vuela tiene un origen común, y ese origen común no es la mano de Dios."
de Eduardo Galeano
LA YAPA
y si, érase una vez el hombre (y la mujer) http://youtu.be/RjB9CLIdgBU
"Según cuentan los memoriosos, en otros tiempos el sol fue el dueño de la música, hasta que el viento se la robó.
Desde entonces, para consolar al sol, los pájaros le ofrecen conciertos al principio y al fin de cada día.
Pero los alados cantores no pueden competir con los rugidos y los chillidos de los motores que gobiernan las grandes ciudades. Ya poco o nada se escucha el canto de los pájaros. En vano se rompen el pecho queriendo hacerse oír, y el esfuerzo por sonar cada vez más alto arruina sus trinos.
Y ya las hembras no reconocen a sus machos. Ellos las llaman, virtuosos tenores, irresistibles barítonos, pero en el barullo urbano no se distingue quién es quién, y ellas terminan aceptando el abrigo de alas extrañas".
De Eduardo Galeano
LA YAPA
lo que hace el progreso... los pájaros se parecen cada vez más a los humanos...http://youtu.be/cy7p_RcLVtY
"En 1973, Chile era un país prisionero de la dictadura militar, y el Estadio Nacional se había convertido en campo de concentración y en cámara de torturas.
La selección chilena iba a disputar, contra la Unión Soviéta, un partido decisivo para clasificar a la Copa del Mundo.
La dictadura de Pinochet decidió que el partido debía disputase en el Estadio Nacional, sí o sí.
Los presos que el estado encerraba fueron trasladados de apuro y las máxima autoridades del fútbol mundial inspeccionaron la cancha, césped impecable, y dieron su bendición.
La selección soviética se negó a jugar.
Asitieron dieciocho mil entusiastas, que pagaron entrada y ovacionaron el gol que Francisco Valdés metió en el arco vacío.
La selección chilena jugo contra nadie":
De Eduardo Galeano.
LA YAPA
Donde le cortaron al poeta sus manos...
http://youtu.be/rv_HbxLAT5k
20 de noviembre.
"Hoy es el Día de la infancia.
Salgo a caminar y me cruzo con una nena de dos años, o poco más, esa edad en la que todos somos paganos. La nena viene brincandO, saludando al verderío: -¡Hola, pastito! -¡Buen día, pastito!
Después, se detiene a escuchar a los pájaros que cantan en la copa de un árbol. Y los aplaude.
Y al mediodía de este día, un niño de unos ocho años, nueve quizás, me trae a casa un regalo.
Es una carpeta llena de dibujos.
El regalo viene de los alumnos de una escuela montevideana, del barrio del Cerrito de la Victoria. Y el joven artista me lo ofrece explicando: -Estos dibujos somos nosotros." De: Eduardo Galeano.
LA YAPA
La infancia, esa etapa para que los niños la vivan haciendo las cosas propias de esos días. Es que la vida debería vivirse pasando por las etapas sucesivas en que se hace acopio de experiencias. Y los niños merecen ese tiempo de profunda ingenuidad y aprendizaje, de bellezas y sorpresas, de magias y risas.
Y no con guerras, con bombas que destruyen no sólo los cuerpos, las vidas, y la infancia...
http://youtu.be/U-5UviiQnRs
"Al amanecer de este día de 1915, Joe Hill fue fusilado en Salt Lake City.
Este extranjero agitador, que había cambiado dos veces de nombre y mil veces de oficio y de domicilio, había cometido las canciones que acompañaban las huelgas obreras en los Estados Unidos.
En la última noche, pidió a sus compañeros que no perdieran tiempo llorándolo: Mi última voluntad es fácil de decir, porque no dejo herencia para dividir: Mi libertad es todo lo que queda, no cría musgo la piedra que rueda"
de Eduardo Galeano.
Joe Hill es el título de una película sueca de 1970 y dirigida por Bo Winderberg, uno de los más importantes directores de su país. En ella se narran los hechos que llevaron a la ejecución del líder sindical Joe Hill en 1915.
La
historia comienza con el viaje que Joe realiza como emigrante desde su
Suecia natal a Estados Unidos. Una vez allí, entra en contacto con el
sindicato de los Wobblies (su nombre auténtico era International Workers
of the World, pero acabó llamándose así porque los inmigrantes tenían
muchas dificultades para pronunciar las siglas IWW). El IWW llegó a
contar con un cuarto de millón de afiliados, pero fue descabezado
durante la Primera Guerra Mundial, cuando 150 de sus líderes fueron
encarcelados. Siempre acompañado de su banjo, Joe empieza pronto a
componer canciones sindicalistas. Tras trabajar una temporada con los
Wobblies, viaja a Utah, donde, por proteger a la mujer que ama, carga
con un asesinato y es ejecutado ante un pelotón de fusilamiento.
Joel
Emmanuel Hägglund nació en Gävle (Suecia) el 7 de octubre de 1879. Su
padre, Olof, era un trabajador ferroviario que tuvo nueve hijos, de los
cuales Joel fue uno de los seis que lograron sobrevivir. La familia
Hägglund eran feligreses devotos de la iglesia protestante, en la que
aprendieron música. Joel tocaba el órgano, el piano, el acordeón, el
banjo, la guitarra y el violín. En alguna ocasión comentó que disfrutaba
más tocando el violín que comiendo. Su padre murió en 1887 y su madre
en 1902. Los hijos tuvieron que vender el hogar familiar y la familia se
disolvió. Joel emigró a Estados Unidos en compañía de Paul, uno de sus
hermanos, bajo el nombre de Joseph Hillström.
Llegó a Nueva York
en octubre de 1902. Los hermanos Hägglund habían estudiado inglés en
Suecia. Tenían una imagen idílica de Estados Unidos como la tierra
prometida, el paraíso idílico de la prosperidad para todos. Pero nada
más llegar el emigrante sueco se dio de bruces con la evidencia. Tuvo
ocasión de conocer a fondo la realidad capitalista más salvaje, al
recorrer los Estados Unidos de costa a costa desde Nueva York hasta
Hawai, como hobo en los trenes de carga o de polizonte en los barcos,
trabajando en las minas, en la industria maderera y como estibador de
los muelles. Su ingenuo mito se rompió pronto por las duras condiciones
de trabajo y la salvaje explotación que padecían los trabajadores
inmigrantes.
Se estableció finalmente en California y cambió otra
vez su nombre, el definitivo, Joe Hill. En 1910 se afilió al sindicato
IWW, los wobblies y fue uno de los dirigentes de la huelga de los
trabajadores del muelle de San Pedro, en California. En 1912 le
apalearon dejándole una cicatriz durante un mitin en San Diego. El
sindicato IWW comenzó a utilizar la música para atraer la atención de
trabajadores en reuniones sindicales, e incluso en las esquinas de los
barrios obreros. Hill compuso canciones revolucionarias que aparecían en
los periódicos del sindicato, Industrial Worker y Solidarity.
La
fórmula del IWW consistía en poner estrofas pegadizas y combativas a
las canciones populares y a los himnos que cantaban los trabajadores.
Hill solía decir que un libro es bueno, pero pocas veces se lee más de
una vez, mientras que una canción se aprende de memoria y se repite
continuamente. Esa era la fuerza de la música como instrumento de lucha
obrera. El sindicato recopiló todas esas melodías, publicando un folleto
titulado Libro rojo de canciones (Red Songbook) con repertorio de
himnos para las manifestaciones y piquetes de huelga. Estas canciones
tuvieron una extraordinaria importancia, ya que la mayor parte del
proletariado estadounidense era inmigrante y apenas hablaban inglés ni
ningún otro idioma común. Hill era un decidido partidario de la
incorporación de las mujeres trabajadoras a la lucha de clases. A causa
de su lucha sindical los capitalistas dejaron de contratarle en
California, y tuvo que trasladarse a Utah, donde comenzó a trabajar en
unas minas cerca de Salt Lake City. Allí ayudó a organizar en 1913 una
huelga en la empresa United Construction Company.
Poco
después de esta lucha, un antiguo policía, John B. Morrison, fue
asesinado junto con su hijo Arling de 17 años en un asalto a la tienda
de comestibles que regentaban en Salt Lake City. Le dispararon dos
individuos que penetraron en ella enmascarados. Su hijo trató de repeler
la agresión y, aunque logró herir a uno de ellos, fue también abatido
por los disparos. Un segundo hijo consiguió escapar escondiéndose en la
trastienda. Morrison siempre había manifestado que había dejado de ser
policía porque le habían amenazado debido a alguna detención que
practicó. En la misma noche del asesinato, el 10 de enero de 1914, Hill
había sido atendido por Frank McHugh, un médico de ideas socialistas, a
causa de una herida de bala en su hombro izquierdo en su consulta de
Murray. Hill le dijo a McHugh que había sido herido en una pelea por una
mujer. Además el médico pudo comprobar que Hill iba armado con un
revólver.
A pesar de sus ideas socialistas, el médico denunció a
Hill a la policía al leer a la mañana siguiente la noticia del doble
asesinato en la tienda de Morrison. De acuerdo con la policía le tendió
una trampa a Hill, citándole en su consulta tres días después de la
cura, durante la cual le dio un sedante para que la policia pudiera
detenerle más fácillmente. La policía ya conocía sus actividades
sindicales. Relacionar el asalto a la tienda con la herida de Hill era
lo más sencillo, así que aprovecharon la oportunidad para deshacerse de
él. Lo detuvieron inmediatamente rompiéndole los huesos de una mano de
un golpe. Hill rechazó confesar cómo se hizo la herida y tampoco dio el
nombre de la mujer con la que había pasado la noche para evitar
comprometerla, porque estaba casada. Se quedó sin coartada aunque
arriesgaba una condena a muerte porque Hill fue acusado del asesinato de
Morrison y su hijo.
Los dirigentes de IWW denunciaron que la
detención de Hill era un ataque directo al movimiento sindical. Los
capitalistas del oeste, especialmente los empresarios mineros del cobre
de Utah, habían conspirado para quitarse de enmedio a Hill con ayuda de
Harry MaCrae, director de una agencia privada de detectives. Incluso el
gobernador del estado, William Spry, admitió que deseaba utilizar el
caso "para frenar a la calle que ruge" y para despejar el estado de
sujetos sin ley y agitadores del IWW. A pesar de ello fue declarado
culpable de asesinato y condenado a muerte. Le dieron a elegir entre ser
ahorcado o fusilado.
Escena de la película Joe Hill (1970)
El cuerpo sin vida de Joe Hill
Funeral de Joe Hill (1915)
Joe
Hill personifica la más pura tradición de la canción revolucionaria.
Quería componer canciones para aventar las llamas del descontento, y lo
consiguió. Nunca grabó discos, pero los 53 temas que compuso se
siguieron cantando en los piquetes de huelga, en las reuniones
sindicales, en los mítines y en las manifestaciones. No conservamos su
voz, pero sí sus canciones que, aún hoy, forjan los emblemas de la
unidad y la solidaridad entre todos los obreros. La antorcha que él prendió sigue encendida.
fuente http://keikai.blogspot.com.ar/2005/05/joe-hill.html
para Joe Hill: el musguito y la piedra...
"En 1615 nació por primera vez. Se lamó William Lamport, fue pelirrojo, fue irlandés. Y nació nuevamente cuando cambió de nombre y de patria, y fue Guillén Lombardo, español, capitán de la Armada española.
Y por tercera vez nació convertido en héroe de la independencia de México, y en el año 1659 fue condenado a la hoguera, y se ahorcó antes de morir en la deshonra del fuego.
Resucitó en el siglo veinte. Se llamó Diego de la Vega, que se enmascaraba y era el Zorro, espadachín justiciero de los desamparados, que marcaba con una Z la huella de su paso.
Douglas Fairbanks, Tyron Power, Alain Delon y Antonio Banderas empuñaron su espada en Hollywood":
de Eduardo Galeano.
LA YAPA
Uno más: Guy Williams
http://youtu.be/azwWmBsjEzI